lunes, julio 26, 2010

Boletín Pastoral de la Comunicación Diócesis de Saltillo


Boletín de Prensa


Saltillo, Coahuila, 24 de Julio del 2010

Exigimos se realicen investigaciones


Hoy se cumple un año seis meses en que Antonio Verástegui González y Antonio de Jesús Verástegui Escobedo, padre e hijo respectivamente, fueron privados de su libertad por un grupo de hombres armados en el Municipio de Parras de la Fuente, Coahuila, y la Fiscalía General del Estado no ha investigado nada y mucho menos ha dado resultados favorables a nosotros que somos familiares. Desde entonces nuestros familiares se encuentran Desaparecidos.

A lo largo de estos 18 meses de angustia y desesperación, hemos enviado 23 cartas a diferentes instancias, tanto municipales, como estatales y federales, de las cuales cuatro han sido directamente al gobernador de Coahuila, Profesor Humberto Moreira Valdés, con el fin de solicitar audiencia y plantearle la situación de inseguridad que se vive en Parras de la Fuente y pedirle se haga justicia por nuestros Desaparecidos, sin embargo, el silencio y la impunidad ha sido respuesta.

El pasado 11 de junio de este año, emitimos una carta dirigida directamente al gobernador Prof. Humberto Moreira, donde le hicimos expresamente la petición de investigar a miembros de una banda de secuestradores y que varios de sus miembros se encuentra recluidos en el CERESO de Saltillo porque existe la posibilidad de que estén relacionados con la Desaparición de nuestros familiares.
Esta misma petición se hizo al Lic. Jesús Torres Charles, Fiscal General del Estado de Coahuila, sin embargo, también esta dependencia se ha negado a realizar dicha investigación, desconociendo las razones. Cabe mencionar que algunas de las personas implicadas en la Desaparición de nuestros familiares eran elementos de la policía municipal cuando sucedieron los hechos en enero del 2009.

Nuestro llamado a las autoridades no es un favor, sólo pedimos y exigimos hagan lo que les corresponde y es su responsabilidad. Durante todo este tiempo han negado el Acceso a la Justicia a nuestra familia, a la fecha no se han realizado las investigaciones necesarias para dar con el paradero de nuestros familiares; la Averiguación Previa se encuentra como en un principio, sin avances, sin que nadie se encuentre procesado por este delito y, sobre todo, sin tener con nosotros a nuestros familiares.

Por todo lo anterior, y de acuerdo con la Ley de Procuración de Justicia del Estado de Coahuila de Zaragoza, exigimos que se lleven a cabo las pesquisas correspondientes.

Porque según el artículo 13 de dicha ley dice: “Corresponde al Ministerio Público la titularidad de la investigación, para lo cual se auxiliará del personal bajo su mando…”; así también el artículo 18 que informa: “El Ministerio Público tendrá obligación de investigar los hechos posiblemente constitutivos de delito que sean de su conocimiento.”

Si las autoridades gubernamentales no realizan las investigaciones correspondientes, recurrirían a la “omisión”, acto violatorio de los Derechos Humanos según la Organización de las Naciones Unidas al referirse al delito de la “desaparición forzada”.

Antonio Verástegui González y Antonio Verástegui Escobedo “Desaparecieron” el 24 de enero del 2009 entre las 10:30 y 11:00 de la noche cuando regresaban del ejido El Cadillal, ubicado a 12 kilómetros de la cabecera municipal de Parras de la Fuente, Coahuila. Un comando armado interceptó las camionetas y empezó a revisar a todas las personas, robándoles las pertenencias, sin embargo, a los Verástegui los subieron a dichas camionetas y enfilaron rumbo a Parras de la Fuente, Coahuila, según testigos de los hechos y, hasta la fecha, no se ha sabido nada de ellos.


De nuestra memoria y corazón no desaparecen


FAMILIAS VERÁSTEGUI GONZALEZ Y VERÁSTEGUI ESCOBEDO



Gerardo Fernández Noroña en Monterrey



El diputado Gerardo Fernández Noroña estuvo en Monterrey en una plática informal sobre los temas de seguridad pública y la reforma laboral, pero de hecho sobre mucho más, porque como él señala, para empezar, todo pasa por la salida de Calderón como condición necesaria para que no se termine de deshacer el país. Cuando se creía que no podría haber un gobierno peor que el de Vicente Fox, se impone a Calderón para terminar de desmantelar a la nación: entrega de los energéticos (petróleo, gas, energía electrica, fibra óptica) a particulares; privatización de la seguridad social: servicios médicos, pensiones, guarderías;privilegios al capital nacional y extranjero a través de la reducción de derechos laborales;  la militarización del país de acuerdo a los intereses norteamericanos a costa de la pérdida de la soberanía.  dependencia alimentaria;

México desangrado por la violencia desatada por la guerra de Calderón utilizando al ejército y la marina contraviniendo la Constitución: cateos sin orden judicial,  retenes con sus ilegales revisiones a lo largo y ancho del país,  especialmente aparatosos y rigurosos en dirección a la frontera haciéndole el trabajo a los vecinos del norte, registro  en  los diferentes medios de transportación que son soportados por los usuarios por convencimiento, miedo o resignación, renunciando así a los derechos establecidos en la Constitución de que nadie debe ser molestado en su persona o pertenencias. En esta cruzada de Calderón, las muertes son atribuidas en automático a la delincuencia organizada de manera que el Estado se desentiende de investigar los crímenes; las víctimas, en el mejor de los casos y en el colmo del cinismo reciben las condolencias del ejecutivo o de Gobernación, en el peor, son señaladas como sicarios. 

  
Necesidad de construir un movimiento desde abajo  no sólo para la cuestión electoral, sino para una participación activa y consciente que pueda generar cambios. Si hubiera millones en las calles no importaría que en la Cámara  sólo fueran veinte  diputados, como lo son. A diferencia de AMLO, Noroña no cree que sea suficiente la existencia de una red ciudadana que participe en lo electoral, cuidando los votos, porque este IFE, el actual TRIFE y la SCJN  son peores que las que existían en 2006; lo mismo puede decirse de los medios de comunicación. ¿Pueden imaginarse, pregunta, a Calderón entregando la banda presidencial a López Obrador? ¿Puede pensarse que los poderes fácticos no volverán a realizar la campaña negra y de odio que hicieron en el 2006? Debemos tener esperanza pero no ser ingenuos, porque los que tienen el poder son capaces de todo. Son tiempos de canallas. Por eso, de manera paralela e independiente de lo electoral, está la necesidad de generar un movimiento social fuerte.

Noroña es diputado independiente bajo las siglas del PT. Fue electo por mayoría en la delegación Iztapalapa, contra todo pronóstico y careciendo de apoyos oficiales. Su maneras broncas, su hablar "sin pelos en la lengua", que molestan a tantos, atraen a otros que le reconocen su valor y consistencia. Sin falta cada 1o. de mes desde el 2006 encabeza la protesta de la Resistencia afuera de Los Pinos.


La cultura, techo y sustento



La cultura, techo y sustento
 
Elena Poniatowska*
Foto
La autora, Elena Poniatowska; el político, diplomático y escritor Enrique González Pedrero, y Andrés Manuel López Obrador, ayer en el Zócalo capitalino.  Foto María Meléndrez Parada
 
En los años 70, conocí a un niño excepcional que venía de Tomatlán, Puebla: Gelasio Castillo. Lleno de curiosidad, de iniciativa, me deslumbró por su inteligencia. Era un cerebro que podía encauzarse con educación, un posible Benito Juárez, un posible Flores Magón, un posible López Velarde, pero su tía lo necesitaba para cuidar las borregas. Unos años después, pregunté por él. Murió, fue la respuesta. Lo encontraron en una zanja de un campo de manzanas. Pensé en todos los Orozcos, Riveras, Rulfos, Revueltas, asesinados en México por la miseria y la falta de oportunidades. Gelasio, en otro contexto, sería ahora referente de nuestra sociedad.

El techo y el sustento, la educación y la cultura, son las dos mitades de la manzana que no le tocó a Gelasio. En México, a la fecha, 2 millones 300 mil niños se quedan sin escuela. Desde hace un tiempo se habla de los ninis, jóvenes que ni estudian ni trabajan. El Instituto Mexicano de la Juventud dice que son unos 7 millones. Para muchos, la alternativa es ir a engrosar las filas del narcotráfico. ¡Y cuántos Gelasios huérfanos está dejando esta guerra! Tan sólo en Ciudad Juárez, hasta junio de 2010, 10 mil niños perdieron a sus padres. ¡Y cuántos hacen falta para que el gobierno comprenda que no puede dejar sin sustento a familias enteras! ¡Y cuántos migrantes asesinados en ambas fronteras para integrar un continente, nuestro continente, que aspira a la civilización y a dejar atrás la barbarie. A lo largo de los pasados cuatro años pueden contarse 24 mil 832 ejecutados, y la inseguridad es tal que se ha vuelto normal que los padres prevengan a su hijo adolescente: Si sales hoy en la noche, te van a matar. El abandono de los jóvenes por parte del gobierno es un crimen que el futuro nos cobrará muy caro.
Nada más ligado a la cultura que los sentimientos comunitarios, el amor que nos tenemos unos a otros, el amor a los niños, a los ancianos, a los animales. Educar es hacer aflorar en la mente y en el corazón lo más digno, valioso y crítico que hay en la persona. La educación es la que forja la realidad política, económica y ética de cada sociedad. La cultura es identidad y es cohesión. La identidad la dan los usos y costumbres, y en nuestro país tenemos un patrimonio extraordinario que nos enaltece y nos singulariza. Fomentarlo es hacernos un lugar sobre la tierra, un sitio privilegiado dentro de la comunidad de las naciones.

La cultura en los países europeos es instrumento de defensa nacional integrada a la vida cotidiana, la influencia más definitiva en su desarrollo humano. En América Latina, México lo tiene todo para identificarse con la palabra cultura, porque nuestro pasado indígena asombra al mundo entero y nuestra cultura independiente puede exportar bienes culturales a todos los países. Nuestra resistencia está en las personas que crean, los hombres y las mujeres de ciencia, las artesanas y los alfareros mexicanos que de la nada hacen surgir una olla de barro negro oaxaqueño, un tejido chiapaneco, un bordado huichol, una tortuga de Toledo.
La cultura lleva necesariamente a la democracia porque la creatividad hace al hombre libre y, sobre todo, más crítico. El disfrute de la cultura en todas sus manifestaciones también es instrumento no sólo de respeto por uno mismo, sino de liberación. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y otras instituciones públicas de educación superior han formado a profesionistas que nos honran. Con sus aportes, construyen el tejido social de México y fomentan la integración de los 105 millones de mexicanos que somos.

La creatividad de los mexicanos es materia prima para el engrandecimiento de nuestro país. La marcha silenciosa y el mitin del desafuero del 24 de abril de 2005 del político que ha demostrado tener más base social en México, Andrés Manuel López Obrador, fue una muestra de creatividad sin precedente, y surgió de uno de los barrios más pobres donde las escuelas de artes y y oficios, como el Faro de Oriente, han dado resultados óptimos.

Imposible hablar de democracia mientras no se incluya a los mexicanos más pobres. Imposible hablar de identidad mientras se excluya a los 10 millones de indígenas. Imposible seguir adelante sin integrar a las mujeres que hasta la fecha somos las grandes olvidadas de la historia. Allí están las 400 asesinadas de Ciudad Juárez para comprobarlo. Imposible olvidar a las minorías con opciones sexuales distintas. Así como el presidente Lázaro Cárdenas se ocupó de los de abajo, un presidente que se ocupara de las mujeres, transformaría al país.

Los que tienen que dar ejemplo de austeridad son los que están en el poder. Si los funcionarios mandaran a sus hijos a escuelas públicas éstas mejorarían junto con la educación que se imparte, si tomaran el Metro y el autobús, éstos serían más eficaces, más limpios y más seguros, si los poderosos se atendieran en las clínicas del IMSS y del ISSSTE la atención sería de primera. Subir los salarios mínimos, sería dignificante para todos. Si se elevara el nivel educativo de los mexicanos, nuestro país sería más democrático, más solidario, más tolerante y más culto, porque la educación incluye a todos: maestros, alumnos, padres de familia, sociedad y gobierno. Un pueblo educado tiene más elementos para condenar los actos de impunidad y de corrupción de sus gobernantes y no cae en la adulación o el servilismo. Una educación laica y gratuita crea ciudadanos críticos que no tienen miedo de expresarse.

Lo primero que salió de los escombros de una Varsovia destrozada por la Segunda Guerra Mundial fue una florería. Era conmovedor ver cómo por encima del desastre, entre dos muros caídos se erguía una insólita tiendita floreada. Esto es lo que queremos –parecían decir las mujeres. Queremos pan y rosas. Porque aquí no pasan cosas de mayor importancia que las rosas, escribió Carlos Pellicer. Hoy las mujeres del mundo seguimos luchando por pan y rosas. Además de pan, necesitamos belleza, cultura, arte, y en México nos resulta indispensable seguir haciendo juguetes, golosinas, palomitas de papel, piñatas para cantar: Dale, dale, dale, no pierdas el tino, porque si lo pierdes, pierdes el camino.

Perder el camino es perder nuestra oportunidad de un cambio verdadero. México tiene todo para construir su identidad sobre la cultura; es decir, el disfrute de su patrimonio y el fomento de su creatividad. México, Estado cultural; México, nación de cultura; México, sociedad de conocimiento; México (como lo fue Grecia), patrimonio cultural de la humanidad. Fascinante y conmovedora ha sido nuestra resistencia. En los años que vienen, la cultura podría salvarnos al convertirse en el objetivo de todas las clases sociales, una cultura que hiciera renacer la confianza en nosotros mismos. La filosofía náhuatl nos dijo que éramos los cimientos del cielo y los antiguos mexicanos nos llamaron el Pueblo del Sol. Bajo ese sol y ese cielo se levanta nuestra esperanza.

*Discurso que leyó la escritora en la Asamblea Nacional del Movimiento por la Transformación de México a la que convocó ayer Andrés Manuel López Obrador en el Zócalo capitalino


¿Narcoterrorismo?

¿Narcoterrorismo?
 
Carlos Fazio
 
Los hechos. El 15 de julio se produjo un atentado con explosivos en la intersección de la avenida 16 de Septiembre y Bolivia, en Ciudad Juárez, Chihuahua. Saldo: cuatro muertos. Una semana después, los peritos de la Procuraduría General de la República (PGR), auxiliados por expertos de la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés), no habían podido determinar si se usó un coche bomba cargado con material plástico C-4 o Tovex (gel líquido de uso minero); granadas o un dispositivo explosivo improvisado, como sugirió la consultora estadunidense Stratfor. Sendos narcomensajes, que con fines de decepción (engaño) o propaganda negra pudieron ser colocados por cualquiera de las partes involucradas en la guerra de Calderón contra los malos, fueron validados por las autoridades para identificar a los autores del hecho criminal: La Línea, brazo armado del cártel de Juárez, que dirige Vicente Carrillo Fuentes.

El uso mediático. Pocas horas después, en una videograbación difundida por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, el presunto sicario Jesús Acosta Guerrero, El 35, reveló una supuesta estrategia de medios de La Línea, a través de narcopintas, para infundir temor a la población. Y cuando todavía los expertos de la PGR, la FBI y la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego de Estados Unidos no llegaban al lugar de los hechos a tomar muestras de la sustancia utilizada, en los espacios noticiosos los especialistas ya habían concluido: carro bomba + narcoadvertencias = narcoterrorismo.

Durante varios días se pontificó sobre narcoterrorismo. Ciudad Juárez era peor que Kabul o Bagdad. El narco mexicano igual al talibán. El bombardeo mediático tuvo una inmediata consecuencia lógica: el Ejército volvió a las calles con brigadas de rastreo y peinado de viviendas, perros amaestrados y helicópteros. Más allá de las disquisiciones semánticas y sin menospreciar la capacidad en el manejo de explosivos de los cárteles mexicanos, nadie aventuró la posibilidad de un autoatentado para provocar el efecto deseado.

Pero, ¿quién fijó la agenda? ¿La SSP? ¿El comandante de la quinta Zona Militar, general Emilio Zárate, quien filtró información sobre el hallazgo de residuos de 10 kilos de C-4 en el lugar? ¿El centro de inteligencia binacional controlado por especialistas en guerra sicológica y operaciones clandestinas del Pentágono y la CIA, que funciona en el Distrito Federal y reporta directamente al embajador de Estados Unidos, Carlos Pascual, experto en Estados fallidos? Se pasó por alto, también, que desde que se puso en marcha el Operativo Conjunto Chihuahua, en marzo de 2008, Ciudad Juárez es la urbe más militarizada y paramilitarizada del país, y principal laboratorio de la guerra urbana en México. Y que como ha sido admitido por autoridades del Pentágono y el Departamento de Estado, 20 grupos de tarea integrados por fuerzas especiales estadunidenses, vienen actuando en Juárez y otras ciudades como parte de la interoperatividad militar entre los dos países, en el marco de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte.

Serpientes y escaleras. Diecinueve días antes del atentado en Ciudad Juárez, un diario capitalino había señalado que instructores del Comando Norte venían entrenando a militares mexicanos en contrainsurgencia, con tácticas utilizadas en Afganistán e Irak. La información fue ratificada por el subsecretario del Pentágono, William Weschler, durante una audiencia en Washington, el 21 de julio: tropas mexicanas aprenden tácticas contra narcoterrorismo. Según un reporte del Comando Norte, el enemigo en México vive entre los civiles. La tácita equiparación de los cárteles de las drogas con la insurgencia iraquí y afgana, implica, como respuesta militar, la guerra irregular o asimétrica, con todo y sus daños colaterales, acciones genocidas incluidas. Ergo, más de lo mismo pero peor. Con un agregado: en la fase de afganización de México y según la nueva jerga del Pentágono recuperada por el experto Edgardo Buscaglia, se debe sustituir la denominación cárteles del narcotráfico por mafia insurgencia; una fórmula sencilla para justificar la contrainsurgencia en un asunto de seguridad pública.

Por pura casualidad, también, en momentos que el gobierno de Barack Obama anunciaba el envío de mil 200 efectivos de la Guardia Nacional a la frontera con México, junto con aeronaves de vigilancia a control remoto (drones), otro experto aventuró que ante la militarización de los sicarios mexicanos –devenidos en fuerzas especiales del crimen organizado (sic)– y el empleo de tácticas terroristas similares a las usadas en Irak y Afganistán, no sería extraño que el Ejército y la Armada comiencen a utilizar aviones de manera intensiva en Ciudad Juárez. Que el comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza estadunidense, Alan Bersin, admitiera que se está negociando el empleo de drones del lado mexicano de la frontera, es un dato anecdótico. Igual que la noticia de que la Armada de México está fabricando vehículos aéreos no tripulados (VANT), en Veracruz.

Narcoestrategia. Desde el gobierno de Ronald Reagan el narcotráfico es un instrumento de Washington para rencauzar el sistema de control social en América Latina. Gregorio Selser la llamó narcopolítica. En 1983, el embajador de Estados Unidos en Colombia, Lewis Tambs, acuñó la expresión narcoguerrilla, asimilada a las FARC y el ELN. Otro halcón, Elliot Abrams, matrizó narcoterroristas en 1986. Vía el Plan Colombia (2000), a Washington le llevó 10 años convertir al Ejército colombiano en una fuerza cipaya y disponer de siete bases militares en el país. La reproducción intensiva del modelo de reingeniería militar lleva tres años en México; los de Calderón. 

Ah, por cierto, la quinta Zona Militar informó el viernes 23 que decomisó 26 kilos de explosivo Tovex en el simbólico municipio de Madera. ¡Vaya casualidad! ¿Qué sigue? ¿Narcoguerrilla?


2012




2012
John M. Ackerman
Frente al monumental fracaso del gobierno de Felipe Calderón para resolver los problemas más elementales del país, es de celebrarse el inicio anticipado de las campañas presidenciales para 2012. La competencia por la Presidencia de la República podría servir como el marco perfecto para el surgimiento de un verdadero debate nacional sobre el futuro de la nación. Lo último que México necesita es otro llamado estéril a la unidad encabezado por un gobierno sin legitimidad. Al contrario, hace falta un gran despertar social en el que la ciudadanía se haga cargo de construir y proponer soluciones innovadoras para su propio futuro.
Ante la gravedad de la situación nacional, México no puede permitirse el lujo de elegir otro burócrata gris o populista dicharachero. El país entero reclama que su próximo presidente sea un auténtico líder con una gran sensibilidad social. Tendría que ser alguien con la capacidad para articular una nueva visión nacional y con la disposición para trabajar junto con los sectores más agraviados de la sociedad para lograr los cambios urgentes en materia económica, política y social.


La caballada está flaca. En el Partido Acción Nacional (PAN) los pocos candidatos con algunos principios auténticamente panistas, como Santiago Creel o Manuel Espino, son precisamente los que menos posibilidades tienen de lograr la candidatura presidencial. Por su parte, la eventual candidatura de alguno de los personeros del minigabinete de Calderón, como Lujambio, Molinar o Lozano tendría pocas o nulas posibilidades de ganar.


En el Partido Revolucionario Institucional (PRI) la situación no pinta mejor. Aun con todo el apoyo de Televisa, Carlos Salinas y una amplia diversidad de medios impresos, Enrique Peña Nieto simplemente no ha sido capaz de articular una visión nueva para el país o de acercarse verdaderamente a la ciudadanía. Un solo debate público sin guión con sus adversarios sería suficiente para romper la burbuja mediática de popularidad que se ha generado a su alrededor. Su carencia de capacidades analíticas y de liderazgo auténtico se hará patente muy pronto. Por su parte, a menos de que la población mexicana de repente sufriera de un ataque de amnesia colectiva, resulta difícil creer que Manlio Fabio Beltrones, Beatriz Paredes o Emilio Gamboa puedan ganar la confianza de la ciudadanía como candidatos presidenciales.


En contraste, la izquierda está inmejorablemente posicionada para conquistar la silla presidencial en 2012. Su relativa debilidad en cuanto a posiciones políticas tanto en el Congreso federal como en las entidades federativas esconde un hecho innegable: sigue siendo la única fuerza política que tiene arraigo social y de manera creíble podría encabezar una renovación en la vida pública nacional. Si el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el Partido del Trabajo y Convergencia aprovechan la oportunidad, podrían encaminarse desde ahora a una victoria en 2012.

Tomando en cuenta esta ventaja comparativa de la izquierda en relación con las otras fuerzas políticas, sería un verdadero desperdicio que estos partidos escojan como su candidato en 2012 simplemente a un guapo o un tecnócrata. Bajo este escenario, en lugar de explotar su fortaleza, las fuerzas progresistas se colocarían en una posición de plena desventaja al acceder jugar en la cancha determinada por los adversarios.

Hasta la fecha, Andrés Manuel López Obrador es el único que ha sido capaz de articular un discurso consistente de renovación de la política nacional. Él, además, es el único que se ha preocupado por acercarse de manera sincera a las inquietudes ciudadanas al visitar todos y cada uno de los municipios del país.
Como cualquier ser humano, López Obrador no es perfecto. Puede disgustar a muchos su terquedad o falta de autocrítica. Pero comparado con los enanos que pueblan el escenario público de hoy, AMLO destaca como un verdadero dirigente.

Sólo si de forma milagrosa apareciera en los próximos meses algún nuevo líder social, los ciudadanos preocupados por el futuro del país tendrían que apoyar las aspiraciones presidenciales de López Obrador. No se trata de entregarse de manera acrítica al mesías tropical ni de estar de acuerdo con todas las posiciones y pronunciamientos del ex jefe de Gobierno del Distrito Federal. Al contrario, habría que someter a López Obrador a la misma crítica exigente que él ejerce sobre los integrantes de la clase política, muchos de los cuales, por cierto, también participan en el mismo movimiento de AMLO.

México tiene la urgente necesidad de romper con décadas de presidentes mediocres y populistas. Tal como ocurrió hace 100 o 200 años, ha llegado la hora de que se articulen los liderazgos políticos y las inquietudes sociales. El programa que López Obrador presentó ayer en el Zócalo capitalino sin duda ofrece esperanzas para que podamos vivir otra transformación radical en el siglo XXI.

Astillero



Julio Hernández López
 
26 julio 2010
Foto
ASAMBLEA EN EL ZÓCALO. Andrés Manuel López Obrador toma entre sus brazos a su hijo Jesús Ernesto, tras la asamblea en la que presentó su proyecto por la transformación pacífica de México, ayer en el Zócalo capitalino. A la derecha, Beatriz Gutiérrez Müeller, esposa del tabasqueñoFoto Carlos Ramos Mamahua
 
Cobijado por las encuestas multitudinarias del Zócalo capitalino, Andrés Manuel López Obrador se declaró virtual candidato en campaña, reiteró las líneas de su anterior programa de gobierno, esbo- zó principios de autocrítica y corrección y, con pasajes cargados de consideraciones morales, declaró en ruta de construcción la nueva república, la amorosa.
 
Domingo de esperanza militante renovada, con lo netamente electoral en el centro del escenario y con una convocatoria al voluntarismo para que cada cual ayude desde su lugar a tejer la resistente red que pueda enfrentar el complejo conjunto de intereses coligados para impedir el arribo de opciones de gobierno popular a México. Campaña y postulación adelantadas, cúpula perredista nacional obviamente ausente, deslinde práctico y chirriante contra el marcelismo-camachismo que soñaba con las encuestas tradicionales de opinión que cual pulPopol Vuh señalarían al mejor posicionado, aparición notable del ideólogo Enrique González Pedrero para llenar el hueco del desertor Manuel Camacho, y consolidación del PT como partido base para 2012, de Convergencia como posible suscriptor en trámite y del PRD como hipotético espacio de litigio.

Treintaidós discursos regionales que en realidad fueron calurosos informes de acti- vidades y recuentos complacidos de logros a la palabra. Discurso central que en unos 40 minutos confirmó los tra- zos anteriores de plan de gobierno y evitó entrar en terrenos de confrontación, deslinde o precisiones partidistas. No apareció el pelele que po-blaba los pasajes oratorios anteriores, ni se habló de perredismo enchuchado, alianzas perreánicas ni traiciones internas. Fue un domingo de amor (una especie de AMLOve parade), con recomendaciones éticas aplicables a la socie- dad, la familia y el individuo y un final escénico en el que, cuando el presidente legítimo y virtual candidato, al mismo tiempo, ya había dejado de hablar, se pedía a los asistentes que dieran la mano y abrazaran a quien tuvieran a su lado, como en dación católica de paz misal.
Numéricamente no hay duda de la fuerza zocalera del tabasqueño resistente y persistente. Ni de la dedicación y entrega de esos núcleos organizados que se comprometieron a fungir como ejes de reproducción del mensaje de quien va en segundo intento por la Presidencia que le fue robada en 2006. Y, hasta hoy, nadie tiene la congruencia para hacer creí-ble un programa de reformas populares como el presenta- do ayer por un grupo de especialistas para un proceso de discusión pública que acabará integrando el plan de gobier-no 2012-2018. López Obrador sigue mostrando una enorme capacidad de convocatoria y, en procesos medianamente aceptables de democracia formal, esa fuerza y esa candidatura deberían tener un camino relativamente expedito para pelear limpiamente por llegar al poder.

Pero, hoy, ese proyecto de reformismo popular tiene contra sí una amalgama de intereses cebados en los crímenes cívicos de 2006 y la secuela de exterminio del adversario desarrollada desde entonces. López Obrador es un hombre de honestidad personal a toda prueba, que no ha dado un solo motivo comprobable para su difamación, que vive austeramente y no ha generado ningún hecho público negativo. Quienes le siguen y apoyan son, en su mayoría (se habla aquí fundamentalmente de las bases, de los ciudadanos de a pie) mexicanos libres, que creen sinceramente en la posibilidad de ejercer sus derechos políticos en favor de la opción que les parece más adecuada y, sobre todo, constituyen una fuerza cívica importantísima en función de propósitos de depuración nacional y restructuración institucional. Ninguna democracia sana debería marginar y mucho menos perseguir a esa opción ciudadana.

Resulta, sin embargo, que las cúpulas ocupantes del poder trabajan a marchas forzadas en el proceso de desmantelamiento del escenario de elecciones al que amorosamente el lopezobradorismo se ha subido de manera firme desde ayer. La comercialización acelerada de lo electoral (el dinero compra votantes, monta movilizaciones, paga equipos de trabajo, compra tiempos y espacios en los medios de comunicación, corrompe funcionarios y juzgadores), la desmoralización colectiva mediante alianzas aberrantes, el control tecnológico, financiero y de armamento que Estados Unidos ha ido consolidando en México con el socio Calderón, y el uso del narcotráfico como instrumento de disuasión y amenaza o apoyo para ciertas candidaturas y partidos, va haciendo inviable la ruta de las urnas. Es posible que apostar a 2012 sin cambiar desde ahora las condiciones de competencia para acceder al poder sea un esfuerzo de voluntad plausible, pero insuficiente. Cambiar esas condiciones no está, por otro lado, al alcance de un movimiento que carece del bagaje legislativo y ejecutivo mínimo (las bancadas legislativas están divididas, y los segmentos leales al lopezobradorismo son pequeños, sin capacidad de decidir votaciones; en los estados, los gobernadores de izquierda tienen agenda e intereses distintos a los del movimiento social expresado ayer en el Zócalo). Tal vez una alternativa de lucha sea la de la fusión de movimientos sociales y la organización del descontento popular, pero ello contradice el enfoque electoral que se prefiere en campañas y circunstancias como las que hoy condicionan al lopezobradorismo.

Radicalizar la lucha resta votos y quedarse en el centro ayuda a ganarlos. Pero es posible que no presionar a fondo, no luchar por cambios reales, desde ahora, haga que, con los esquemas hoy vigentes, la lucha electoral se convierta solamente en un esfuerzo heroico pero improductivo, una repetición, acaso agravada, de los escenarios fraudulentos de 2006, atenuados por la fabricada contienda de lucha democrática que podrían escenificar el PRI y el PAN, e incluso una alianza del partido de blanco y azul con el perredismo chucho-camacho-ebrardista.

Y, sin embargo, AMLO se mueve... ¡Amor y paz! ¡Hasta mañana, en esta columna que de todo toma nota!


viernes, julio 23, 2010

SCJN: despojo a los trabajadores



SCJN: despojo a los trabajadores


L
a decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de reducir las pensiones de los trabajadores afiliados al Instituto Mexicano de Seguro Social (IMSS) ha congregado en horas recientes expresiones de rechazo de organismos sindicales y empresariales, de la oposición partidista y de miles de derechohabientes de esa institución.

A fin de poner el hecho en contexto, debe recordarse que el máximo tribunal fue requerido, en semanas anteriores, para resolver fallos contradictorios emitidos por dos tribunales colegiados en materia de pensiones y para sentar la jurisprudencia correspondiente. En consecuencia, el pasado 9 de junio, en una sesión privada, la segunda sala de la SCJN votó por unanimidad la reducción –de 25 a 10 salarios mínimos– del límite superior para fijar las pensiones por invalidez, vejez, cesantía o muerte de los trabajadores que cotizan bajo el régimen previsto en la Ley del Seguro Social de 1973. Por tanto, en caso de ser aplicada por el comité técnico del IMSS, esta jurisprudencia podría reducir sustantivamente –hasta en 60 por ciento– el monto de las pensiones de derechohabientes que han cotizado por encima del tope máximo, lo cual, se calcula, afectará a un millón 200 mil de trabajadores.

Si la resolución comentada resulta impresentable en la forma, por cuanto fue adoptada en condiciones de opacidad, discrecionalidad y de espaldas a los afectados y a la opinión pública, lo es aún más en el fondo: se trata de la legalización de un despojo a los trabajadores y de un intento por escamotearles el derecho a una jubilación digna; abona a la precarización de las condiciones laborales en el país y contribuye a profundizar la desconfianza y el descrédito institucional. Adicionalmente, el argumento de que la decisión del máximo tribunal estuvo orientada a resolver la crisis financiera que atraviesa el régimen de pensiones del IMSS es insostenible, habida cuenta de que los ministros que despachan en Pino Suárez y Corregidora tienen la obligación de emitir fallos con base en consideraciones legales, no económicas ni financieras.

Es lamentable, por lo demás, que los afanes oficiales de rescate del IMSS se concentren en medidas como la referida, y no empiecen por lo más evidente: emprender acciones concretas de combate a la corrupción administrativa que impera en las oficinas públicas, así como de políticas de austeridad para reducir los salarios y prestaciones principescas de los altos funcionarios del Ejecutivo y de los otros poderes de la Unión: un dato revelador al respecto es que el monto máximo de las pensiones que recibirán los asalariados de aplicarse estas modificaciones –alrededor de 17 mil pesos mensuales– equivale a menos de dos días de salario de los integrantes del máximo tribunal. Es de suponer que, de haber voluntad política del gobierno para emprender tales medidas, se podría enderezar el rumbo financiero del instituto.

En suma, como ha ocurrido con otros fallos emitidos por sus integrantes, el máximo tribunal del país se erige, con la resolución comentada, en instancia legalizadora de atropellos y en una fuente de perjuicios a los intereses de los asalariados. Lo anterior ratifica una pérdida lamentable del sentido de justicia por parte del máximo tribunal, abona la percepción de que esa instancia del Poder Judicial se encuentra sometida a los intereses del grupo político-empresarial que detenta el poder, y constituye un golpe demoledor no sólo a los bolsillos de los jubilados, sino también a la imagen de la propia institución, de por sí afectada por el descrédito.




Informe de Esparza sobre el levantamiento de la huelga


Un año después de cuando debería haberse hecho, si es que tiene sentido este acto, se acepta la toma de nota al Comité Ejecutivo del SME, lo que permitirá recuperar las cuotas sindicales. Es posible avanzar en un camino correcto: la Asamblea del DF propone la creación de una empresa social donde sean contratados los compañeros trabajadores que no se liquidaron.

POSICION DEL CEREAL ANTE EL LEVANTAMIENTO DEL PLANTON Y HUELGA DE HAMBRE DEL SME

POSICION DEL CEREAL ANTE EL LEVANTAMIENTO DEL PLANTON Y HUELGA DE HAMBRE DEL SME

Ante la decisión del Sindicato Mexicano de Electricistas de levantar la huelga de hambre y el plantón que han sostenido por más de 86 días, como consecuencia de los acuerdos alcanzados entre su directiva y la Secretaría de Gobernación, el CENTRO DE REFLEXION Y ACCION LABORAL MANIFIESTA:

1.- El otorgamiento de Toma de Nota a todo el Comité Ejecutivo del SME, a que se ha comprometido el Gobierno Federal, era una obligación legal que la Secretaría del Trabajo debió haber cumplido sin necesidad de una huelga de hambre. Reiteramos lo que como organización integrante de la Red de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todos y Todas dijimos desde Noviembre de 2009: en el conflicto provocado por el Presidente de la República había una clara intención antisindical en contra del SME y su directiva. Este compromiso viene a confirmar que la única vía de solución es el respeto al Derecho Humano de Libertad Sindical.

2.- El compromiso de constituir una empresa que preste el servicio público de energía eléctrica en el área de influencia que cubría la extinta Comisión de Luz y Fuerza del Centro, no sólo es un éxito de la capacidad de negociación y decisión de lucha del SME, sino la única forma de cumplir con la propia Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica. Este compromiso viene a dar la razón nuevamente al SME, y a quienes hemos caminado en solidaridad con el sindicato, en el argumento básico de que el Presidente de la República carece de facultades para entregar a Comisión Federal de Electricidad un área de influencia que le fue excluída por decisión del Congreso de la Unión. Por nuestra parte reconocemos que es la lucha y movilización del SME, y no el aparato de Administración de Justicia, la que está logrando defender la Legalidad Constitucional de nuestro país. Reiteramos que semejante empresa, para poder cumplir con la Ley, deberá ser una empresa pública.

3.- El compromiso de incorporar como trabajadores de tal empresa pública a los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas que NO ACEPTARON su liquidación, ha venido a dar la razón a los compañeros, a las compañeras y a la dirección del SME que decidieron defender sus Derechos Humanos en tanto personas trabajadores. Viene también a demostrar, una vez más, que es la acción colectiva y no las negociaciones individuales, las que pueden otorgar una posibilidad de sostener la dignidad y los derechos a las personas que vivimos de nuestro trabajo en México.

4.- Nos alegramos con todo el SME, y con toda persona que conserva un sentido de humanidad y justicia, que este avance en las negociaciones permita a nuestros compañeros levantar la huelga de hambre sin renunciar ni a su dignidad ni a sus derechos. Han sido un ejemplo de valor y decisión para todos nosotros; y nos alegramos que ésto ocurra sin que tengamos que lamentar ningún descenlace fatal.

5.- Lamentamos profundamente que el Gobierno Federal haya necesitado de una situación tan extrema y grave como la posibilidad de la muerte de nuestros compañeros huelguistas, para que aceptara cumplir con lo que era su obligación hacer por Ley. Con ésto, se ha dado la razón no sólo jurídica sino ética y política al movimiento del SME. Ojalá el Gobierno no obligue a más personas, de tantos y tantos conflictos sociales en que está dejando de aplicar tanto la Ley como la Justicia, a tener que recurrir a medidas tan drásticas como las que hemos visto y acompañado con nuestros hermanos y hermanas del Sindicato Mexicano de Electricistas.

6.- Finalmente, a cada integrante del SME y a su directiva, les reiteramos nuestra solidaridad para estar atentos a que en los próximos días, estos compromisos sean concretados y honrados por el Gobierno Federal.

LIC. RODRIGO OLVERA BRISEÑO
Coordinador del Area de Derechos Humanos Laborales
CENTRO DE REFLEXION Y ACCION LABORAL


Hoy en Monterrey, Fernández Noroña



No se olviden que hoy estará Gerardo Fernández Noroña en
el Sindicato de Telefonistas


M.M. del Llano 424 Oriente, entre Escobedo y Emilio Carranza, centro de Monterrey. Hablará sobre las reformas Laboral y de Seguridad Pública, más algún otro(s) tema(s) de actualidad.

Démonos la oportunidad de intercambiar ideas, propuestas con quien ha demostrado tener valentía en la calle y en la Cámara.

La cita es a las 7 de la tarde noche. No faltes!!!!!!!!



Última hora. Se levanta plantón del SME

El sindicato plantea vía alterna para el servicio de energía eléctrica en la zona centro

Condiciona el gobierno analizar plan del SME a la conclusión del ayuno colectivo

Anoche las partes valoraban propuestas

Si acepta el gremio, el lunes empieza la negociación

Fabiola Martínez
Periódico La Jornada
Viernes 23 de julio de 2010, p. 7

El gobierno federal ofreció anoche al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) analizar el reconocimiento oficial (toma de nota) de la dirigencia del gremio, así como estudiar una vía alterna del servicio de energía eléctrica para la zona central del país –con base en una propuesta que presentó el sindicato–, siempre y cuando se levante la huelga de hambre colectiva del Zócalo.

Después de cinco horas de negociación con el secretario de Gobernación, Francisco Blake, y el subsecretario de Gobierno, Roberto Gil, la comisión del SME encabezada por Martín Esparza se trasladó al campamento en la Plaza de la Constitución para poner a consideración de los huelguistas la propuesta gubernamental.

De acuerdo con integrantes del comité central del SME, hay un avance de 50 por ciento respecto de los objetivos de la organización, que pretende la contratación colectiva de los trabajadores que no han cobrado su liquidación (cerca de 17 mil de un total de 44 mil en Luz y Fuerza del Centro), mediante una estructura paralela a la Comisión Federal de Electricidad que atienda la capital del país y municipios conurbados.

Al cierre de esta edición, ambas partes valoraban las propuestas con miras a reunirse el próximo lunes en una mesa de negociación, de análisis profundo y de respuestas ejecutivas, pero con el ayuno colectivo levantado.

Durante este jueves la postura del gobierno federal ante las demandas del SME se mantuvo inamovible, antes del encuentro nocturno entre Blake y Esparza.

El funcionario salió de Bucareli y una hora después regresó a su despacho, mientras mensajeros iban y venían de la sede de Gobernación con sobres anaranjados que suponen información estrictamente confidencial.

Por la tarde, el gobierno federal se deslindó de cualquier responsabilidad ante un desenlace fatal en los huelguistas de hambre que mantienen un plantón en el Zócalo de la ciudad de México desde el pasado 23 de abril.

El desenlace fatal no es el triunfo o la derrota de una de las partes en conflicto; sería la derrota de una sociedad que le apuesta al diálogo, a la tolerancia y a la ley, como mecanismo de solución de sus diferencias, advirtió el subsecretario de Gobierno de Gobernación, Roberto Gil Zuarth, en conferencia de prensa vespertina.

Explicó que ante la negativa del SME a que las personas en ayuno sean atendidas por personal del Instituo Mexicano del Seguro Social, se ha solicitado la intervención, para ese propósito, de la Cruz Roja.

Dijo además que se mantendrá el diálogo con Gobernación, lo que significa que fue rechazada la petición del SME, en especial de los ayunantes, de conversar directamente con el presidente Felipe Calderón.

Sostuvo que para el gobierno la delicada salud de los ayunantes, en especial de Cayetano Cabrera y Miguel Ángel Ibarra (a punto de cumplir 90 días en huelga de hambre), no sólo es un asunto estrictamente político, sino de carácter humanitario.

Por eso, insistió el funcionario, un desenlace fatal será la derrota de una sociedad entera, y refrendó el deslinde de la responsabilidad gubernamental con el argumento de que desde el 12 de mayo pusieron a disposición de los huelguistas atención médica.

Antes del encuentro nocturno, se dijo que la postura gubernamental era firme y sólo se precisaría la lista de alternativas productivas para los ex trabajadores de LFC, ya que una recontratación colectiva resultaría un gasto multimillonario para las arcas federales.

En el decreto presidencial de extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC) se argumentó que la operación de ese organismo, que suministraba energía eléctrica a la zona centro del país, representaría un aumento en las transferencias presupuestales hasta alcanzar 300 mil millones de pesos durante el presente sexenio.

De acuerdo con fuentes de Gobernación, ayer se ratificó ante los representantes del SME que el erario no puede absorber la recontratación de los 44 mil ex empleados de LFC, porque antes de su extinción esta empresa representaba costos por 433 mil 290 millones de pesos, incluida la energía que compraba a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Según el cálculo gubernamental, a esa cifra habría que añadir el pasivo laboral por 240 mil millones de pesos necesarios para el pago de salarios, prestaciones y cuotas de jubilación.

Por la mañana, en conferencia de prensa, Roberto Gil señaló que el gobierno federal asume con toda seriedad la expresión de protesta y reiteró su llamado para que concluya.

Reiteró que el diálogo político tiene el límite de la ley, y que sería irresponsable, como gobierno de la República, solucionar un problema generándole al país otro a largo plazo, específicamente a la CFE.


Nota de la Resistencia Civil en N.L.

No puede más que provocarnos alivio el hecho de que los compañeros en huelga de hambre del SME hayan tomado la decisión de levantarla; por la salud e integridad de Cayetano y Miguel Ángel, nos alegramos.


Si bien la sensación de alivio se disipa y muy pronto se convierte en punzante y fundamentada sospecha de una maniobra más del gobierno ante la próxima reunión en el Zócalo de cientos de miles de simpatizantes de AMLO que se convertirían en automático en apoyo a los compañeros del SME. ¿O de dónde la prisa y el “sentimiento humanitario” del que habla Blake si durante 90 días de ayuno los trabajadores fueron vapuleados por declaraciones del gobierno y los medios que lo sostienen? No solamente fueron ignoradas sus demandas, sino su presencia misma en la plaza, la existencia del conflicto y el sufrimiento de los huelguistas y sus familias.


La posibilidad de que la lucha de los electricistas tomara otros derroteros con la plaza de la Constitución abarrotada por opositores a Calderón determinó la “apertura” de nuevos caminos para resolver la situación del SME. Si no hay borracho que coma lumbre, menos en los Pinos. Cada lado tendrá su versión: el gobierno podrá presumir el levantamiento de la huelga, el sindicato el ofrecimiento de dialogar sobre “nuevas bases”. La verdad la empezaremos a conocer con el paso de los días. Por lo pronto, gana Calderón al ver retirada esa piedra en el zapato. Pero también ganan Cayetano y Miguel, porque no era justo entregar su salud y su vida a la escoria que nos desgobierna. Su ejemplo quedará para siempre y desde ya en la historia de nuestro país. El resto lo tenemos que hacer entre todos: vigilar que no se trate de una burla y aprender que se puede no vivir de rodillas ante el poder.


Esperamos que en la reunión del domingo, AMLO sea lo suficiente sensible y sagaz para hacer un llamado a los asistentes a estar alertas, no confiar en que el estado se conduzca de manera honorable; debemos convertirnos en vigías del cumplimiento y satisfacción de las demandas de los trabajadores electricistas. Quizá pequemos de pesimistas pero hasta ahora el gobierno ofreció sólo promesas vagas; el campamento se levanta a cambio de aire, pero ganamos la vida de luchadores ejemplares. Lo que siga después depende de todos, no sólo del SME.



"Audiencia pública con Calderón", exigen electricistas en el Zócalo Patricia Muñoz Ríos



Pintan mantas con su sangre para mostrar que la protesta es real

Patricia Muñoz Ríos
Periódico La Jornada
Viernes 23 de julio de 2010, p. 7

Mi sangre por mi empleo, señala una de las mantas pintadas con la sangre que se hicieron extraer 12 integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en huelga de hambre, quienes defendieron su decisión de mantener el ayuno por más que los medios de comunicación busquen denostarnos.

Señalaron que para concluir la huelga ponen tres condiciones: que les devuelvan su trabajo, les entreguen la toma de nota a sus dirigentes y que cese la represión y se cancelen las órdenes de aprehensión contra varios agremiados.

Indignados por los cuestionamientos que algunos medios de comunicación han hecho sobre la veracidad de la huelga de hambre, los ayunantes determinaron hacerla más real y extraerse sangre, excepto Cayetano Cabrera Esteva y Miguel Ángel Ibarra Jiménez, quienes permanecieron en una carpa, a un lado del servicio médico del campamento del Zócalo capitalino.

En la conferencia de prensa, a la que asistieron dirigentes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, como Ignacio del Valle y Trinidad Ramírez, hubo consignas variadas, como ¡SME, aguanta, Atenco se levanta!, y se pintaron tres mantas con la sangre que los ayunantes se hicieron extraer. En una se exigía: Audiencia pública con Calderón.

En nombre de los electricistas, Jazmín, una de las ayunantes, leyó un comunicado. Afirmó que no hacen lo que les piden sus dirigentes, porque no son como el secretario del Trabajo, Javier Lozano, quien tiene una actitud servil ante su patrón. Explicó que realizaron la huelga de hambre para exigir que de una vez por todas se destrabe el conflicto y regresen a trabajar. “Se trata de un sacrificio individual en pro de un bien colectivo.

Nos han quitado todo: el derecho al trabajo, el de audiencia, el de ser notificados, el de tener un contrato colectivo y un sindicato, pero no nos pueden quitar el derecho a decidir sobre nuestras vidas, manifestó.

Agregó que si el gobierno quiere la sangre de los huelguistas la va a tener si se niega a resolver el conflicto.

El dirigente del SME, Martín Esparza, expuso que el comité central solicitó a los trabajadores que levantaran el ayuno, porque el gobierno no merece su sacrificio, pero no aceptaron.

Sostuvo que el gobierno está acorralado en el conflicto, porque no le queda más que acatar la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que señala que se deben resguardar los derechos laborales de los trabajadores del SME, y porque el Senado aprobó un punto de acuerdo para llamar al presidente Felipe Calderón y al secretario del Trabajo a que cumplan cabalmente ese fallo.

Además, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal emitió un llamado al jefe del Gobierno capitalino para que se cree una empresa social y se utilice la fibra óptica en favor de esta entidad con integrantes del SME.

Esparza planteó que otra vez la Secretaría del Trabajo quiere torcer la ley para no reconocer la figura de patrón sustituto y está utilizando la toma de nota como medida de control para no reconocer a la dirigencia del SME. Si no cumplen estas condiciones, continuará la movilización de los electricistas, advirtió.

En el campamento se dio a conocer que se ha intimidado a familiares de Cayetano Cabrera y Miguel Ángel Ibarra, y que en apoyo a ellos y los demás huelguistas, integrantes de algunas organizaciones solidarias se integrarán al ayuno.

Ayer se sumó a la huelga de hambre Miguel Ángel Cerón, de la Central Única de Trabajadores.



jueves, julio 22, 2010

La huelga de hambre



La huelga de hambre

Adolfo Sánchez Rebolledo
La Jornada, Jueves 22 julio 2010

Todo indica que la salud de los huelguistas de hambre instalados en el Zócalo capitalino se agrava por momentos, al grado de que se teme por la vida de Cayetano Cabrera Esteva y Miguel Ibarra Jiménez, ambos ex trabajadores de la hoy extinta Luz y Fuerza del Centro y miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas. Los partes difundidos por el médico Alfredo Verdiguel, cuyo profesionalismo le ha valido toda suerte de amenazas, deben ser tomados con absoluta seriedad para evitar la tragedia que podría ser inminente.

La condición que se han impuesto los ayunantes para levantar la protesta es que las autoridades correspondientes les devuelvan el trabajo que el decreto de liquidación les quitó a ellos junto a varios miles de sus compañeros; en el caso de no conseguirlo, exigen que se les mantenga en el campamento hasta que el deterioro les haga perder la conciencia, entrando en estado de coma. Sólo entonces, si no es demasiado tarde, serían trasladados a un hospital para ser atendidos.

Como sea, las cosas han llegado demasiado lejos y sería una verdadera vergüenza nacional que dos hombres murieran en el corazón de la capital, a la vista de la República entera, sin que al mismo tiempo se alce una tormenta de preocupada indignación que intente impedir tal desenlace.

La huelga de hambre, en efecto, es un recurso extremo, terrible, del que nadie sale indemne, pues deja secuelas físicas a veces irreversibles, pero suspender la acción es una decisión individual, intransferible, que toca asumir a quienes en libertad la decidieron. Sobra decir que la muerte evitable de un ciudadano en la defensa de sus derechos será siempre un fracaso para la sociedad entera. Pero la huelga carecería de sentido sin mediar un agravio reconocible, racional, más allá de los detalles y las cuentas esgrimidas por las partes. Su legitimidad surge de la naturaleza misma del conflicto que se trata de resolver y no sólo de la voluntad de sacrificio de los implicados, de la convicción de que hay salidas que los responsables de abrirlas no quieren ver. Es un desafío moral y político contra las falsas razones de Estado.

En este caso, el despedido masivo de varios miles de trabajadores, así como la indisposición de la autoridad a reubicarlos (al menos a una parte significativa de ellos) en la empresa que los sustituye, es motivo claro, suficiente, para probar que estamos ante una gravísima injusticia, cuya significación no disminuye porque se use la ley como coartada. Una vez transitadas las instancias legales, y una vez comprobadas, diría yo, la parcialidad y la insensibilidad del Ejecutivo, la indiferencia cómplice de la mayoría legislativa y la sumisión del máximo poder judicial a una visión cercenadora de los principios constitucionales, como muy bien lo explicó en estas páginas el doctor Arnaldo Córdova, la resistencia se torna más difícil, más riesgosa y amenazante, pero no menos justa y necesaria.

Atrapada en el juego de los compartimientos estancos, la autoridad no tiene opinión fundada y difundible sobre asuntos como la anticonstitucional toma de nota del sindicato que está en manos no de un árbitro laboral sino de una de las dependencias informales del secretario del Trabajo. Repite el argumento leguleyo y excluye la reflexión política. Y lo peor, justifica en aras de las políticas laborales de la Comisión Federal de Electricidad el sabotaje a la conversión de dicha empresa en patrón sustituto, como en principio marca la ley.

Falta de sensibilidad, autocomplacencia, ceguera para interpretar las señales de la inconformidad, el gobierno siembra hoy la ingobernabilidad del futuro. Vive la realidad nacional como si en verdad nada vinculara al país de la violencia con el país de la injusticia social, el país del desencanto democrático con el horizonte de desempleo juvenil, la tragedia de un país donde lejos de proteger a la fuerza de trabajo calificada se le destruye para darle espacio al precarismo, a la beneficiencia como acto supremo de solidaridad de una sociedad volcada al egoísmo.

Habrá que hilar más fino sobre el papel de los medios en esta coyuntura, de los partidos, de las buenas conciencias atrapadas en los juegos de poder de las iglesias, sobre la irresponsabilidad clasista de los sindicatos y la distancia abismal entre las preocupaciones dizque democráticas de las clases medias más asépticas y las urgencias de una visión nacional que no acaba de sustituir a las viejas construcciones ideológicas en crisis. Tendremos, en fin, que reflexionar también sobre los resortes de la cultura política, acerca de la indiferencia como sustituto negativo de la solidaridad en un país que ha visto decaer los sentimientos comunitarios, por así decir, para reforzar el individualismo del consumidor y, en el límite, la violencia como segunda piel para una juventud sin futuro. Tendremos que hablar menos de derecho, de fórmulas y normas, para tratar de entender qué pasa en la sociedad cuando dos hombres se mueren en la plaza central sin que se venga abajo la retórica oficial, el discurso del adulador, la desértica satisfacción de los que militan en el partido de los hartos.