viernes, marzo 28, 2008

PEMEX: REFORMA O SIMPLE MODERNIZACION

Cuando los políticos usan el término Reforma para facilitar que empresas extranjeras exploren y extraigan petróleo del subsuelo en aguas profundas del Golfo de México, saben que la palabra prestigia a quienes la utilicen.

Niega la burocracia federal se hable de privatizar PEMEX y con doble lenguaje tratan de convencer que el Organismo necesita reformar los Articulos 27 y 28 Constitucionales. El actual Director de PEMEX, en doble discurso, sin experiencia suficiente al tema energético, comienza, como marioneta, a hablar de “alianzas” poco transparentes, sin exponer abiertamente de las intenciones ocultas de privatización paulatina del bastión más importante de los recursos naturales mexicanos.

Después de la depredación insustentable del subsuelo en las dos ultimas décadas hasta casi agotar Cantarell, de desalentar, jubilar y despedir a cuadros técnicos y gerenciales de alto nivel, dejar obsoleta maquinaria e industria petroquímica que hasta mediados de los ochentas se renovó y de no sustituir los yacimientos exitosamente encontrados entre 1903 y 1982, el gobierno federal no ve mas solución que empresas privadas nos saquen de la indolencia federal en inversiones para PEMEX.

No se puede parangonar la Reforma en la Constitución de 1857, donde las Leyes Lerdo y Juárez eliminaron el monopolio que por siglos mantuvo el alto clero católico en el Registro ahora civil, los fueros eclesiásticos, los cementerios, la libertad de enseñanza y la apropiación del 95% de territorio nacional, con la urgente asignación de recursos para exploración y extracción de petróleo obstruida por la ordeña de petróleo, bajo presión de la Secretaria de Hacienda, que daría continuidad a Programas y Planes detenidos hace 25 años por gobiernos neoliberales aviesos sobre todo el de Fox obsequioso con compañías transnacionales en complicidad con el líder sindicalista Carlos Romero Deschamps.

No es mentira lo indicado por López que la inversión a PEMEX se redujo de 2.9% en 1982 a 0.57% en 2007, esto es indicador que el gobierno federal oculta al superhéroe privatizador para el rescate de la apatía torcida de no modernizar y expandir la industria petrolera y eléctrica.

En los años setentas el Director de PEMEX Ing. Antonio Dovali Jaime, un hombre patriota y directo, un técnico mexicano previsor, verdadero administrador, no políticos improvisados en el tema, informaba a periodistas que desde 1938 el aprovechamiento de los yacimientos petroleros se había incrementado de 39 a 178 millones de barriles anuales y nos advertía que era explicable el marcado interés de Estados Unidos, por su excesivo gasto energético, de propiciar el crecimiento de las actividades exploratorias de PEMEX con asesoría tecnológica, agregaba que confiaba en la capacidad del trabajador petrolero mexicano y los recursos de la nación. Lo mismo que ahora sugiere López.

Técnicos petroleros, insistía el Ing. Dovalí Jaime, tenían confianza en nuevos mantos localizados especialmente en Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Morelos, Puebla, Chiapas y Oaxaca aunque se exploraba en toda la República a excepción del Distrito Federal.

Contra la política petrolera de desmantelamiento de PEMEX es doblemente esencial aumentar la producción en pozos continentales y de aguas someras, ya descubiertos, protegiendo la Constitución y operabilidad del Organismo amenazados por manos inexpertas e improvisadas.

Desde que el 3 de Abril de 1903 que se perforó el primer pozo exitoso en Ebano, San Luis Potosí, PEMEX ya modernizado, está obligado a continuar la política exploratoria en puntos potenciales de la República anteriormente localizados, antes del riesgo de coinvertir prudentemente con tecnología extranjera en aguas ultra profundas.

Destinemos recursos económicos, que los hay, con un nuevo régimen fiscal en un PEMEX esquilmado por la alta burocracia Hacienda-Presidencia exigiendo disminuya el excesivo gasto corriente federal, incrementado al doble desde el año 2000. En esa gordura está el capital operativo futuro de PEMEX.

Los abundantes activos de PEMEX usados indebidamente para paliar ajustes económicos de políticos que si requieren reformas en sus excesos, deben, para celebrar una digna Expropiación Petrolera, obligarse para el bienestar social de México.

RICARDO JAVIER GARCIA MARTINEZ.
Arquitecto , Urbanista, Diplomado por la UNESCO en Energías Alternas.
Marzo de 2008

jueves, marzo 27, 2008

OBSTACULIZAN LABOR INFORMATIVA Y AGREDEN A PERIODISTAS DE RADIO BEMBA.

En el transcurso de esta semana las labores informativas de Radiobemba FM, radio permisionada ubicada en Hermosillo, Sonora, se han visto obstaculizadas en varias ocasiones por diversas acciones de la Policía Municipal de la desértica capital sonorense, que gobierna Ernesto Gándara Camou. Todos los hechos han ocurrido durante los operativos de desalojo de ciudadanos que se oponen a la construcción de un proyecto cultural-empresarial sobre 3.5 hectáreas de un parque con alrededor de 600 árboles. El lunes 10 de marzo, durante las labores de remoción y tala de los árboles mencionados, la activista Adriana González fue sometida por elementos policiales, además de que se sucedieron jaloneos contra otras tres jóvenes que se abrazaban a los árboles; Tadeo Leyva López, comunicador de esta emisora narraba en vivo lo sucedido cuando fue jaloneado por miembros de la corporación, todas estas acciones fueron supervisadas por un alto mando de apellido Amarilla.
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A partir de esta semana la Policía Municipal ha vuelto a visitar las instalaciones de la emisora, atendiendo a un programa de rutina que hace más de un año se venía realizando pero que había cesado hace algunos meses.
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El día de hoy viernes 14 un grupo de 12 activistas intentaron impedir la entrada y salida de los camiones que realizan las labores de tala y remoción de los árboles del parque de Villa de Seris, los miembros de la Policía Municipal respondieron a estas acciones derribando y golpeando a los manifestantes; Arturo Rosas Cabrera periodista de Radiobemba FM hacía la guardia de cobertura para las transmisiones de esta radio, pero su trabajo fue entorpecido por los mismos oficiales acompañados, otra vez, del mismo mando de apellido Amarillas; cabe mencionar que el cuerpo de reporteros locales no tuvo el mismo trato.
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Hoy, viernes 14 de marzo, Marisol Valenzuela Lara, periodista de esta misma emisora, intentaba realizar una entrevista a Giovanni Torres (activista detenido y trasladado al Hospital General del Estado debido a los golpes y lesiones que presentaba) y los tres efectivos de la Policía que lo custodiaban la despojaron de su teléfono celular, herramienta indispensable para cumplir con su labor informativa. La acción de los policías fue apoyada por una trabajadora social del mismo hospital, ninguno de los cuatro involucrados accedió a identificarse.
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A partir de estos sucesos (y los anteriores) Radiobemba FM ha intentado en varias y distintas ocasiones obtener entrevistas o declaraciones de las autoridades estatales y municipales involucradas, la respuesta ha sido siempre negativa, siendo la última, la de Enrique Palafox, Secretario de Gobierno del Ayuntamiento de Hermosillo, la más ilustrativa: a nuestra enésima llamada telefónica su secretaria respondió “el Licenciado Palafox ya salió de su oficina, si gustan comunicarse el próximo lunes”.
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El martes 11 el Gobernador de Sonora, Eduardo Bours Castelo, declaró con respecto a lo sucedido que “Con todo y las piedritas, piedrotas que se nos pongan en el camino, a patadas las vamos a quitar y vamos a poder lograr el desarrollo de Hermosillo y de Sonora” (El Imparcial, 12 de marzo, pág. Principal), declaración que fue rápidamente secundada por el Presidente Municipal Gándara: “Ya lo dijo el Gobernador hace rato y lo voy a repetir, ni las piedritas ni las piedrotas, todo el obstáculo que nos puedan poner, no nos va a detener y no nos temblará la mano para trabajar por el interés general de los hermosillenses”( El Imparcial, 12 de marzo, pág. Principal). Queda claro entonces que es ésta la forma de gobernar y de hacer política de Eduardo Bours y Ernesto Gándara, un gobierno en el que las inquietudes e iniciativas de la ciudadanía son consideradas piedrotas en el camino y que serán resueltas a patadas.
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En Radiobemba FM continuaremos con la labor que nos hemos impuesto de llevar a los ciudadanos la información real y objetiva, con oportunidad, y con la firme intención de que todas las demandas, incluso las de “las minorías”, sean escuchadas, respetadas y atendidas.
. -------------- RADIO BEMBA XHCD 95.5 FM ------------.
----------------- http://portal.radiobemba.org -----------------------------
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------------ Hermosillo, Sonora marzo 14 del 2008 ----------------

Los negocios de Bours


La Jornada, lunes 24 de marzo de 2008
Dinero.
Enrique Galván Ochoa.
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Por manifestarme en contra de la destrucción del parque Villa de Seris, que es parte de nuestro patrimonio natural, social y cultural, desde el 14 de marzo me encuentro privada de mi libertad en el Centro de Readaptación Social Femenino Número Uno, de Hermosillo, Sonora, como ya lo publicó La Jornada. Tal agravio fue cometido con excesiva brutalidad policiaca, que revela la prepotencia y abuso de poder con que se conducen tanto el gobernador del estado, Eduardo Bours Castelo, como su incondicional presidente municipal, Ernesto Gándara Camou. Mi único delito es haber ejercido pacíficamente mi derecho a expresar mi inconformidad y oponerme a la ilegalidad de disponer de un espacio público para entregarlo a particulares y destruir el segundo pulmón de nuestra contaminada y desértica ciudad. Me he declarado en huelga de hambre.
Adriana González Celaya/Hermosillo
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R: Querida Adriana: lamento mucho la amarga experiencia que vives. En realidad tu delito no es oponerte a la privatización de un parque público, sino haberte puesto en el camino del ex presidente del Consejo Coordinador Empresarial Eduardo Bours Castelo (es de los pupilos predilectos de la miss Gordillo) y su ambición desenfrenada. Está saqueando Sonora.

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La Jornada, jueves 27 de marzo de 2008.
Astillero.
Julio Hernández López.

■ A patadas
■ Quitar piedritas y piedrotas
■ Bours defiende tesorito familiar
■ Musas: convertir lo público en privado
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El sonorense Eduardo Bours Castelo ha demostrado largamente que es posible gobernar –o hacer como que se gobierna– con los pies. Indignado porque un movimiento social se opone a un polémico negocio inmobiliario que es beneficiado con fondos públicos y en el que participa uno de sus hermanos, el mandatario Bachoco ofreció el pasado 11 una rústica muestra de avicultura lapidaria: “Con todo y las piedritas, piedrotas, que se nos pongan en el camino, a patadas las vamos a quitar y vamos a poder lograr el desarrollo de Hermosillo y de Sonora”. Moderno, conciliador y dialogante, el mandatario en cuyo estado los narcos constituyen algo más que piedrotas estructuralmente intocables, aunque en las pugnas internas se produzcan incidentes de escándalo como el de ayer en Ímuris, también proclamó: “no se puede ir cediendo ante la presión de corto plazo de pequeños grupos; tiene que haber un eje rector”. A su lado, el presidente del municipio de la capital del estado, el también priísta Ernesto Gándara Camou, consideró necesario repetir la perla de su jefe y agregar: “todo el obstáculo que nos puedan poner, no nos va a detener y no nos temblará la mano para trabajar por el interés general de los hermosillenses”. Al día siguiente, el gobernador de la piedra filosofal –hacer oro con árboles y áreas públicas devastadas para erigir conjuntos arquitectónicos privados: ¡ése también es un tesorito de aguas políticas profundas!– hizo como que matizaba sus anuncios pedestres: “Voy a quitar a patadas las piedras y piedritas; nunca hablé de personas. Si hay personas que se creen piedras y piedritas, pues es bronca de ellos”. ¡Inteligencia chispeante y humor fino el del petrólogo Bours!
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La política de considerar a los opositores como piedras susceptibles de pateo tuvo oportunidad inmediata de ser ejecutada. Tres días después, el 14 del presente, fueron agredidos y encarcelados seis ciudadanos y una menor de edad por oponerse, junto a otra decena de personas, a los trabajos de maquinaria que en el Parque Villa de Seris talaba árboles secos y preparaba la “replantación” de otros, en sitio distinto. La menor y cinco adultos fueron liberados (bajo fianza, estos últimos), pero Adriana González Celaya se negó a aceptar los cargos que se le hacían y la excarcelación condicionada.
Tal como lo habían anunciado el gobernador y el presidente municipal antes mencionados, las “piedras” fueron poderosamente pateadas: no sólo la desproporción de medio centenar de policías que arremetieron contra los manifestantes, sino la fabricación oficial de delitos: a la señora González Celaya, que sigue en prisión y lleva varios días en huelga de hambre, la acusaron de haber gritado “¡quiten a esos perros!”, lo cual ella niega, pero que fue argumento suficiente, junto con su resistencia civil, y el abrazarse a los árboles en vías de ser derribados, para que los seis adultos detenidos fueran consignados por cuatro delitos de los cuales dos subsistieron, el de “obstrucción a obra pública” y el de “violencia contra las autoridades”. A la ayunante también pretendieron endilgarle el presunto robo de un aparato radiotransmisor policiaco. El abogado de Adriana, Miguel Ángel Haro Moreno, describió: “definitivamente hubo abuso, de eso no hay duda; detuvieron a un maestro, tres chamacos, un vendedor de seguros y una mujer de 50 años (…) No son presos comunes, son presos políticos; es una detención especial, aunque digan lo que digan de que el derecho imperó, que la ley imperó, es mentira, fue una detención arbitraria, represiva, de parte del Estado”. Patear piedras.
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El fondo del asunto es, según lo ha denunciado el Grupo por la Defensa del Parque Villa de Seris, que el gobierno de Eduardo Bours “pretende destruir una importante área verde de la ciudad” para “donar a inversionistas privados 6.9 hectáreas de terrenos de propiedad pública ubicados en el vado del río de esta capital, con un valor actual aproximado de siete millones de dólares”. En esa propiedad pública donada, “el Fideicomiso Impulsor, que encabeza Ricardo Bours Castelo, hermano del gobernador del estado, planea construir el proyecto Musas, con una inversión total de 300 millones de pesos, por parte de los gobiernos federal y estatal, así como 75 millones de dólares de empresarios privados”.
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El tal proyecto Musas “es sólo la justificación para dar lugar a la construcción de proyectos privados, como galerías, hoteles, restaurantes, salas de cine y convenciones, así como museos y salas de exposiciones artísticas”. Los ciudadanos que se oponen a esta fraternal conversión de lo público en privado advierten que no están en contra de la creación de espacios para la cultura y las artes, pero sí rechazan que sean destruidos el parque de Villa de Seris y la Plaza Pública de la Constitución, sitio éste donde se construirá un gran estacionamiento. Dado que el gobernador Bours es un discípulo aventajado de la profesora Elba Esther Gordillo, se ha alentado la participación divisoria de personas que arguyen ser vecinos de la zona y estar a favor del proyecto oficial.
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En el pateo inducido de piedras, las policías locales han obstruido el trabajo informativo de Radio Bemba FM, estación que opera en Hermosillo con permiso federal y cuyos reporteros han sido selectivamente maltratados. En distintos días de este mes, a Tadeo Leyva lo jalonearon y a Arturo Rosas le dificultaron al extremo su tarea (en ambos casos, ante la mirada de un jefe policiaco de apellido Amarillas) y a Marisol Valenzuela le arrebataron el teléfono celular con el que transmitía en vivo a su estación (por cierto, en http://portal.radiobemba.org hay textos y archivos de audio de todo el caso Musas, o Villa de Seris, y en http://youtube.com/watch?v=lhzVgrW6uok hay un video de las detenciones del 14).

miércoles, marzo 26, 2008

El interés de la Nación está por encima de cualquier asunto. AMLO.


Discurso del presidente legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, durante la asamblea de la Comisión Nacional el Defensa del Petróleo, realizada en la Plaza de la Constitución.

Martes 25 de marzo de 2008.

Amigas y amigos:

Compañeras y compañeros:

Gracias, muchas gracias, por acudir de nuevo y participar en esta asamblea para la defensa del petróleo.

Ustedes; hombres, mujeres, jóvenes, niñas, niños, ancianos respetables, junto con muchos otros que no pudieron venir, son de lo más valioso que tenemos, lo mejor de nuestro movimiento, una de las grandes vanguardias de la sociedad mexicana.

Con ustedes y con la autoridad moral de nuestro movimiento, enfrentamos al grupo de potentados, nacionales y extranjeros, que cínicamente y con actitudes que no se fundamentan sino en la mentira, pretenden con el petróleo, que es de todos los mexicanos, un jugoso negocio privado.

Aunque ya hemos explicado varias veces el por qué del rechazo a la llamada reforma energética, no está por demás recapitular sobre nuestros argumentos:

Nos oponemos a la privatización porque sería reabrir la puerta a las compañías petroleras extranjeras, en menoscabo de la soberanía y del patrimonio nacional y estaríamos condenados a dejar de ser un país y convertirnos en colonia.

Nos oponemos a la privatización, porque reformar la ley reglamentaria del artículo 27, para permitir la celebración de los llamados contratos riesgo, contratos de servicios múltiples y la asociación con empresas extranjeras, significaría aceptar sumisamente la violación impune de nuestra Constitución Política.

Nos oponemos a la privatización, porque detrás de las mentiras de la falta de dinero y de tecnología para modernizar a Pemex, y de la publicidad tan boba como manipuladora de las aguas profundas, del supuesto tesoro escondido y de la urgencia de asociarnos, está realmente la ambición del grupo Calderón-Mouriño y sus acuerdos, sus enjuagues, con las empresas extranjeras para montarse en el negocio del petróleo.

Nos oponemos a la privatización, porque mientras el petróleo sea propiedad de la Nación, los mexicanos tendremos la esperanza de convertirlo en palanca del desarrollo nacional para industrializar el país, crear empleos, fortalecer el mercado interno, reducir los precios del gas, la luz y las gasolinas y garantizar el bienestar de nuestro pueblo.

Y nos oponemos a la privatización, porque arrebatar jamás trae nada bueno. El despojo del petróleo creará un ambiente de insatisfacción y farsa, que nos mantendrá en constante riesgo de confrontación y habrá más inestabilidad política en nuestro país.

En suma, de consumarse la privatización del petróleo, dejaríamos de ser un país libre y soberano, se rompería el orden constitucional; se elevaría a rango supremo la corrupción; nos quedaríamos sin la posibilidad de transitar por un camino propio, con un modelo de desarrollo que concilie el crecimiento con el bienestar; y si perdemos la soberanía, como sueñan los entreguistas, será muy difícil, por razones geopolíticas, recuperar el dominio de la Nación sobre nuestros recursos energéticos. Y se daría lugar a constantes fricciones, desacuerdos y conflictos.

Por todas estas razones y en función de esta causa, hemos decidido organizarnos y movilizarnos para detener este terrible agravio a la Nación.

El martes pasado, convocamos a esta asamblea para estar atentos, por si hoy se presenta la iniciativa de reforma en la Cámara de Diputados o de Senadores. Aunque al parecer, hasta ahora, las cúpulas del PRI y del PAN no han propuesto nada, es obvio que no han desistido y sólo aguardan el momento oportuno.

Seguramente creen que con el conflicto al interior del PRD y la campaña en los medios de comunicación para agigantarlo, podrán eclipsar nuestro movimiento y desgastar nuestras razones.

Están profundamente equivocados, porque aunque deseamos con toda el alma el fin de los problemas internos en el PRD, más allá de nuestro partido –como aquí lo expresó el presidente del PRD— más allá de nuestro partido y de cualquier otro asunto, está el interés de la nación.

Que quede claro, la Patria es primero. La Patria es primero, porque la Patria es el ámbito de inclusión donde lo que se defiende es la continuidad del proyecto democrático.

Todas nuestras acciones van orientadas hacia la resistencia civil pacífica, pero en el entendido de que esta estrategia es más eficaz cuando, además de resistir y protestar, se logra avanzar en el objetivo superior que perseguimos de transformar la vida pública de México.

Es decir, abolir el régimen de opresión, corrupción y privilegios y establecer una nueva República, más digna, más humana, más justa y más igualitaria.

Para lograr que la resistencia civil pase de ser un acto de protesta testimonial y siga siendo una opción renovadora de nuestra vida pública, debemos organizarnos, darle forma cotidiana a la disciplina y comprometernos a informarnos y tener presencia activa, sin lo cual no hay una auténtica movilización popular y ciudadana.

En este marco, informo a ustedes, que en los últimos días hemos avanzado considerablemente en la construcción de las bases organizativas del movimiento para la resistencia civil pacífica.

Les hago saber que, a partir de la propuesta que el martes pasado presentó Claudia Sheinbaum, se han organizado e integrado, veinte grupos de 10 mil brigadistas mujeres, aquí presentes.

¡Vivan las mujeres de pie y en lucha en la defensa del petróleo! Por nosotros, por nuestros hijos y por la Nación.

De igual modo, siguiendo el ejemplo de las compañeras, se han organizado y adherido, en 36 agrupamientos, 18 mil brigadistas, en su mayoría hombres. También aquí presentes.

Asimismo, les informo que se ha constituido un Comité de Intelectuales en Defensa del Petróleo, con hombres y mujeres que además de ser grandes escritores, de los mejores escritores de México, son buenos ciudadanos mexicanos.

Este comité está integrado por Sergio Pitol, José Emilio Pacheco, Carlos Monsiváis, Elenita Poniatowska, Fernando Del Paso, Margo Glantz, Enrique González Pedrero, José María Pérez Gay, Lorenzo Meyer y Arnaldo Córdova.

En el caso de la organización de las brigadas de mujeres y de hombres, cada uno de los 56 grupos de mujeres y de hombres, están estructurados con igual número de coordinadores generales y con 280 coordinadoras y coordinadores de brigadas.

Voy a dar a conocer los nombres, porque esta es una asamblea fundamentalmente para la organización de nuestro movimiento, la clave de todo está en la organización, creo que en eso coincidimos: organización y disciplina, para ser efectivos y para asegurar que no se caiga en la trampa de la violencia.

Este es un movimiento pacífico, siempre hemos actuado así y lo seguiremos haciendo, sobre todo en estos momentos cruciales.

Nuestros adversarios lo único que tienen es la fuerza bruta; nosotros tenemos la razón y con organización popular lo vamos a hacer valer.

Voy a dar a conocer los nombres de las coordinadoras y coordinadores, para que las compañeras y compañeros, que están presente y aún se han inscrito, lo hagan en las mesas que se han instalado, aquí en el zócalo, con este propósito.

Quien lo desee puede adherirse, de acuerdo al territorio donde vive, al lugar donde trabaja o estudia, o a su afinidad con las coordinadoras o coordinadores.

Las coordinadoras generales son: Claudia Sheinbaum Pardo, Alejandra Barrales Magdaleno, Laura Itzel Castillo Juárez, Jesusa Rodríguez, Martha Pérez Bejarano, Iliana Almazán, Lucía Martínez, Karen Quiroga Anguiano, Carmen Lilia Chavira, Guadalupe González Rivas, Clementina Facundo, Lenia Batres Guadarrama, Leticia Quezada, Beatriz Rojas, Verónica Alemán, Patricia Ruiz Anchondo, Martha López López, Virginia Jaramillo Flores, Yolanda Torres Tello y la compañera Araceli Vázquez.

Son las 20 coordinadoras.

Los coordinadores generales son los siguientes compañeros: Eduardo Cervantes, Froylán Yescas Cedillo, Benito Bahena Lomé, Agustín Guerrero Castillo, Alfredo Pergástegui Pontaza, Avelino Méndez, Carlos Candelaria, Carlos Reyes Gámiz, Erika Claudia Rojas Paz, David Cervantes Peredo, Edgar Doroteo García, Edgar Torres Baltazar, Marco Guijosa Mora, Francisco García Flores, Hugo Castro Galicia, Martín Ponce López, Guillermo Rocha Vázquez, Juan Ricardo García, Julio Colín Arriaga, Adrián Bejerano, Manuel Otero Casas, Melesio Ventura González, Miguel Sosa Tan, Felipe Barragán Pérez, Raúl Correa Martiñón, Roberto Rico Ramírez, Rodolfo Pichardo, Rodrigo Chávez Contreras, Rosendo Marín Díaz, Rubén Escamilla Salinas, Rufino Ramírez Francisco, Sergio Ávila, Sergio Gallegos Nieto, Víctor Hugo Lobo, Arturo Chávez y el compañero Octavio Martínez Cid.

También quiero decir, como es obvio y como todos lo sabemos, pero no está de más recordarlo, que entre más organización y más disciplina, mejores serán los resultados y más seguridad tendremos de no caer en ninguna provocación y mantener todas nuestras acciones en el marco de la no violencia.

Por esta razón, hemos tomado la decisión de no reconocer a ninguna brigada que no esté registrada y encausada en este esquema de organización.

Hemos tomado esta decisión de darle cauce a nuestra organización. A lo mejor algunos van a pensar que limitamos su libertad y, desde luego también se acota con esta medida, la creatividad que podamos desarrollar todos, pero tenemos que garantizar que haya orden, que no haya desbordamientos.

Es lógico que tendremos muchas más brigadas, pero queremos que sea un proceso ordenado y cuidadoso.

No queremos, para hablar con claridad, para entendernos bien, que se oiga bien y que se oiga lejos, no queremos que el CISEN, muchos no saben lo que es el CISEN. Yo les digo son los espías del gobierno usurpador o cualquier otra organización del régimen o de la derecha, formen sus brigadas o nos infiltren para provocar violencia y afectar nuestro movimiento.

Por eso vamos a estar muy pendientes. ¡Mucho ojo! Nada de caer en provocación y estemos muy organizados.

También de esta forma, hemos empezado a trabajar en todo el país. Con este propósito, he decidido suspender temporalmente mis giras por los municipios, para llevar a cabo reuniones en cada uno de los estados con los comités de defensa del petróleo y proceder a organizar brigadas en todas las regiones de México.

Por la importancia que tiene, reitero: este es un movimiento pacífico. Vamos a triunfar con ustedes, con la gente, con el pueblo. Vamos a triunfar con la organización y vamos a triunfar porque nos asiste la razón.

En cambio, nuestros adversarios, si lo analizamos un poco, no han podido convencer a la mayoría de los mexicanos. Y estemos seguros que, por más que hagan, no podrán ocultar que privatizar el petróleo es igual, es sinónimo, de saqueo de la riqueza de la nación.

De todas maneras, ellos apuestan a imponerse con el aparato, con la fuerza, también apuestan a imponerse con los medios de comunicación y, desde luego, están a la espera de que nosotros cometamos errores o nos desgastemos.

Por eso debemos evitar el desparpajo, los protagonismos innecesarios y el extremismo.

Aquí, repito que sólo tienen representatividad para informar de nuestros actos, los presidentes del PRD, del PT y del Partido Convergencia, así como los Coordinadores Parlamentarios del Frente Amplio Progresista, los miembros de la Comisión Nacional para la Defensa del Petróleo y, en el caso de las brigadas, decidieron tanto las coordinadoras como los coordinadores, que los voceros sean Claudia Sheinbaum y Ricardo Ruiz.

Las acciones de resistencia civil, comenzarán a partir del momento en que se presente la iniciativa de reforma para privatizar el petróleo, en la Cámara de Diputados o de Senadores.

En el plan de acción se contempla lo que harán nuestros legisladores al interior de los recintos parlamentarios y lo que haremos nosotros en la calle. Este plan se llevará a cabo de acuerdo con las circunstancias y de conformidad con lo que más convenga a nuestro movimiento.

Es muy importante que desde ahora estemos muy pendientes y dispuestos a correr la voz, a comunicarnos, tenemos que hacer ese compromiso, de informarnos y de transmitir esa información a los demás, necesitamos romper el cerco informativo.

Tenemos que estar constantemente informando a los demás, a vecinos, a familiares, a compañeros de trabajo, que nosotros comuniquemos de manera directa, desde que nos levantemos hasta que vayamos a dormir, en nuestras labores cotidianas, hombres y mujeres, y estemos constantemente hablando de este tema, argumentando el por qué no le conviene a México, no le conviene al pueblo, la privatización del petróleo.

Y también que estemos constantemente informando de cuándo tenemos que reunirnos, a qué hora tenemos que presentarnos en un lugar determinado, cómo tenemos que actuar.

Tenemos que convertirnos nosotros en el principal medio de comunicación, que no estemos dependiendo de los medios de comunicación que están al servicio de la derecha.

¡Nosotros podemos!

La coordinación del movimiento, buscará la forma de avisar sobre el inicio de las acciones a través del teléfono, el internet, de volantes y en medios de comunicación no controlados por la derecha, que afortunadamente los hay.

No han podido cerrar todos los medios de comunicación, no han podido acallar las voces de periodistas libres e independientes, tanto de la prensa, como de la radio y, en algunos casos, de la televisión.

Nuestro reconocimiento a esos comunicadores.

Amigas y amigos:

Enfrentemos el más grande de todos los desafíos que nos haya tocado vivir y hagámoslo con la firme convicción de que actuamos en beneficio de todos.

Seguramente vamos a ser mal vistos por los potentados y usurpadores, podemos, incluso, resultar incomprendidos por quienes, aunque pertenecen al pueblo y sufren por el mal gobierno, carecen de información o sencillamente piensan distinto a nosotros.

Pero tengamos nuestra conciencia tranquila, porque estamos actuando con propósitos más elevados que nuestras propias aspiraciones personales.

Nos mueven ideas y convicciones, no meros intereses políticos. Aquí repito, para que nadie se equivoque y para que se enteren nuestros adversarios: no importa que al final de esta jornada patriótica nos desgastemos políticamente.

Lo verdaderamente importante es que logremos mantener bajo el dominio de la nación nuestros recursos naturales. Para decirlo de otra manera: No vamos a estar cuidando nuestra imagen, porque la lucha que tenemos que enfrentar es superior a cualquier interés personal o de grupo por legítimo que sea. Ya lo dijimos, por encima de cualquier interés político o económico, está el interés de la Nación.

Entonces, no vamos a dar ni un paso atrás, aunque se nos vengan encima en los medios de comunicación. Vamos a defender nuestros ideales y nuestros principios.

Amigas y amigos:

La resistencia civil se inicia –como aquí lo estamos haciendo-- con la acción de reaccionar en voz alta y, como ya dijimos, no sólo es protesta, es avanzar hacia la transformación de la vida pública y en el proceso mismo ir creando una nueva corriente de pensamiento, que se arraigue y permanezca en la conciencia y en la vida cotidiana del pueblo.

Debemos enseñar, con nuestra manera de pensar y de actuar, de que la vida pública no puede estar desprovista de moralidad.

Que la política motivada por la mera búsqueda de intereses, carece de contenido humanitario.

Que no sólo se debe luchar en pos de cosas materiales, sino también para fortalecer nuestros valores morales, culturales y espirituales.

Que ante el engaño, la corrupción y la decadencia, debemos procurar vivir de acuerdo a la verdad y hacer de nuestras vidas una línea recta.

Intentemos crear un modelo para las generaciones futuras, aspiremos a vivir en una sociedad mejor, donde el dinero no triunfe sobre la dignidad del pueblo y el ser humano valga por su trabajo, por su rectitud y por su generosidad.

Y seamos felices, cuando el día de mañana, jamás nadie pueda decir que hemos sido incongruentes o que hemos fallado a un compromiso o traicionado una causa justa.

Amigas y amigos:

Vivimos tiempos definitorios, que ponen a prueba la autenticidad y fortaleza de nuestras convicciones.

Sé que todo esto implica sacrificios, pero debemos asumir nuestra responsabilidad histórica.

Como lo dijo coloquialmente un hombre sabio, el liberal guerrerense, don Juan Álvarez, cuando había que enfrentar al tirano Antonio López de Santa Anna.

Dijo Juan Álvarez: “¡carajo, de veras que esta ancheta es muy estrecha. No hay ni pa’ donde hacerse!”.

De modo que adelante y buen camino.

¡Viva la resistencia civil pacífica!

¡Viva la soberanía nacional!

¡Viva México!

¡Viva México!

¡Viva México!

EN EL ZÓCALO . ASAMBLEA CND 18 MARZO 2008 . EN DEFENSA DEL PETRÓLEO



NUEVO LEÓN: PRESENTE!

JÓVENES EN RESISTENCIA POR LA DEMOCRACIA: PRESENTES!

ASAMBLEA CND 18 MARZO 2008 EN DEFENSA DEL PETRÓLEO

A las cinco de la tarde del próximo martes, convoca López Obrador a una asamblea informativa en el Zócalo capitalino.
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Discurso del presidente legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, durante la ceremonia conmemorativa por el LXX aniversario de la Expropiación Petrolera, realizada en la Plaza de la Constitución

Amigas y amigos:

Agradezco a todos, a todas ustedes, ustedes su participación en esta importante asamblea ciudadana.

Agradezco de manera especial a Marcelo Ebrard, por estar aquí, con nosotros.

Aquí estamos de nuevo, mujeres, hombres, adultos mayores, jóvenes, niñas y niños de todas las clases sociales y de todas las regiones del país.

Como ustedes saben, a partir del fraude electoral nos propusimos la transformación de la vida pública de México. Desde entonces, hemos venido reiterando que los cambios que requiere el país no vendrán de arriba, de los potentados y usurpadores, sino de un movimiento popular, amplio, plural, organizado y capaz de abolir el régimen imperante de opresión, corrupción y privilegios; un movimiento que haga posible instaurar una nueva República, con una nueva economía, una nueva forma de hacer política y una nueva convivencia social más humana y más igualitaria.

En pocas palabras, tenemos la convicción de que sólo el pueblo puede salvar al pueblo, que sólo el pueblo puede salvar a la Nación. Y hoy, con esta idea por delante, estamos enfrentando el más grande de todos los desafíos que nos haya tocado vivir.

Hoy, precisamente, que conmemoramos el 70 aniversario de la Expropiación Petrolera, como paradoja de la historia, llamamos a defender con inteligencia, valor y patriotismo, esta gran conquista del pueblo de México.

Ante la amenaza de privatizar la industria petrolera y abrirle la puerta de nuevo a las compañías extranjeras, hemos tomado la decisión, indeclinable, de impedir, con la organización y la movilización del pueblo, la consumación de esta desastrosa felonía.

¿Cuáles son nuestros argumentos para oponernos a la privatización de la industria petrolera?

Tenemos razones fundamentales para rechazar la llamada reforma energética, lo explico:

La primera razón es la defensa de nuestra soberanía nacional. Como sabemos, durante el porfiriato se otorgaron concesiones a compañías extranjeras para explotar el petróleo en nuestro territorio. Estas compañías no sólo dominaban en este ramo de la economía, sino que eran dueñas de grandes extensiones de tierras en donde se imponían de manera absoluta cometiendo graves abusos e injusticias.

Uno de los logros más importantes de la Revolución Mexicana, fue que en el artículo 27 de la Constitución se estableció el principio de que a la nación le corresponde “el dominio directo de todos los recursos naturales”. Y tratándose del petróleo se definió que “no se otorgarán concesiones ni contratos… y la nación llevará a cabo la explotación… en los términos que señale la ley reglamentaria respectiva”.

A pesar de este ordenamiento constitucional, las presiones y amenazas de los gobiernos extranjeros impidieron, por más de veinte años, que se expidiera la ley reglamentaria del artículo 27.

No pudo Carranza, no pudo Obregón, no pudo Calles. Inclusive, este último presidente, después de haber promulgado, en 1925, la Ley Petrolera que reglamentaba el artículo 27 Constitucional, tuvo que retractarse ante la evidencia de un plan de intervención militar de Estados Unidos para crear la República del Golfo de México.

De modo que no fue nada sencillo hacer valer el dominio de nuestra nación sobre el petróleo. Para lograrlo se entrelazaron tres condiciones inmejorables: tuvimos la fortuna de contar con un Presidente popular, con sensibilidad política y, sobre todo, patriota, el General Lázaro Cárdenas del Río. Desde entonces no hemos tenido a un hombre público de esas dimensiones.

También fue decisivo que en Estados Unidos gobernaba el presidente Franklin Delano Roosevelt, uno de los más grandes políticos del mundo, en el siglo XX. Durante su Presidencia, aplicó una política de buena vecindad con los países del continente americano.

En ese entonces se reconoció la soberanía de Cuba y Panamá y ordenó la retirada militar estadounidense de Nicaragua y de Haití.

La autenticidad de su política de buena vecindad tuvo su mejor ejemplo en el respeto a la soberanía de nuestro país.

En los días posteriores a la expropiación petrolera, en una carta el General Cárdenas lo reconoce así. Citó textualmente:

Mi gobierno considera que la actitud asumida por los Estados Unidos de Norteamérica, en el caso de la expropiación de las compañías petroleras, viene a afirmar una vez más, la soberanía de los pueblos de este continente, que con tanto empeño ha venido sosteniendo el estadista del país más poderoso de América, el excelentísimo señor Presidente Roosevelt.
Desde luego que también influyó el hecho que el 12 de marzo de 1938, unos días antes del Decreto Expropiatorio, Hitler invadía con sus tropas Austria, y la Segunda Guerra Mundial había estallado. Esta circunstancia político militar, hizo entender al gobierno norteamericano que era preferible la vía de la negociación y contar con un gobierno antifascista en su frontera sur, que el uso de la fuerza contra nuestro país.

Así fue como se llevó a cabo la expropiación de 17 compañías extranjeras que se negaban a respetar el laudo a favor de los trabajadores y se hizo valer la soberanía nacional. Con esta histórica decisión política se alejó el riesgo de la subordinación del poder público a empresas particulares extranjeras. Desde entonces, quedó de manifiesto que no se puede permitir que ningún interés económico o entidad superior extranjera esté por encima del Estado mexicano.

Y en esto radica el riesgo actual de volver a abrir la puerta a las compañías extranjeras, las cuales, como sabemos, se llegan a constituir en poderes reales que con la fuerza de sus gobiernos, tienden a subordinar los intereses del pueblo y de la nación.

Es cosa de pensar que si perdemos la soberanía, como sueñan los entreguistas, será muy difícil, por razones geopolíticas, recuperar el dominio de la nación sobre nuestros recursos energéticos.

¿Cuánto faltaría entonces para dejar de ser un país y convertirnos en colonia? ¿A caso queremos que los gobernantes sean una burocracia al servicio de los intereses externos? ¿Cómo representarían, con dignidad, estos empleados al pueblo de México?

La segunda razón por la que no aceptamos la privatización del petróleo, es que sería una violación infame a nuestra Constitución Política.

Como es sabido, la intención de las cúpulas del PRI y del PAN es llevar a cabo la privatización del petróleo, mediante la reforma a la Ley Reglamentaria del artículo 27, para permitir la celebración de los llamados contratos riesgo, contratos de servicios múltiples y la asociación con empresas extranjeras. Todo lo cual es rotundamente inconstitucional.

Cuando Don Jesús Reyes Heroles fue director de Pemex, en 1969 ó 1970, y esto lo debería de saber su hijo, actual director de ese organismo público, Don Jesús eliminó los llamados contratos riesgo que, como él mismo decía, lo cito textualmente: “contratos riesgo, para Petróleos Mexicanos, y de seguridad y beneficio para los extranjeros”.

La tercera razón es que detrás de la privatización está el interés de un grupo para hacer negocios privados al amparo del poder público.

En este caso específico, privatización es corrupción. El 24 de febrero di a conocer cómo Juan Camilo Mouriño, actual secretario de Gobernación del gobierno usurpador, firmó contratos siendo funcionario público del sector energético, en beneficio de sus empresas familiares.

Ante ello, este improvisado funcionario en asuntos de gobierno, que no de negocios, ha confesado que en efecto suscribió los contratos en cuestión, aunque de manera cínica alega que fueron éticos y legales.

Lo cierto es que este funcionario armó toda una red de complicidades con personajes que ocupan puestos claves al interior de Pemex y en otras entidades del gobierno federal.

Pero lo más grave de todo es la identidad de quien propicia este tipo de negocios turbios: el señor Felipe Calderón. Él es el principal promotor de las relaciones con las empresas extranjeras vinculadas al sector energético.

Aquí quiero recordar que el primer contrato de servicios múltiples que se otorgó, violando la Constitución, a una empresa extranjera, se suscribió cuando Felipe Calderón era Secretario de Energía y presidente del Consejo de Administración de Pemex.

Así, el día 14 de noviembre de 2003, sin que haya participado en la licitación ninguna otra empresa, se entregó a Repsol de España, un contrato por 2 mil 437 millones de dólares, para explotar yacimientos de gas en la Cuenca de Burgos. Contrato que, por cierto, se encuentra en litigio en los tribunales, por inconstitucionalidad.

Pero no sólo eso. A esta misma empresa Repsol de España, el gobierno usurpador, el año pasado, le entregó otro contrato, también sin que se presentara otra oferta, para la compra de gas por 15 mil millones de dólares.

Es evidente que detrás de la pretensión de privatizar a Pemex, está la codicia de las minorías rapaces y de funcionarios corruptos.

Esto no debe extrañarnos. Así ha sido la historia de la derecha. No olvidemos que durante el porfiriato, funcionarios del régimen, eran socios menores y fungían como consejeros de las compañías petroleras extranjeras.

Por ejemplo, Enrique Creel, ministro de Relaciones Exteriores era consejero de la compañía petrolera “El Águila”, lo mismo que Porfirio Díaz, hijo. En tanto que el suegro y la esposa del dictador, eran accionistas de esta misma compañía. Es más: el dueño de El Águila le regaló acciones al presidente Díaz, quien años más tarde las vendería en París, durante su destierro.

En vez de la privatización para seguir haciendo negocios privados en el sector energético, lo que realmente hace falta es combatir la corrupción, empezando por hacer una auditoría, en la cual, entre otras cosas, se aclare puntualmente la relación que existe de Felipe Calderón, Mouriño, César Nava, Elías Ayub y Dionisio Pérez Jácome, hijo, con empresas extranjeras.

Es indignante que cuando en realidad lo que quieren es montarse en el negocio del petróleo, estén tratando de manipular a la opinión pública con campañas publicitarias, llenas de mentiras, como la del famoso “tesoro escondido en las aguas profundas del Golfo de México”.

Las reservas más grandes de petróleo no están en las aguas profundas, sino en tierra y en aguas someras del Golfo de México. Usan el pretexto de las aguas profundas, junto con la vacilada del “efecto popote”, para tratar de justificar la pretendida reforma a las leyes y permitir la asociación con empresas extranjeras.

Aquí reitero que es falso que falte dinero o tecnología para modernizar a la industria petrolera. Debe saberse que Pemex, a pesar de la corrupción y del mal manejo, es la empresa más rentable del país (extraer un barril de petróleo nos cuesta 4 dólares y se está vendiendo hoy en 93.55 dólares).

Si realmente quieren fortalecer a Pemex, no hace falta modificar el marco legal, es cosa de reducir el gasto burocrático y terminar con los privilegios de los altos funcionarios públicos, para destinarle más recursos económicos; o cuando menos, entregarle los excedentes que se obtienen por los altos precios del petróleo, que este año serán de 200 mil millones de pesos, lo cual significaría aumentar al doble la inversión actual de este organismo sin endeudamiento de ninguna índole.

En cuanto a la tecnología es mentira que, irremediablemente, tengamos que asociarnos con empresas extranjeras y no se pueda contratar. Inclusive, Pemex ya ha firmado tres contratos para perforar en tirantes de agua de más de 3 mil metros. Además hay trabajadores, técnicos, geólogos e ingenieros petroleros mexicanos con mucha experiencia.

Recordemos que, apenas había transcurrido un año de la expropiación, cuando, a pesar de la sentencia de los dueños de las compañías extranjeras de que no podríamos sin su tecnología, los trabajadores mexicanos sacaron a flote a la industria petrolera.

Ya para entonces el General Cárdenas informaba que “la vinculación sincera de los obreros con el porvenir de la industria, llega al punto en que ellos han concedido en postergar la aplicación del laudo, mientras dura el boicot organizado por las compañías e invertir una parte importante de sus ahorros en la misma industria”.

“En la actualidad -decía el General- la industria petrolera no requiere fuertes inversiones; la experiencia ha convencido al gobierno de que a pesar de las dificultades para vender al precio del mercado, los ingresos por ventas realizadas le han permitido llevar adelante un programa de perforaciones, construcción de oleoductos, modernización y ampliación de refinerías, cuyos resultados se advierten en el incremento cada vez más sensible de la producción y permiten asegurar que el programa mencionado puede desenvolverse con los recursos propios del Estado”.

Sólo los políticos y tecnócratas corruptos, acomplejados y vende patrias, pueden argumentar que hoy Pemex no puede y que su entrega al sector privado y extranjero es la única salvación.

Otra razón fundamental para impedir la privatización de la industria petrolera, es que nos quedaríamos sin la posibilidad de desarrollar al país, en beneficio de la mayoría de los mexicanos.

Como lo hemos dicho en otras ocasiones, con el petróleo podemos industrializar a México, crear empleos, abaratar los precios del gas, la gasolina y la electricidad, fortalecer nuestro mercado interno y garantizar el bienestar de la población.

Si se privatiza el petróleo o se comparte la renta petrolera con empresas extranjeras, no tendríamos realmente cómo sacar adelante al país, se cancelaría el futuro para millones de mexicanos, se estaría condenando al pueblo sólo a sobrevivir, a seguir padeciendo por desempleo y continuaría creciendo, cada vez más, la migración a los Estados Unidos.

Y por último, nos oponemos a la privatización porque queremos vivir en paz y sabemos que la paz es fruto de la justicia.

Que se oiga bien, lo digo con absoluta responsabilidad: si se entrega la renta petrolera a particulares, nacionales y extranjeros, no habrá forma de mejorar las condiciones de vida y de trabajo del pueblo y se estaría cancelando la posibilidad de transformar a México por la vía pacífica.

El despojo del petróleo dejaría latente el riesgo de una confrontación violenta, lo cual nos puede llevar a más sufrimiento, inestabilidad política y social, al predominio del uso de la fuerza y no necesariamente a la emancipación del pueblo.

Recordemos que desde la Expropiación, en 1938, hasta nuestros días, el petróleo ha sido un instrumento de paz y de estabilidad política, precisamente porque ha estado en manos de la nación.

Por eso es preferible actuar ahora y no permitir que la derecha termine por desestabilizar al país. Lo repito: son ellos los más tenaces violadores de la Constitución y las leyes. Nosotros no queremos la violencia. Nosotros vamos a transformar a México por la vía pacífica.

Nosotros vamos a seguir actuando de manera responsable, pero con firmeza y patriotismo.

Amigas y amigos:

Sería gravísimo el permitir la privatización del petróleo. Dejaríamos de ser un país libre y soberano; se rompería el orden constitucional; se elevaría a rango supremo la corrupción; nos quedaríamos sin la posibilidad de transitar por un camino propio con un modelo de desarrollo, que concilie el crecimiento con el bienestar, y el despojo del petróleo sería una fuente constante de fricciones, desacuerdos y conflictos.

El General Lázaro Cárdenas, ese presidente gigantesco, el 5 de febrero de 1939, unos meses después de la expropiación, escribió en sus Apuntes: “La presencia de las compañías petroleras en México ha hecho mucho daño al país, la serie de crímenes y asesinatos dirigidos por los directivos de las empresas para asegurar sus instalaciones, su actitud altanera frente a las autoridades del país y su provocación constante para crear conflictos en el interior y en el exterior, son dolorosa experiencia de la nación mexicana, que ha pagado muy cara por su vieja política de ‘facilitar la inversión de capitales extranjeros para el desarrollo del país’”.

Y agregaba que: “ni presión económica, ni el anuncio de la presencia de escuadras extranjeras en aguas mexicanas, haría tanto daño a la vida política de México, como el que se causaría con la devolución pacífica de los yacimientos petroleros a las compañías expropiadas. Retroceder o perder lo ganado sería una traición a la patria”.

Amigas y amigos:

Por todas estas razones, hemos tomado la decisión de llevar a cabo un plan de resistencia civil pacífica, en caso de que las cúpulas del PRI y del PAN, decidan cometer esta traición a la patria.

Ya hemos avanzado en la organización. Están presentes –y los saludamos con mucho afecto-- los integrantes de los 32 Comités Estatales para la defensa del petróleo.

También saludamos a quienes se han integrado a las brigadas para la defensa del petróleo. La movilización --como aquí lo dijo nuestra compañera Claudia-- comenzará cuando se presente la iniciativa de reforma a las leyes para privatizar el petróleo, ya sea en la Cámara de Diputados o en la de Senadores. Nuestros legisladores están también organizados, atentos y dispuestos a llevar a cabo acciones al interior de los recintos del Poder Legislativo.

Todos debemos estar muy alertas para actuar de inmediato. Tenemos la información –como aquí se ha dicho-- de que pretenden presentar dicha iniciativa el 25 de marzo, el martes próximo. Por eso yo también les convoco a que ese día celebremos, a las 5 de la tarde, una nueva asamblea informativa, en esta plaza pública.

Con toda sinceridad, con todo el sentimiento, les digo que todos debemos de participar. Esto es lo más valioso, pero también lo mejor que tenemos, el apoyo de ustedes.

Como decía el presidente Juárez: Con el pueblo todo, sin el pueblo nada.

Estoy consciente, sé que no es fácil para ustedes el que volvamos a reunirnos dentro de ocho días, pero vale la pena el sacrificio, el esfuerzo. Además, tenemos que estar bien organizados, comunicándonos y muchas veces no hay la manera de hacerlo con facilidad, se nos dificulta la comunicación.

Ya estamos aquí, tomemos ya la decisión de regresar el martes próximo a las cinco de la tarde.

Por eso, repito ahora que estamos juntos. Les pregunto, sé que van ustedes a responder, habiendo pensado primero, si estamos dispuestos a volvernos a congregar aquí el martes 25, a las cinco de la tarde:

(La asamblea responde sí)

Y si estamos decididos a participar en todas las movilizaciones que sean necesarias, hasta conjurar la amenaza de privatización de la industria petrolera:

(La asamblea responde sí)

Repito, levanten la mano van a estar aquí el martes próximo.

(La gente levanta la mano)

Les pido también que empecemos la comunicación, que invitemos a más gente, que se haga conciencia de que esta lucha va más allá de nosotros, es de todo el pueblo de México y para todo el pueblo de México.

Aunque como decía José Martí, hay hombres, y yo agregaría mujeres, que resumen en sí el decoro de muchos hombres. Esta lucha es de esta generación, por nuestros hijos y por las generaciones futuras.

El día de mañana no nos reclamen nuestros hijos que no supimos estar a la altura de las circunstancias. Que no nos digan que nos cruzamos de brazos cuando teníamos que estar de pié, defendiendo a la nación.

No podemos entregar a las nuevas generaciones un país destruido. México y su pueblo merecen un mejor destino.


Pongo el énfasis en que todas las acciones en contra de la privatización del petróleo se harán en el marco de la resistencia civil pacífica. Llamo a que nos organicemos bien. Que todas y todos ayudemos en la organización, esa es una palabra clave.

Todos debemos ayudar a evitar la provocación y la violencia. Todos vamos a ayudar a evitar la provocación y la violencia.

Lo que vamos a hacer para quienes actúen con extremismo, lo que vamos a hacer pacíficamente es noble, responsable y eficaz. Caer en la trampa de la violencia sería contraproducente, sería ayudar a nuestros adversarios.

Cuidado con los provocadores infiltrados del gobierno usurpador. Ellos van a buscar pretextos, me refiero a los integrantes del gobierno usurpador y a sus patrones, que van a buscar pretextos para el uso de la fuerza y para su campaña de desprestigio en los medios de comunicación.

Todos los que se apunten para formar parte de una brigada, deberán actuar con responsabilidad y disciplina y hacer caso a sus coordinadores.

Los voceros de este movimiento, quienes van a dar a conocer resoluciones, acuerdos y acciones que deban de tomarse, serán los siete integrantes –seis mujeres y un hombre-- de la Comisión Nacional para la Defensa del Petróleo; los Coordinadores Parlamentarios del Frente Amplio Progresista y los dirigentes nacionales del PRD, PT y Convergencia.

Amigas y amigos:

Estamos viviendo momentos definitorios para la vida pública de México. El partido que nació en 1939, criticando la expropiación petrolera, ahora ese partido, el PAN, en una alianza vergonzosa con las cúpulas del Partido Revolucionario Institucional, pretende regresarnos al porfiriato y convertirnos en esclavos en nuestra propia tierra.

Ya sabemos que se nos vendrán encima con sus campañas de desprestigio en los medios de comunicación. Nos llamarán alborotadores, violentos, intransigentes, dirán que queremos que le vaya mal al país y volverán a decir que somos un peligro para México.

Pero no debemos preocuparnos por estos vulgares ataques. Actuemos con convicción, guiados por valores más elevados que nuestras propias aspiraciones personales. Incluso, no importa que al final nos desgastemos políticamente, si logramos mantener bajo el dominio de la nación nuestros recursos naturales.

Así estaremos demostrando, una vez más, que no somos políticos tradicionales, sino mujeres y hombres libres, íntegros y congruentes, como lo merece y lo demanda nuestra gran nación.

¡Viva la Expropiación Petrolera!
¡Viva el General Lázaro Cárdenas del Río!
¡Viva México!
¡Viva México!
¡Viva México!

jueves, marzo 13, 2008

MILENIO CENSURA A SANJUANA MARTINEZ


David Carrizales/corresponsal

Monterrey, NL, 12 de marzo- Periodistas y ciudadanos lectores del periódico "Milenio" de esta ciudad, iniciaron una campaña de envío de correos electrónicos ante la directora editorial de ese medio, Roberto Garza Medina, para protestar por la exclusión de la columna "A bocajarro", de la editorialista, Sanjuana Martínez.

Los inconformes consideran que la desaparición de la citada columna por una supuesta "reestructuración" de diseño de las páginas editoriales, como argumentó Garza Medina, negando cualquier gesto de censura, obedece justamente a dicho propósito "por presiones que el diario no pudo contener".

Cabe mencionar que la aludida es hermana de Dionisio Garza Medina, señalado recientemente de impedir que la estación Radio UDEM, de la Universidad de Monterrey transmitiera una entrevista en vivo con el obispo de Saltillo, Raúl Vera López, porque lo considera contrario a la corriente católica de los Legionarios de Cristo a los que él apoya.

A través de correos electrónicos inició la recopilación de firmas que están siendo enviadas a la directora de Milenio, con un mensaje donde los quejosos señalan su malestar por la supresión de la columna de la periodista, desde el pasado 28 de febrero, al tiempo que exigen su reinstalación.

En un texto que circula por Internet se asienta que "el 28 de Febrero de 2008 la periodista Sanjuana Martínez fue informada por la directora editorial del
diario Milenio que su columna A bocajarro se suprimiría debido a una reestructuración
de las páginas editoriales del periódico".

Citan Sanjuana Martínez publicó hasta entonces más de 70 artículos de
opinión, "consolidando así una columna que se distinguía tanto por el rigor periodístico como por un análisis agudo e independiente".

"Dirigimos un extrañamiento a la dirección del periódico Milenio, ya que semana a semana Sanjuana alimentaba el espíritu de la ciudad, motivando a la reflexión y a la
participación ciudadana. Nos extraña que el periódico Milenio esté desaprovechando la formación y el prestigio de esta periodista, que durante veinte años trabajó en el Semanario Proceso brindando reportajes de primera calidad y quien fuera la primera reportera que denunciara y diera seguimientos a los casos más emblemáticos de pederastia clerical", asentaron.

Lo mismo, dicen en el texto, "recordamos su valiente trabajo de investigación sobre
el asesinato de la Sra. Ernestina Ascencio Rosario en la Sierra de Zongolica, Veracruz , así como otros importantes trabajos de relevancia local".

Sospechamos, no sin enorme preocupación, que la salida de Sanjuana se debe justamente a presiones que el periódico no pudo contener, ya que de ninguna otra forma se justifica que Milenio deje ir, -y mucho menos argumentando una reestructuración de diseño-, a una de sus mejores plumas, establece la misiva.

Exoneración a pedido

Miguel Ángel Granados Chapa/Reforma
13 Mar. 08

Tras una insólita indagación solicitada por el presunto denunciado, tal vez se concluya que no hay delito que perseguir. Pero que Juan Camilo Mouriño firmaba contratos con Pemex valido de su condición en el poder federal no fue muy ético que digamos

El Ministerio Público federal es lento para iniciar una averiguación previa ante la denuncia de una posible comisión de un delito. No está entre sus encomiendas efectuar una investigación a instancias de una persona que en los medios y en las Cámaras es señalada como posible autora de un ilícito, para que la exonere. Y sin embargo, en una decisión que prefigura el resultado, a unas horas de la recepción de documentos que le hizo el secretario de Gobernación, la Procuraduría General de la República anunció que había abierto la pesquisa ministerial correspondiente.

Los legisladores del Frente Amplio Progresista que desde hace más de dos semanas conocieron parte del expediente presentado por Juan Camilo Mouriño a la PGR, debieron presentar la denuncia correspondiente. Se durmieron, deliberaron con excesiva parsimonia los pasos a dar. O quisieron participar en la gloria de exhibir al favorito del presidente Calderón, y mantuvieron hasta el día de hoy en el ámbito parlamentario la acusación contra el diputado de la LVIII Legislatura que era al mismo tiempo apoderado general de un negocio familiar. La tardanza de quienes recibieron los contratos suscritos por Mouriño y Pemex de manos de Andrés Manuel López Obrador dio lugar a que el ex jefe de la Oficina de la Presidencia tomara la iniciativa ministerial.

Me pregunto si tomó la determinación después de que hace una semana recibió en su despacho de Bucareli al senador Manlio Fabio Beltrones, quien fue a darle seguridades de que en su Cámara no prosperaría ninguna comisión investigadora organizada según el artículo 93 constitucional. Imagino que, en la cordialidad que suscitaba esa noticia, Beltrones aconsejara a Mouriño sobre cómo obtener ventaja de la actuación ministerial, con base en una experiencia propia. Beltrones presentó en 1998 denuncia por difamación contra Sam Dillon en México corresponsal de The New York Times, que había dado espacio a un informe de la DEA en que el entonces gobernador de Sonora aparecía vinculado con el narcotráfico. En rigor estricto, la acusación debió presentarse en tribunales en Nueva York, sede del diario. Pero Beltrones eligió jugar a la segura, y obtener provecho del episodio procesal.

El gobierno de Ernesto Zedillo quedó por esa denuncia preso de un grave dilema. Si la PGR iniciaba acción penal contra el representante del periódico reputado como el de mayor influencia en el mundo, jamás se borraría la imagen de represor de la libertad de expresión y cancelaría la óptima relación que mantenía y conserva con los círculos empresariales y políticos de Estados Unidos. Pero si procedía en sentido contrario, es decir, si únicamente declaraba el no ejercicio de la acción penal contra el periodista, quedaría la impresión de que su información correspondía con la verdad, en perjuicio de un alto miembro de la clase política. La cuestión quedó resuelta a favor de Dillon, a quien no se llevó a juicio, pero también en beneficio de Beltrones a quien la PGR exoneró del señalamiento en su contra, a pesar de que no había realizado investigación alguna sobre el tema. Se produjo así una exoneración a pedido del acusado.

Eso va a ocurrir con Mouriño, aun si los senadores y diputados del FAP salen de su marasmo y acuden al Ministerio Público a presentar su propia denuncia. Hasta ahora sus empeños parlamentarios han sido infructuosos. Ni siquiera en San Lázaro, donde su espacio político es mayor, lograron integrar una comisión investigadora. El asunto se aplazó hasta la semana de Pascua. Hará entonces un mes entero desde que López Obrador les solicitó hacer suya la acusación contra Mouriño.

Como lo sostuvo desde que reconoció la firma de los tres documentos difundidos por López Obrador, Mouriño se atrinchera tras criterios formales (discutibles ante la justicia) de cuya aplicación no le resulta responsabilidad legal ninguna. Supongamos que en efecto no se infringió norma jurídica ninguna. Pero salta a la vista que la dualidad de personalidades con la que actuó en ese caso no es defendible desde el punto de vista ético. El propio Mouriño parece tener conciencia de que así es. Por eso ha transitado desde negar por entero estar involucrado en esos hechos hasta reconocerlos parcial y sucesivamente. Si en su fuero interno tuviera claridad sobre las implicaciones morales de su actuación, habría hecho el 25 de febrero lo que hizo el 11 de marzo. Sólo cuando las circunstancias lo han forzado acudió a una instancia formal, de la que sin duda espera la exoneración respectiva, como corresponde al espíritu de cuerpo que impregna a un equipo de gobierno.

No es exagerado conjeturar que cuando el joven diputado Mouriño acudía a Pemex a firmar los contratos que descubrió López Obrador, no era recibido como uno más de los cientos de contratistas de transporte que trabajan para Pemex. La sola entrega de su tarjeta de presentación sin duda le abría puertas que a otros proveedores se les mantenían cerradas. Por eso, y no sólo por ahorrarse el sueldo de un profesional que representara al grupo Mouriño, siguió siendo apoderado general de uno de los negocios familiares. En un foro sobre la condición ética de los legisladores que litigan, una joven abogada señaló a Fauzi Hamdán la diferente respuesta que obtendría ella misma de un funcionario a quien le solicitara una cita que si el peticionario fuera el senador Hamdán. Así ocurría con Mouriño, presidente de la Comisión de Energía, o asesor del secretario del ramo.



Cajón de Sastre


Las fuerzas vivas se han unido para cohonestar al secretario de Gobernación, puesto en jaque porque se ha exhibido el poder de su firma. Los legisladores miembros de su partido, sus antiguos compañeros de la casa presidencial, el líder priista en el Senado, la mismísima presidenta nacional de ese partido y varios gobernadores miembros del tricolor, todos, se han apersonado ante el ex presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados para mostrarle solidaridad ante el dolo y la malicia de que, dicen, es víctima inocente. Sólo faltaba, quizá porque no hacía falta, la expresión del apoyo de su antiguo compañero y luego jefe. Casi nadie supuso que el presidente Calderón prescindiera en esta circunstancia de su colaborador más cercano. Pero ahora toda duda queda disipada.

AGENDA CIUDADANA

Fuente:Lorenzo Meyer/Reforma
13 Mar. 08

Un Pemex a la altura de la proeza del 38 es posible pero ¿quién asumiría el papel del nuevo Cárdenas?

Aniversario conflictivo

La expropiación y nacionalización de la industria petrolera mexicana fue el punto culminante de un esfuerzo nacionalista cuyo origen es anterior a la Revolución Mexicana. En sus términos, la acción del general Lázaro Cárdenas en 1938 -recuperar el dominio nacional sobre el petróleo- no ha sido igualada, menos superada.

Desde Francisco I. Madero hasta Plutarco Elías Calles, el petróleo había enfrentado al régimen con las empresas petroleras y sus gobiernos sin buenos resultados para México. Finalmente, gracias a la combinación de un gobierno con voluntad política y fuertes bases populares, se logró que cristalizara el sentido mexicano de confianza en la propia capacidad de autonomía. La hazaña del 38 fue la respuesta audaz de un país periférico frente a la acumulación de agravios por parte de las potencias imperiales con las que se había tenido que relacionar a partir de su independencia.

Es por su significado para el presente y el futuro que el sostenimiento o abandono de la industria petrolera como una actividad del sector público mexicano se convierte en un tema que va más allá de lo meramente económico. El petróleo sigue siendo un tema que toca a la imaginación colectiva en su relación con el mundo externo. Un estudio del CIDE, en 2006, encontró que si bien entre las élites formadoras de opinión la idea de abrir al capital externo las áreas que van de la exploración a la distribución del petróleo era mayoritaria (65 por ciento), entre la población en general apenas un 24 por ciento la respaldó. Este año, una encuesta del periódico Reforma (3 de marzo) encontró que el 37 por ciento de los mexicanos aprobó la propuesta de permitir capital privado en Pemex pero el 46 por ciento la rechazó.

Una política que reformara a Pemex pero sin tocarla en tanto organización netamente mexicana y que le dejara los recursos necesarios para llevar por sí misma la exploración y explotación de todos los depósitos en mar y tierra -y en las zonas productoras antaño abandonadas pero que por los precios actuales del petróleo vuelven a ser costeables- revitalizaría su condición de punto de apoyo de la confianza colectiva en la capacidad nacional. Por el contrario, si como desean el actual gobierno y una parte de la élite económica se avanza en la apertura al capital privado y externo con el argumento de que a Pemex le es ya imposible caminar por sí solo, entonces la gesta del 38 pasaría a ser sólo una fecha más en el catálogo de nuestras "heroicas derrotas".



Misterio que no es tal


El barril de petróleo ya pasó la marca de los 100 dólares y la mezcla mexicana la de los 90. Una empresa transnacional representativa del ramo, ExxonMobil, reportó en 2007 ganancias de 40.6 mil millones de dólares ¡77 mil 220 por minuto! ¿Entonces cómo es que Pemex, la joya de nuestra corona nacionalista, resulta ser hoy una empresa quebrada, cuyos pasivos superan a sus activos?

La explicación no es ningún misterio y se encuentra, básica aunque no exclusivamente, en la política impositiva que desde hace sexenios viene aplicando el gobierno federal a la empresa paraestatal. En efecto, en buena medida la relativa tranquilidad que caracterizó el cambio de guardia en "Los Pinos" -la salida del PRI y la entrada del PAN- se ha pagado quitándole recursos a Pemex y asignándolos no sólo a los programas sociales, sino sobre todo a los gobernadores -nuevos centros de poder- y a los sueldos de la "alta burocracia", empezando por la de la propia empresa -un subdirector del Área de Refinación, por ejemplo, gana 330 mil pesos mensuales más prestaciones- y siguiendo con la federal: desde ministros de la Suprema Corte que reciben 3.9 millones de pesos anuales, hasta remodelaciones de despachos, como el del consejero presidente del IFE, que costó 39 millones de pesos en 2007.

Esta afirmación adquiere mayor concreción si se le incorporan algunas cifras tomadas de un estudio de José Luis Manzo. De 1998 a 2000 Pemex debió padecer una carga fiscal equivalente a tres veces la que soporta el resto de las empresas petroleras. La mexicana ha sido obligada a llegar al extremo de contratar deuda para pagar impuestos. Entre 1998 y 2005, la carga fiscal para Pemex equivalió al 111 por ciento de sus utilidades. De ahí que la deuda de la empresa en el penúltimo año del sexenio foxista superara los 100 mil millones de dólares. En suma, la causa de la catástrofe financiera de la gran empresa paraestatal es, básicamente, resultado de una política no sólo irresponsable en extremo sino corrupta.

Sin embargo, ése no es el único factor. A la responsabilidad del gobierno federal en el desastre de Pemex debe agregarse la carga que significa un sindicato abusivo prácticamente desde el origen -el "Pemexgate" es sólo uno de los últimos escándalos de una gran cadena que hoy incluye el pago de tripulaciones sin barco en la flota de Pemex- lo mismo que la cantidad de contratos con sobreprecio o de plano sin licitación como los ya famosos suscritos entre la empresa petrolera y el Grupo Energético del Sureste, propiedad de la familia del actual secretario de Gobernación, y que cada sexenio han permitido a empresarios y administradores inescrupulosos acumular fortunas sin que se les haya llamado a cuentas salvo para cobrar facturas políticas, como fue el caso del ingeniero Jorge Díaz Serrano durante el gobierno de Miguel de la Madrid.



¿Una agenda?


Quitar a la gran empresa estatal todas sus utilidades e incluso endeudarla para dejarla en números rojos, mantener la impunidad del sindicato y obligarle a firmar contratos con favoritos del gobierno en turno pareciera una locura o una bien calculada estrategia que busca dos objetivos: a) proporcionar al gobierno federal los recursos para comprar la paz social y política sin tener que recurrir a una reforma fiscal y, b) sentar las bases para hacer inviable a Pemex y, en consecuencia, hacer inevitable una "reforma energética" que abra el petróleo mexicano al capital privado nacional y extranjero.

En México, donde el fisco apenas puede captar el 11 por ciento del PIB -la mitad de lo que se capta en otros países con el mismo nivel de desarrollo-, una auténtica reforma fiscal es una necesidad tan evidente como pospuesta. La debilidad política de los gobiernos centrales ha hecho que un necesario cambio de fondo de la estructura impositiva desde los 1960 se haya pospuesto indefinidamente (la actual "reforma fiscal" no es tal sino apenas una adecuación; sólo va a aumentar la captación en alrededor del 2 por ciento del PIB). En esas condiciones, la salida fácil ha sido echar mano de Pemex como fuente de recursos, descuidar su modernización y petrolizar los recursos del gobierno. ¡Y vaya que si éstos se han petrolizado! Hoy casi el 40 por ciento del presupuesto gubernamental proviene de la renta petrolera. Sin esos dineros para su gasto corriente, los gobiernos del PAN no hubieran podido darle contenido a su alianza con los gobernadores priistas.

Precisamente por dedicar las utilidades de Pemex a financiar el precario equilibrio político de los últimos años es que esa empresa no ha contado con los recursos para acelerar la exploración, aumentar sus menguadas reservas lo mismo que su capacidad de refinación y de dominio de la tecnología de punta.



¿Nos dirigimos al punto de donde se partió o una nueva meta?


La industria petrolera mexicana nació al despuntar el siglo pasado y su crecimiento fue espectacular: de 10 mil barriles anuales en 1901 la producción pasó a 3.6 millones en 1910, para llegar a 193 millones en 1921. A partir de ahí declinó y en vísperas de su expropiación era de sólo 47 millones. De ser el pequeño mercado interno su primer objetivo pasó a exportar el 99 por ciento de la producción para quedar en 61 por ciento antes de la expropiación. En su mejor momento como enclave extranjero, el petróleo aportó el 33.6 por ciento del presupuesto federal aunque en vísperas de la expropiación ya sólo fue el 12 por ciento. Setenta años más tarde, casi la mitad de los ingresos de Pemex provienen de la exportación de un recurso natural no renovable y la dependencia del gobierno de esa producción es mayor que nunca. Si a esto agregamos la apertura al capital privado y externo casi se podría decir que nos encaminamos a recrear el modelo anterior a la expropiación cuyo objetivo era exportar en función de los intereses externos.

Nadie puede legítimamente apoyar la preservación del Pemex actual. Sin embargo, la mejor alternativa no está en desmontar la obra nacionalista de Cárdenas, sino en mejorarla, aprovechando los altos precios del petróleo, enfrentando la corrupción tanto del sindicato como de la administración y manteniéndola como gran empresa pública y bajo control nacional. Ése debería ser parte del proyecto nacional del siglo XXI.

miércoles, marzo 12, 2008

¿Una más?



Denise Dresser
El Norte, 10 Mar. 08


Así es México. La carta de un lector sobre Juan Camilo Mouriño, publicada en REFORMA la semana pasada, lo dice todo: "Qué tiene de extraño que alguien que esté en la política, como los senadores o diputados, busque beneficios para sus empresas, familiares o conocidos, si para eso buscan esos puestos (...). Hay que estar conscientes de que siempre ha sido y será así".

Allí está, destilado en un solo párrafo, el problema que aqueja al país: el conformismo cómplice, la anuencia anunciada, la anormalidad percibida como normal, el estado "natural" de las cosas justificado por quienes ni siquiera logran imaginarlas de otra manera. México acostumbrado a la expoliación por parte de la clase política. México acostumbrado a los conflictos de interés causados por quienes ocupan puestos públicos y continúan haciendo negocios desde allí. México acostumbrado al gobierno como botín repartido.

Por ello, el debate público y político sobre el Secretario de Gobernación no se centra en lo que debería. El PAN defiende su honor mientras que el PRD insiste que no lo tiene. Los panistas hablan de cuán orgullosos están de su joven promesa mientras que los perredistas buscan cortarle la cabeza. Unos quieren evitar la creación de comisiones investigadoras mientras otros intentan lucrar políticamente con su instalación o su postergamiento. Unos quieren evadir mientras otros quieren reventar.

Así, el caso de Juan Camilo Mouriño se vuelve otro pretexto para pelear; otro motivo para confrontar; otra bandera que Andrés Manuel López Obrador usará para frenar la reforma energética y Felipe Calderón intentará enterrar con tal de obtenerla. Y lo que desató el último escándalo quedará en el olvido. Será una anécdota más. Otro botón de muestra. Otro ejemplo de cómo se ataca o se defiende a un político, pero no se cuestiona la práctica en la que incurrió.

Germán Martínez, el presidente del PAN, dice que "el tema a discusión no son las influencias del señor Juan Camilo Mouriño"; dice que "el asunto no es la participación del Secretario de Gobernación en un contrato con Pemex". Pero se equivoca: ése es precisamente el tema, ése es el meollo del asunto, al margen de quién lo aireó e independientemente de la reforma que ponga en jaque. México tiene un problema y el escándalo más reciente tan sólo constata su profundidad. La decisión que Mouriño tomó de firmar contratos privados cuando ya era funcionario público. El simple hecho de hacerlo, sin comprender el conflicto de interés que eso entrañaba. La percepción equívoca sobre su propio papel que eso reveló. La conducta común y cotidiana que su desempeño dual evidenció. Aquello que en democracias funcionales está prohibido, pero aquí es aceptado. Es tolerado. Es ignorado. Es normal.

La ausencia de barreras explícitas entre lo público y lo privado; entre lo gubernamental y lo empresarial; entre las funciones legislativas y quienes se benefician con ellas. Día tras día tras día tras día: primeras planas repletas de notas sobre licitaciones cuestionables, adjudicaciones irregulares, contratos turbios. Costumbres vivas en todos los partidos, en múltiples niveles del gobierno, en todas las entidades públicas. Costumbres compartidas en Pemex, en la Lotería Nacional, en el ISSSTE, en la SEP, por mencionar tan sólo algunas instituciones involucradas en este tipo de prácticas durante la última semana. Costumbres cristalizadas en la frase "un político pobre es un pobre político", con la cual los mexicanos se ríen cuando en realidad deberían llorar.

En el affaire Mouriño se ha denunciado el tráfico de influencias cuando se trata de algo más elemental y más comprobable. Aquello denominado "conflicto de interés". Aquello que ocurre cuando alguien en una posición de autoridad -como un político- enfrenta intereses en contienda. Cuando esos intereses dificultan su capacidad para llevar a cabo sus labores con imparcialidad. Cuando esos intereses confrontados crean la apariencia de falta de probidad, aunque no hayan producido actos ilícitos. Cuando esos intereses encontrados puedan minar la confianza pública en las instituciones y generar dudas sobre su comportamiento.

Todas las condiciones con las que el caso de Juan Camilo cumple y él mismo debió haberlo sabido. Debió -como supuesto "miembro de una nueva clase política que está construyendo al país"- haberlo entendido y cortado toda relación con las empresas de su familia. Pero ni siquiera lo pensó. Ni siquiera le pasó por la cabeza, por más "decente" y "capaz" y "profesional" que sea. Y esa ausencia es parte del código genético de una clase política acostumbrada a actuar así. Es el legado de un priismo patrimonialista, extendido y presente en otros partidos.

Es el ADN de muchos que no perciben un conflicto entre su puesto oficial y el beneficio personal que pueden derivar de él. Es el código genético de demasiadas personas que conciben a la función pública como un sitio en el que todo se vale. Como afirma Juan Bueno Torio -actual Senador del PAN y ex director de Pemex Refinación-, si Mouriño firmó algún contrato como apoderado legal de una empresa familiar, aún siendo diputado o asesor del Secretario de Energía, "no existe ningún impedimento legal". No es así. Allí está, con todas sus letras en la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, en vigor desde el 2002. En las fracciones XI, XII, y XIV del artículo 8. Allí donde dice que cualquier funcionario público habrá de excusarse de intervenir en cualquier forma en la atención, tramitación o resolución de asuntos en los que tenga un interés personal, familiar o de negocios, incluyendo aquellos en los que pueda resultar algún beneficio para él o sus parientes consanguíneos. Juan Camilo Mouriño no se excusó y por ello es probable que haya violado la ley.

El dilema entonces se vuelve cómo, cuándo y de qué manera sancionarlo. El Gobierno de Felipe Calderón seguramente rechazará actuar en este sentido, argumentando que ello implicaría perder políticamente ante AMLO. Pero ojalá que el Presidente y quienes lo rodean entendieran lo que está en juego. El mantenimiento de un aliado personal "vis ˆ vis" la posibilidad de encarar un problema fundamental. La defensa irrestricta de un colaborador "vis ˆ vis" la promoción irrestricta de la legalidad. La cerrazón de filas partidistas "vis ˆ vis" la oportunidad para establecer estándares más altos de comportamiento en la vida pública. En un país que respetara a sus ciudadanos, la renuncia o el castigo a quienes incurren en un conflicto de interés sería ineludible. Impostergable. Indispensable. Nadie permitiría que se volviera sólo una anécdota más.



Nota: Bueno, hemos escuchado hasta a Hector Aguilar Camín y Enrique Krauze (en Punto de Partida), o leído a Jesús Silva-Herzog Márquez y ahora a Denise Dresser (en el Norte), todos ellos fuera de cualquier sospecha de ser simpatizantes de López Obrador, cuestionar (y dolerse, por qué no?) el comportamiento tan poco ético del titular de la PGR, él que se veía tan decente, tan prometedor para ellos por provenir de la clase de políticos de que ellos gustan. Lo bueno es que sólo los más descarados, cínicos y cómplices se atreven a esgrimir palabras en defensa del protegido de Calderón. Por cierto, nos acordamos de que cuando aparecieron los videoescándalos con Bejarano y Ponce como protagonistas, los panistas y sus voceros de los medios se desgañitaban tratando de demostrar que AMLO no podía ser ajeno a estos actos de corrupción puesto que era el jefe inmediato de Ponce. Si fueran consecuentes con esta lógica, pues entonces el jefe inmediato de Juan Camilo, es decir Calderón, debe haber estado al tanto de los tejemanejes de su subordinado, ¿por qué ahora no se le ha molestado ni con la sombra de una sospecha al usurpador que es inquilino de losPinos? Ah sí, es que la vara que usan para medir a la gente bonita es distinta a la usada para con los loosers nacos que le apuestan al fracaso del país (Mouriño dixit)

Digna expropiación





Ricardo Javier García Martínez
El Norte, 12 Mar. 08


Cuando los políticos usan el término "reforma" para ayudar a que empresas extranjeras exploren y extraigan petróleo del subsuelo en aguas profundas del Golfo de México, saben que la palabra prestigia a quienes la utilicen.

Niega la burocracia federal que se hable de privatizar Pemex y con doble lenguaje trata de convencer de que la empresa necesita reformas al artículo 27 constitucional. El actual director de la paraestatal, Jesús Reyes Heroles, en doble discurso, sin experiencia suficiente en el tema energético, comienza a hablar de "alianzas" poco transparentes sin exponer abiertamente las intenciones ocultas de privatización paulatina del bastión más importante de los recursos naturales mexicanos.

Después de la depredación insustentable del subsuelo en las dos últimas décadas hasta casi agotar Cantarell, de desalentar, jubilar y despedir a cuadros técnicos y gerenciales de alto nivel, dejar obsoleta maquinaria e industria petroquímica que hasta mediados de los 80 se renovó, y de no sustituir los yacimientos encontrados entre 1903 y 1982, el Gobierno federal no ve más solución que las empresas privadas nos saquen de la indolencia federal en inversiones para Pemex.

No se puede parangonar la reforma en la Constitución de 1857, donde las Leyes Lerdo y Juárez eliminaron el monopolio que por siglos mantuvo el alto clero católico con la urgente asignación de recursos para exploración y extracción obstruida por la ordeña de petróleo, bajo presión de la Secretaría de Hacienda, cuyos recursos darían continuidad a programas detenidos hace 25 años por gobiernos neoliberales aviesos, sobre todo el de Vicente Fox en complicidad con el líder sindicalista Carlos Romero.

No es mentira lo indicado por López Obrador de que la inversión a Pemex se redujo de 2.9 por ciento en 1982 a 0.57 por ciento en 2007, esto es indicador de que el Gobierno federal oculta al superhéroe privatizador para el rescate de la apatía torcida de no modernizar la industria petrolera y eléctrica.

En los años 70, el director de Pemex, Antonio Dovalí Jaime, un hombre patriota y directo, un técnico mexicano previsor, verdadero administrador, no político improvisado en el tema, informaba a periodistas que desde 1938 el aprovechamiento de los yacimientos petroleros se había incrementado de 39 a 178 millones de barriles anuales.

Nos advertía Dovalí que era explicable el marcado interés de Estados Unidos en propiciar el crecimiento de las actividades exploratorias de la paraestatal con asesoría tecnológica, y agregaba que como director confiaba en la capacidad del trabajador petrolero mexicano y los recursos de la nación. Lo mismo que ahora sugiere López Obrador.

Técnicos petroleros, insistía Dovalí, tenían confianza en nuevos mantos localizados especialmente en Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas,Morelos, Puebla, Chiapas y Oaxaca, aunque se exploraba en toda la República, a excepción del DF.

Contra la política petrolera de desmantelamiento de Pemex es doblemente esencial aumentar la producción en pozos continentales y de aguas someras, ya descubiertos, protegiendo la Constitución y la operatividad del organismo, amenazados por manos inexpertas e improvisadas.

En 1903 se perforó el primer pozo exitoso en Ébano, San Luis Potosí. Ahora Pemex, modernizado, está obligado a continuar la política exploratoria en puntos potenciales de la República anteriormente localizados, antes del riesgo de coinvertir con tecnología extranjera en aguas ultraprofundas.

Destinemos recursos económicos, que los hay, con un nuevo régimen fiscal en un Pemex esquilmado por la alta burocracia, exigiendo que disminuya el excesivo gasto corriente federal incrementado al doble desde el año 2000. En esa gordura está el capital operativo futuro de la empresa petrolera.

Los abundantes activos de Pemex usados indebidamente para paliar ajustes económicos de políticos que sí requieren reformas en sus excesos deben, para celebrar una digna expropiación petrolera, destinarse al bienestar social de México.