-La reforma judicial vulnera garantías, afirma Soberanes.
Claudia Herrera Beltrán y Laura Poy.
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La Jornada, lunes 10 de diciembre de 2007
| Los legisladores: nuestros enemigos Sara Sefchovich 10 de diciembre de 2007 |
En esta semana han circulado dos noticias sumamente preocupantes. La primera de ellas, es el anuncio de las cúpulas empresariales de su pretensión de ampararse frente a la ley que les prohíbe apoyar a candidatos en los medios de comunicación. En lugar de verlo como un esfuerzo por equilibrar lo que solamente se puede comprar con muchos recursos económicos, lo consideran un atentado a la libertad de expresión.
No voy a discutir aquí si eso que dicen tiene o no sustento. Lo que me parece importante destacar, independientemente de que consigan o no su objetivo (y es el caso que el amparo le fue negado al Consejo Coordinador Empresarial por un juez federal) es el hecho de que hagan público su enojo, el cual, en manos de gente tan poderosa, tan rica y tan unida a otros grupos poderosos, resulta peligroso.
La otra noticia es el informe de una importante firma financiera estadounidense en el sentido de que México no solamente se ha quedado rezagado como país atractivo para las inversiones, sino que ha visto en los últimos meses una fuerte salida de capitales (cien millones de dólares). Desde hace varios años nos han venido advirtiendo la situación: “México es la tragedia más grande en Latinoamérica —afirmó el jefe para mercados emergentes del Deutsche Bank— y debería ser hoy la economía con más rápido crecimiento en el mundo, creciendo más rápido que China, sin embargo, ha alcanzado muy modestas tasas de crecimiento”. Por supuesto, esto lo niegan nuestras autoridades, el secretario de Hacienda Agustín Carstens aseguró hace unos meses que somos la economía emergente más exitosa, pero la realidad está allí para desmentirlo.
Lo lamentable es que una y otra vez, desde hace añísimos, estamos en la lista de las economías emergentes y de los países en vías de desarrollo, y no solamente nunca emergemos y nunca nos desarrollamos sino que ya ni siquiera cabemos entre los considerados “brillantes en su desempeño”. Nos hemos quedado detrás de Vietnam, Nigeria, Egipto, Bangladesh (¡Bangladesh! que hace unos años era el ejemplo más patético de que se disponía para hablar de pobreza y que ahora tiene un crecimiento promedio del PIB de 5.4% mientras que el nuestro es de 2.6%).
Durante meses he utilizado este espacio generoso de EL UNIVERSAL para buscar cuáles pueden ser las causas de ese perenne problema nuestro de nunca poder dar el salto y salir aadelante de una santa vez.
La conjunción de estas dos noticias (el enojo de los poderosos empresarios y la fuerte salida de capitales) con otras recientes (como la resolución de la Suprema Corte en contra de Lydia Cacho y los pleitos y reclamos de todos contra todos en la pasarela de aspirantes a consejeros del IFE) hacen darme cuenta de que un gran obstáculo son nuestros legisladores.
Y es que lo que tenemos en las cámaras son personas llenas de prejuicios, de intereses, de ignorancia, de exhibicionismo y de pasiones personales a las que ponen por encima de cualquier consideración.
Cada una de las reformas recientes da fe de esto: no están hechas con conocimientos ni contemplando todos los ángulos ni llegan al fondo de los problemas, no están pensadas mirando al futuro ni atendiendo a las necesidades de la sociedad, sino que están hechas con el estómago, para vengarse del pasado que no les gusta, para atender asuntos puramente coyunturales y para beneficiar a ciertos grupos y personas de manera inmediata. Las leyes que resultan, aunque parezca contradictorio, al mismo tiempo dejan todos los espacios abiertos a la interpretación que se quiera pero se dirigen de manera directa a grupos y hasta a personas.
El resultado de este modo de hacer las cosas es de todos modos el enojo de tirios y troyanos y además, el daño al país. Porque si de por sí la sociedad mexicana está dividida y en estado de fuerte crispación, la manera de legislar de nuestros representantes le mete leña al fuego en lugar de buscar algún acuerdo o apaciguamiento de los ánimos.
Hace algunos años escuché al historiador Friedrich Katz, decir que México se encamina a un destino como el de Rusia: de pobreza y hambre, sin instituciones ni ley, en degradación y decadencia, en el que sólo prosperarán las mafias y la delincuencia. Todo parece indicar que nuestros legisladores están haciendo lo que sea para cumplir la negra profecía. Como ciudadana me atrevo a afirmar que quienes están llevando al país al desastre son los diputados y senadores con sus pleitos y enredos y maneras equivocadas de legislar. El Congreso de la Unión se ha convertido hoy en obstáculo para que el país salga adelante.
sarasef@prodigy.net.mx
Escritora e investigadora en la UNAM
NOTA: Qué deplorable la existencia de intelectuales que ponen su capacidad (?) y por supuesto su espacio y su pluma al servicio de la mediocridad, porque ¿ a quién le sirve las conclusiones de un artículo como éste? Aparentemente el artículo va bien (o medianamente) pero termina desembocando en esa verdad (?) que tanto le puede venir bien a los medios como al gobierno, ansiosos de un autoritarismo mayor (casi casi presenta la disolución de los cuerpos legislativos como algo imperativo, ¡para que el país salga adelante!). Supuestamente mide a todos los legisladores con el mismo rasero y al hacerlo elimina la valía y valentía de aquellos (que sí debe haber) que precisamente quieren acabar con el estado de cosas actual, de hipocresía y -sobre todo- de servicio incondicional a los poderosos. Pretende hacer recaer la responsabilidad a quienes quieren vengar un pasado que no les gusta, que son ignorantes, exhibicionistas y toda una retahila de epítetos. Ya díganos: a quiénes se refiere? A todos? también a los panistas? La sociedad está dividida por la gente que se hizo del poder y quiso conservarse en él a toda costa, es ella quien dañó y daña al país. Y es ella la que está representada mayoritariamente en el cuerpo legislativo. Mientras la sociedad esté manipulada (y parece que Sara S. ayuda a este propósito) será una sociedad enferma y eso estará presente en todos los niveles e instituciones. Queremos instituciones sanas? Practiquemos, procuremos y defendamos -objetiva, sin reparo alguno y transparentemente- la democracia, que ella nos llevará a la justicia social que tanta falta nos hace y sólo ella reconciliará a los que carecen de tanto con aquellos que los han despojado de tanto.
En el aniversario de su toma de posesión, Felipe Calderón hizo dos revelaciones significativas que no merecieron la atención de la prensa. Una, sobre el pasado, ayuda a entender su estado de ánimo y su visión sobre la izquierda. La otra, sobre el futuro, anuncia la que podría ser la principal decisión de su gobierno.
Más allá de la catarsis del aniversario, conviene detenerse en lo que, Calderón les dijo, en Radio Fórmula, a Joaquín López Dóriga y a los “alebrijes”.
JLD: “… para hacer un balance, hay que remitirse a hace un año y me llevaría al 29, 30 de noviembre de 2006, cuando este país estaba al borde la crisis constitucional”.
Ante esa pregunta, Felipe Calderón se suelta. Empieza por recordar con el mayor detalle cuál era su estado de ánimo en los días previos a la toma de protesta. Se refiere a la estrategia que había diseñado para ocupar la Cámara, prácticamente desde el último Informe frustrado de Vicente Fox. Recuerda sus tiempos de diputado. Su vicepresidencia. La existencia de una puerta no aparente, atrás, en el salón de banderas. Las instrucciones que da al Estado Mayor y a los coordinadores, de resguardar la puerta con discreción.
Recuerda cómo la madrugada del 1 de diciembre, “tomamos simbólicamente posesión de las instalaciones de los Pinos, de la Presidencia y del propio Palacio Nacional, a través de una ceremonia insólita, con cadetes del Colegio Militar y el presidente Fox, poniendo en manos de uno de ellos la banda presidencial”. Recuerda también cómo adelantaron los tiempos de la sesión del Congreso, el manejo centralizado que hizo Cepropie de la comunicación que la cortó desde su llegada a San Lázaro. Hasta la necesidad de decirle al diputado Jorge Zermeño: “a ti te toca ponerme la banda presidencial, ¿o falta la banda?” …y el momento de tensión en donde, “veo de reojo que el presidente Fox deja la banda en la mesa directiva y aplaude, y yo decía, bueno, aquí voy a estar echándole un ojo, no vaya a ser que algún perredista brinque y le corra con la banda, como si fuera futbol americano, ¿no?”.
Para concluir con su interpretación política: “la responsabilidad patriótica de los legisladores del PRI y el PAN” (versus la del PRD). “…Si alguna razón hay ahora en el crecimiento electoral del PRI y en la caída estrepitosa del PRD, probablemente esté asociada con su grado de compromiso con la vida institucional de la República”.
A un año de la toma de posesión, Calderón no acaba de comprender lo que ocurrió ese día.
En la Cámara: ¿él cree que era el único que sabía de la puerta discreta? ¿Cree que no tenía la oposición, la posibilidad de llevar a cabo otras acciones más duras dentro del recinto?
En la coyuntura del momento: ¿Aún no sabe que, más allá de las palabras altisonantes, el factor determinante del desenlace del primero de diciembre no fue el dispositivo policiaco con el que él se embeleza, sino la decisión que se tomó, precisamente la noche anterior, por parte del movimiento opositor y de Andrés Manuel López Obrador, de evitar, con determinación, la violencia en las calles y en la Cámara?
Lo más importante fue la madurez de la gente a lo largo de toda la protesta y la responsabilidad de los líderes de la oposición en los momentos determinantes. ¿Es mucho reconocerlo desde la comodidad del poder presidencial?
La lectura sesgada que, a un año de distancia, tiene el Presidente sobre lo ocurrido, explica su falta de generosidad con su adversario principal y su incapacidad para ofrecerle al país una verdadera reconciliación.
En la otra entrevista reveladora, en el programa de noticias financieras que dirigen “los alebrijes”, Felipe Calderón les dijo, sin ambigüedad alguna, que pretende abrir la exploración de las aguas profundas del Golfo a las empresas extranjeras. Con esas revelaciones presidenciales sobre los días más difíciles de su gobierno y esa prioridad en mente, comienza su segundo año.
Nota: Pues sí que no le dieron difusión a dichas entrevistas. Hay que reconocerle al expriísta Camacho Solís una fidelidad al Frente Amplio Progresista que muchos perredistas no le guardan, por ejemplo los chuchos.
Barril sin fondo, a una década del “rescate”
“Defensa” de emigrantes (versión discurso)
Ampliar la imagen Aspecto del puente Mezca de la carretera Cuernavaca-Acapulco Foto: María Luisa Severiano
Allá por su segundo informe de gobierno, en pleno sueño primermundista, muy orondo presumía Carlos Salinas de Gortari de que “al término de la concesión a los particulares (50 años), las carreteras revertirán en propiedad de la nación (…) y la participación privada ha permitido reorientar recursos fiscales al mantenimiento y construcción de carreteras”.
Hablaba de un programa de concesiones carreteras que, lejos del júbilo que en él provocaba, ha causado uno de los mayores estragos financieros al Estado mexicano, porque en los hechos no hubo “reversión” alguna, sino multimillonario “rescate” a costillas del erario, y los recursos fiscales en realidad se destinaron a sacar del hoyo a los ambiciosos concesionarios (entre los más importantes ICA, Grupo Mexicano de Desarrollo, Tribasa, hoy Pinfra, y Gutsa) y no “al mantenimiento y construcción de carreteras”.
En este 2007 se cumple la primera década del “rescate” original (Zedillo, 23 concesiones carreteras otorgadas entre el 28 de julio de 1989 y el 4 de agosto de 1994; Fox añadió 26, incluidos cuatro puentes, para un total de 49) y de los cerca de 58 mil millones de pesos involucrados en aquel decreto presidencial del 27 de agosto de 1997, ahora los mexicanos cargan a cuestas con un pasivo cercano a 180 mil millones.
Así, el grueso de las concesiones carreteras no sobrevivieron siquiera un lustro, y de aquella idílica “reversión” al Estado presumida por Salinas de Gortari sólo queda el humor negro asociada a ella y a él, pues en el décimo aniversario del citado “rescate” las autopistas –saneadas, limpias– regresan a los concesionarios originales (los favorecidos por CSG), como en el más reciente caso de ICA que “ganó” una “licitación” para quedarse con los mismos tramos, más su pilón, que una década atrás le “rescató” el erario.
Y como recordar es vivir, en aquel agosto de 1997 cuando en el Diario Oficial de la Federación se publica el decreto presidencial sobre el “rescate” carretero, una combativa bancada legislativa en San Lázaro alzó su voz para “manifestar nuestro desacuerdo con la medida, porque con recursos fiscales se salva a unas cuantas empresas privadas... El programa es un engaño y exigiremos una investigación para que se finquen responsabilidades a los funcionarios de las Secretarías de Hacienda y de Comunicaciones y Transportes, del sexenio anterior (el salinista) y del actual (el zedillista) dado el daño causado y el fracaso de la concesión de carreteras”. En aquel entonces, Felipe Calderón Hinojosa fungía como presidente nacional del PAN, partido al que pertenecía tal bancada.
Diez años después, Calderón es el inquilino de Los Pinos y lejos, muy lejos, de hablar de “engaños” e “investigaciones”, el propio michoacano ha puesto en marcha el (tercer) “nuevo” programa de concesiones carreteras, mientras los legisladores de Acción Nacional aplauden la decisión, es decir, la copia vil (“seguimiento” le llaman) del programa que Carlos Salinas de Gortari presumía aquel primero de septiembre de 1990, el mismo, pues, que terminó en “rescate (en sus dos versiones, zedillista y foxista) y que ahora se presume como “novedad” y cuyas concesiones las obtienen los mismos que fueron “rescatados” una década atrás.
Alrededor de 180 mil millones de pesos después, el gobierno, versión “continuidad”, juega las mismas cartas y apuesta a los mismos ganadores, mientras las tarifas carreteras que se cobran en México (la México-Toluca especialmente) se cuentan entre las más costosas del planeta.
Pues bien, en este contexto de espeluznantes historias carreteras, miles de millones de pesos del erario de por medio, los mexicanos deben estar felices, unir sus manos y cantar ¡Aleluya!, porque a 14 años de su inauguración (Salinas de Gortari cortó el listón en 1993) y a 10 de su “rescate” (Zedillo firmó el decreto respectivo), la “rehabilitación” de la Autopista del Sol ((México-Cuernavaca-Acapulco), con dinero público, por fin “quedó concluida”, amén de ser “segura, eficiente y operar en condiciones adecuadas”, según disposición de uno de los genios de la onerosa cadena concesión-“rescate”-reconcesión, Luis Téllez, que hoy despacha en la oficina principal de la mismísima Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
Qué bueno que ya sea transitable, aunque mucho cuidado, pues tal afirmación proviene del mismo personaje que a principios de 2007 dijo que aquellos “concesionarios” originales “rescatados” una década atrás “no podrán participar” en las “nuevas” concesiones, y que en agosto del mismo año confirmó que el “ganador” de la primera “licitación” carretera en tiempos de la “continuidad” fue ICA, o lo que es lo mismo uno de los principales “rescatados” dentro del grupo de “concesionarios” originales, de tal suerte que esa “rehabilitación” puede ser dudosa.
Lo que no lleva a duda alguna es de dónde sale el parné, pues el “rescate” y la “rehabilitación” de las carreteras concesionadas ha corrido, corre, a costillas de los mexicanos, y en el caso de la Autopista del Sol la más reciente “rehabilitación” ha tenido un costo cercano a mil 500 millones de pesos, de los que ni un solo centavo aportaron los grupos privados que participaron en su “fallida” construcción.
La historia de la Autopista del Sol está llena de “rehabilitaciones” (léase parches) como la presumida por Téllez, pero también de intocados delincuentes de cuello blanco que hoy, como siempre, se mantienen prendidos de la ubre oficial sin mayores consecuencias legales.
Vayan pues por la Autopista del Sol, pero no olviden la llanta de refacción ni, sobre todo, lo dicho por Téllez.
Las rebanadas del pastel
Andaba el cruzado michoacano duro que te dale con el discurso “en defensa” de los emigrantes mexicanos, cuando alguien apuntó que el inquilino de Los Pinos ni por aproximación dice que la mejor “cobertura” y “reivindicación” que puede dársele a ese creciente grupo de nacionales es la generación de empleo de calidad, con prestaciones de ley, salario remunerador y, lo más importante, en casa. Pero eso no cabe en el discurso.
LLAMA ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR A LEGISLADORES PERREDISTAS A NO AVALAR EL PROYECTO DE REFORMA ELECTORAL QUE SE PRETENDE APROBAR EN LOS PRÓXIMOS DÍAS
Durante las últimas semanas, las negociaciones sobre la llamada reforma electoral han ocupado la atención de medios informativos y analistas políticos. Después de un golpe mediático al anunciar la restricción a la contratación directa de espacios en medios electrónicos para las campañas electorales —que provocó hipócritas reacciones de los grandes concesionarios de las televisoras y radiodifusoras—, la reforma electoral se ha ido achicando, convirtiéndose en botín de los intereses partidarios y alejándose cada vez más de los intereses ciudadanos y democráticos de la sociedad.
Como aportación al análisis de este tema, publicamos a continuación dos materiales. El primero es la carta que Andrés Manuel López Obrador ha dirigido el día de hoy a los legisladores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) para exhortarlos a rechazar la antidemocrática reforma electoral que se cocina estos días entre las cúpulas de los principales partidos políticos mexicanos. El segundo son las referencias a la reforma electoral que forman parte de una entrevista más extensa efectuada el pasado 28 de noviembre por Sergio Sarmiento al presidente legítimo de México.
Carta del presidente legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, dirigida a los coordinadores de los grupos parlamentarios del PRD en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República, Javier González Garza y Carlos Navarrete Ruiz, respectivamente
A los coordinadores de los grupos parlamentarios del
PRD en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República,
Javier González Garza y Carlos Navarrete Ruiz.
P r e s e n t e.
Expreso a ustedes, de manera respetuosa, mi absoluto desacuerdo con la llamada reforma electoral que se pretende aprobar en los próximos días en el Congreso de la Unión.
Considero que este proyecto, en vez de contribuir a que el país retome el camino de la democracia, afianza el predominio ilegítimo del bloque conservador que nos robó la elección presidencial del 2006.
Es entendible que el PRI y el PAN, como representantes de la oligarquía, estén a favor de impedir que el pueblo elija libremente a sus autoridades mediante elecciones limpias, libres y auténticas, pero nada justifica que los legisladores del PRD se presten a esta maniobra antidemocrática y menos la promuevan.
La iniciativa de reforma que se intenta aprobar, entre otras cosas, impide la formación de coaliciones, postura contraria a lo que ha venido defendiendo el PRD desde sus orígenes.
Además, en la integración del Consejo General del IFE persiste el contubernio entre el PRI y el PAN, para mantener la subordinación de ese órgano, tal como lo hicieron cuando recientemente nombraron a los nuevos integrantes del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
No está de más precisar que, como a ustedes les consta, me he mantenido al margen de estos acuerdos y, por mi compromiso con la democracia, jamás negociaría el nombramiento de un consejero para justificar cualquier retroceso.
Asimismo, considero que sería un acto de simulación votar a favor en lo general y hacerlo en contra en lo particular, para seguir cubriendo las apariencias.
En consecuencia, les pido que transmitan este punto de vista a los legisladores del PRD, para que cada quien actúe de conformidad con su conciencia, de cara a los militantes y simpatizantes de nuestro partido, y asuman su responsabilidad histórica.
Andrés Manuel López Obrador
Presidente


Comisión Coordinadora de la Resistencia Civil Pacífica en Nuevo León. Convención Nacional Democrática (CND). e mail: resistenciamty@gmail.com, resistenciacivilnl@gmail.com