martes, noviembre 16, 2010

Congreso Social Nacional en Noviembre

Oportunidad para unir fuerzas contra las clases dominantes


Pedro Echeverría V.


1. Acabo de recibir, con mucha alegría, la convocatoria “Hacia un Congreso Social para un Nuevo Constituyente” que me obliga a participar los días 19, 20 y 21 de noviembre en la ciudad de México; fechas en que pensé que estallaría una nueva revolución social en el país, único festejo del centenario que valdría la pena vivir.

Y aunque ilusamente sigo esperanzado en la cábala 1910/2010, la gran burguesía y el imperialismo me han demostrado una vez más, su enorme capacidad para dominar cualquier situación. La brutal represión de los gobiernos contra el movimiento social ha sido importante, pero nunca más que la gran capacidad de control y mediatización que la clase política ha usado en contra de partidos, líderes sociales y políticos “de oposición”. Nuestra izquierda y nuestras luchas son débiles; sin embargo ahí vamos desarrollándonos con otras luchas de América Latina y del mundo.

2. Sin embargo, aunque las ilusiones fortalecen las vidas, debo ubicarme en la realidad y pensar que la convocatoria al Congreso Social podrá llevar a una organización no autoritaria, (que por ningún motivo será más de lo mismo, es decir, como otros “congresos unitarios” celebrados en años recientes también con la participación de campesinos, atenquenses, electricistas, telefonistas, del IMSS, tranviarios, APPO y CNTE) absolutamente independiente de los empresarios, gobiernos y partidos; pero sobre todo un Congreso con coordinación horizontal unitaria, descentralizada, rotativa, que ponga en primer lugar la movilización y que elimine las reglamentaciones burocráticas. Experiencias de muchos años han demostrado en México que la unidad sólo puede construirse desde las bases y su participación en sus luchas, y que los dirigentes, si bien suelen ser necesarios, llevan a la división.

3. El golpe de Estado de Honduras, la instalación de bases militares y asesinatos en Colombia, la toma de las calles por el ejército en México, el retiro de tropas yanquis en Irak, las elecciones en Bolivia, Venezuela y Brasil, las fuertes protestas policiacas en Ecuador, las luchas del pueblo francés y español en las calles, la represión contra los radicales vascos y la muerte de Kirchner en Argentina, son acontecimientos que deben pensarse y analizarse para trazar una correcta perspectiva política en México. Ningún país puede marchar aislado del contexto económico y político internacional. Es un error grave rechazar o aceptar –por principios- sin análisis y debates, los procesos electorales, las batallas en las calles, las tomas de tierras y las luchas armadas; aunque sin duda sí es de fijos principios combatir cualquier alianza con gobiernos, empresarios, clase política e imperialismo.

4. El Congreso social (mejor de masas que de delegados “efectivos”) no deberá ser controlado por ninguna fuerza sectaria, mucho menos por un líder, porque eso de antemano comenzaría a provocar la competencia, la incomodidad y la escisión. El Congreso debe organizar la elaboración de ideas y de planes de acción a través de los análisis, discusiones, coordinaciones, propuestas, consensos y no de liderazgos o caudillismos preestablecidos. En vez de “preclaros dirigentes autoritarios” lo que se necesitan son ideas y más ideas que permitan sumar a trabajadores de todos los sectores a las luchas en las fábricas, campos, escuelas y calles. Ninguna batalla o lucha “espontánea” y de iniciativa propia de trabajadores y jóvenes radicalizados puede desautorizarse, cuando más bien debe apoyarse. Aquel grito de la socialdemocracia contra la “enfermedad infantil del izquierdismo” debe enterrarse por cobarde y senil.

5. En 1968, en el movimiento estudiantil, barrimos con los comités ejecutivos verticales y establecimos los comités de lucha horizontales, con voz y voto para todos, con representantes formales o informales por salón y grupos. Antepusimos la movilización a cualquier negociación que no buscábamos como limosneros, pero nunca permitimos que las autoridades negocien con uno, dos o tres traidorcitos; además esto estaba prohibido y no tenía validez alguna. Por el contrario, exigimos siempre la participación de todos los representantes de salón o de escuela ante cualquier autoridad de gobierno.

Quien moviliza y detiene la movilización para negociar está muerto y puede ser un traidor. Los trabajadores imponen la movilización y quien busca acabarla, mediante la represión, el crimen o la negociación y la pide, es la autoridad. O de lo contrario, estaríamos jugando a la lucha para que esta nos rinda beneficios personales.

6. La organización del Congreso Social, que culminaría en el DF su primera etapa el 19, 20 y 21 de noviembre, será una gran batalla; se le está echando todas las ganas del mundo para que sea realmente trascendente, pero sólo será un paso muy importante.

Las tareas siguientes que serán la aglutinación de masas, la consolidación de fuerzas a través de las luchas y la delineación más precisa de los objetivos estratégicos y tácticos de lucha, serán mucho más difíciles. Además tendrá que enfrentar debates como los procesos electorales que empiezan a dominar el panorama político nacional.

Es claro que la nueva organización no responde a intereses electorales, pero aquí se presentará una prueba de fuego. Será muy importante la posición que presenten los zapatistas del EZLN ante el Congreso Social porque una tarea básica, fundamental, es buscar la unidad de la izquierda, los luchadores sociales y los trabajadores.

7. He estado en dos reuniones de promoción de esta coordinación del Congreso en la que participa la CNTE con no menos de 25 organismos. Me ha parecido muy importante porque cualquier paso que se de para la unidad de loa luchas sociales debe apoyarse. Con el Congreso Social se da un enorme paso que debe cuidarse para que no se convierta en más de lo mismo. De manera general, aunque los individuos suelen ponerle sello a la historia, no es un problema de voluntades, personas y dirigentes, sino de propuestas, luchas y coyunturas.

El gobierno de Calderón parece caerse pero la clase política, el imperio y los empresarios parecen sostenerlo; la situación del país es cada vez más desastrosa, pero los trabajadores no cuentan con la conciencia para darse una dirección política en sus luchas. Los procesos electorales, por los miles de millones de pesos que se despilfarran, siguen dominando la escena nacional. ¿Qué hacer?



Este miércoles 17, en La Pirámide. Bailes por la muerte y la esperanza


Bailes por la muerte y la esperanza. 
Paloma Macías y Antonio Trujeque nos presentan 
baile y poesía de y para las Resistencias Civiles
la de España (en tiempos de Franco)  y la de México en tiempos  de Calderón y el PAN

Te esperamos
el miércoles 17 de noviembre a las 9 de la noche
Alvaro Obregón esquina Isaac Garza.

lunes, noviembre 15, 2010

Don Raúl Vera y los derechos humanos



Don Raúl Vera y los derechos humanos

Miguel Angel Granados Chapa. Proceso


A su regreso de Noruega, donde hace una semana recibió el Premio Rafto, la agenda de don Raúl Vera lo esperaba muy apretada. Se contaba con su presencia en dos actos simultáneos el jueves 11, en la Ciudad de México, y uno más el viernes 12, en Saltillo, la sede de su diócesis. 

El 7 de noviembre recibió el Premio Rafto, en el Teatro Nacional de la ciudad noruega de Bergen. El jueves 11, a las 9:00 de la mañana, se instaló la Comisión Civil de Seguimiento de los Acuerdos SME-Gobierno Federal, de la que el prelado es miembro eminente. En el Senado, a la misma hora y el mismo día, se efectuó la primera sesión del Grupo de Trabajo de Participación Ciudadana, Capítulo México, de la Organización Mundial de Parlamentarios contra la Corrupción. 

Y es que el senador Ricardo García Cervantes, quien encabeza ese capítulo, decidió que fuera la Familia Pasta de Conchos –una de las iniciativas más sentidas por el obispo de Saltillo– la que se presentara a hablar sobre la situación de la minería de carbón en Coahuila. Abordar en tribuna el caso de Pasta de Conchos costó a García Cervantes una burda reconvención del subsecretario del Trabajo Álvaro Castro, quien perdió –al menos formalmente– esa posición ante la severa respuesta institucional del Senado, que declaró inadmisible el reproche a uno de sus miembros sobresalientes y consiguió una rectificación de dientes para afuera del secretario Javier Lozano, cuya postura ante los deudos de la tragedia –crimen, mejor dicho– del 19 de febrero de 2006 estuvo claramente reflejada, en estilo y contenido, en la admonición del subsecretario al legislador.

El viernes 12 don Raúl Vera presidió, en la capital de Coahuila, una reunión organizada por muchos de sus feligreses para darle la bienvenida, en un acto que sería aprovechado para entablar un “diálogo sobre derechos humanos en México”. La organización corrió a cargo del Centro Diocesano para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios, otra de las fundaciones del dominico que se graduó como ingeniero químico antes de ingresar a la Orden de Predicadores. Ya antes, en 1988, había fundado un centro de asistencia social, “la primera de varias instituciones que ha apoyado para asistir a gente pobre y marginada”, según informó a su auditorio la presidenta del Comité Rafto, Siri Gioppen.

Ese comité discierne desde 1987 el premio que lleva el nombre de Thoroft Rafto, un activista que antes de la caída del Muro y la disolución del campo socialista dedicó su esfuerzo a apoyar a disidentes en países sometidos al autoritarismo en Europa Oriental y en la Unión Soviética misma. A su muerte, y establecido el premio que lleva su nombre, los continuadores de su obra juzgaron necesario orientar a otras regiones del mundo su atención y, con la suya, la de vastos sectores de la opinión mundial que confían en los criterios humanitarios de esa organización noruega.

También ha tenido confianza en el Comité Rafto el correspondiente del Premio Nobel de la Paz. En cuatro ocasiones ya, recipiendarios del Rafto lo fueron después del Nobel, por la coincidencia en los  principios que rigen la asignación de las respectivas preseas.

La primera persona colocada en esa situación fue la activista birmana Aung San Suu Kyi, quien recibió el Nobel en 1991. Mucho antes de entonces y aun hoy mismo ha pugnado por el cese del autoritarismo militar en su patria, Myanmar (antes Birmania), para abrir paso a la democracia. Cinco años después fue galardonado con el Nobel José Manuel Ramos-Horta, quien encabezó la lucha del pueblo de Timor Oriental por sacudirse el dominio de Indonesia, que debió retirarse de aquella isla –cuya población es de ascendencia portuguesa en el océano Índico– a causa del movimiento de opinión mundial en torno a Ramos-Horta, tras recibir los premios Rafto y Nobel.

En el año 2000 el premio discernido por el comité respectivo del Parlamento Noruego, en cumplimiento de las instrucciones de Alfred Nobel, fue otorgado a Kim Dae-jung, líder de la resistencia al militarismo autoritario en Corea del Sur, que llegó a ser presidente de esa república y desde entonces aboga por la reconciliación de las dos porciones en que la Guerra Fría dividió a Corea. En 2003, el Nobel fue para Shirin Ebadi, la legendaria juez iraní destituida de su cargo por su interpretación de las leyes islámicas en beneficio de la mujer y que como abogada ha luchado por la causa de las mujeres en una sociedad opresora. Además de su activismo civil, escribió el libro La jaula de oro, un alegato por la convivencia de formas diferentes de vivir el Islam.

A perfiles como esos corresponde ahora el del obispo de Saltillo. Así lo definió Siri Gioppen al hacer la semblanza del premiado este año con el Rafto: “Hay una clase de personas, muy escasas, que son referencia moral y cuya integridad constante les prepara a defender lo que consideran correcto sin hacer caso al riesgo personal que corran”. La oradora mencionó el paso de don Raúl por Chiapas y no pudo omitir una mención a don Samuel Ruiz, el hoy obispo emérito de San Cristóbal de las Casas. El dominico Vera había sido enviado a esa diócesis como adjunto con derecho a sucesión. Ignorantes quienes lo nombraron de su reciedumbre y sensibilidad humana, esperaron de él que acotara al obispo cuya pastoral indígena, cuya opción por los desvalidos irritaba al poder vaticano, y que al reemplazarlo desmontara su obra. La conversión vivida por don Raúl lo llevó hacia rumbos opuestos a los imaginados por sus promotores, que decidieron trasladarlo al norte, con la suposición de que, no habiendo allí indígenas con los cuales identificarse, el obispo se acomodaría al tradicional molde episcopal.

Nuevo mal cálculo. Don Raúl ha ejercido sus convicciones en varios campos. Lo preocupa la suerte de los migrantes hacia Estados Unidos, una corriente de los cuales pasa por Coahuila. Ha establecido dos centros de refugio para ese efecto: el de Saltillo, llamado Belén, ha atendido a 40 mil personas. Junto con esa atención a los seres humanos concretos, el obispo Vera es un activista en pro del reconocimiento de la dignidad humana de los migrantes, en pos de que se adopten políticas gubernamentales que en vez de perseguirlos los apoyen.

En lo que hace a la drogadicción y la violencia, ya no adosada sino consustancial al tráfico de estupefacientes, según explicó la humanitarista noruega, “el obispo Vera comparte la preocupación del gobierno por el poder y la violencia de los cárteles de la droga, pero critica sus métodos. No solucionan los problemas y debilitan la ley en vez de confirmarla”.

También preocupa a don Raúl “la exclusión social de los homosexuales, incluso por la misma Iglesia”. Para oponerse a ella apoya “la comunidad de San Egidio en Saltillo, (que) ofrece guía espiritual a jóvenes de toda orientación sexual, y don Raúl trabaja para promover su dignidad y sus derechos humanos”.

Como don Raúl, sin necesariamente conocerla, practica la máxima del obispo sudafricano y premio Nobel Desmond Tutu  (“si usted permanece neutral en situaciones de injusticia, usted ya tomó partido por el opresor”), no ha vacilado en apoyar a las víctimas de la codiciosa e infame minería del carbón en Coahuila, a partir de la muerte de 65 personas en la mina de Pasta de Conchos hace más de cuatro años. De ser un obispo convencional, se hubiera amistado con los dueños de las minas y las acerías de la región norte del estado, en vez de enrostrarles su insensibilidad y sus violaciones a la ley.

Sin falsa modestia, el obispo dominico reconoció la proyección que el Premio Rafto da en el mundo, sobre todo en las civilizadas sociedades del norte de Europa, a la situación mexicana. Dijo al concluir sus palabras el domingo pasado que acaso la Fundación Rafto pudo haberse equivocado al elegir a una persona no adecuada para el premio 2010, “pero no se equivocó en elegir a México para denunciar ante la comunidad internacional la terrible situación de violaciones sistemáticas a los derechos humanos, de parte del gobierno, contra hombres y mujeres, ciudadanos de nuestro país”. 


La guerra de Calderón, según Dresser

Este es el caso que menciona Carlos Fazio (publicado hoy en La Jornada y reproducido aquí, otros textos de por medio) de académicos, analistas, etc. que cuestionan la guerra de Calderón bajo argumentos de mal cálculo y preparación de ésta por parte del de Los Pinos, lo cual es concederle mucho, puesto que dan por aceptado la "buena intención" del ejecutivo. El discurso de la Dresser cautiva a muchos, incluso a "progresistas" o de "izquierda". Ante los hechos se ve "obligada" a cuestionar al ejecutivo, siempre de manera bastante light. Vea usted.


¿Guerra perdida?

Denise Dresser
15 Nov. 10



Nunca, nunca, nunca hay que creer que la guerra será tranquila y fácil, o que quien embarca en ese viaje extraño podrá medir las mareas y los huracanes a los cuales se enfrentará. El hombre de Estado que cede a la fiebre de la guerra debe darse cuenta de que cuando da la señal de emprenderla, ya no es el amo de la política sino el esclavo de eventos imprevistos e incontrolables: famosas palabras de Winston Churchill que resuenan hoy a lo largo del país.

Este México nuestro de decapitados y calcinados, acribillados y secuestrados, una violencia que escala cada vez más y una estrategia gubernamental en cuyos resultados la población confía cada vez menos. Y la pregunta ineludible: ¿habrá algún día un ganador cuyo triunfo produzca la paz anhelada o los torrentes de sangre habrán sido en vano?

No es tiempo de caer en la tentación fácil de denominar a México como un Estado fallido. Pero sí es momento de preguntar -como lo hace Alma Guillermoprieto en el artículo "Murderous Mexico" publicado en The New York Review of Books- si ante la irrefrenable actividad de criminales altamente organizados, el Gobierno mexicano puede, de manera adecuada, asegurar la seguridad de sus ciudadanos en todo el país.

Actualmente, la administración calderonista parece incapaz de hacerlo en amplias franjas del México rural o en ciudades importantes como Monterrey y Ciudad Juárez. Resulta evidente que la estrategia gubernamental basada en una guerra frontal para atacar el enquistamiento criminal no está funcionando. Y lo que no sabemos es si cualquier estrategia alternativa podría tener éxito mientras persiste la demanda global de estupefacientes.

Mientras tanto, esta guerra repleta de sacrificios humanos, alianzas inconfesables, corrupción compartida y estadísticas calamitosas como los 28 mil muertos, no ha producido los resultados deseados. En lugar de reducir la violencia, ha contribuido a su incremento. En vez de contener a los cárteles, ha llevado a su dispersión. En lugar de mejorar la coordinación entre las agencias del sector de seguridad nacional, ha alentado la animosidad, la duplicación de funciones y el cambio constante de agendas. En vez de fomentar la colaboración entre los tres niveles de gobierno, ha acentuado su rivalidad. México hoy es un país más inseguro, inestable, violento que hace cuatro años cuando Felipe Calderón envió al Ejército a las calles. De poco sirve atrapar criminales cuando son procesados por un sistema judicial en el cual 75 por ciento de los arrestados terminan exonerados por jueces corruptos o ministerios públicos incompetentes.

Esta guerra se libra contra un enemigo demasiado poderoso, atrincherado, rico. Y aunque el Gobierno ha logrado capturar o matar a capos de alto nivel, las detenciones han provocado divisiones entre los cárteles y el surgimiento de nuevas organizaciones. A su vez, estas divisiones y las acciones vengativas contra el Gobierno han generado un alza abrupta en la violencia. Y paradójicamente, aunque el Gobierno ha logrado uno de sus principales objetivos -la fragmentación de las organizaciones criminales-, su dispersión a lo largo del territorio ha impedido la recuperación de espacios públicos.

Como lo explica Eduardo Guerrero en el documento "Security, Drugs and Violence in Mexico", el problema radica en los supuestos equívocos detrás de la guerra calderonista y la información incompleta o errónea en la cual se basó. Felipe Calderón subestimó al enemigo. Menospreció su armamento moderno y poderoso, su logística sofisticada, la facilidad con la cual introduce armas al territorio nacional. No conocía la capacidad de los cárteles para recabar inteligencia gracias a la infiltración de la SSP y la PGR. No estaba al tanto de la abundancia de recursos humanos que nutren al crimen organizado -hombres jóvenes y campesinos en las regiones centro y sur del país-, así como la protección social que recibe en numerosas comunidades, dado su papel de benefactor público.

Y tampoco conocía las flaquezas del Gobierno cuando decidió declarar la guerra. La penetración del narcotráfico en los niveles más altos de las agencias de seguridad y los conflictos burocráticos que hay entre ellas. La baja capacidad de recaudación de inteligencia entre los militares y las policías. La deficiente colaboración de las fuerzas estatales y municipales. Pero peor aún: la guerra calderonista se ha basado en estrategias múltiples, vagas y a veces incompatibles entre sí. Por ejemplo, la desarticulación de organizaciones criminales no sólo obstruye la recuperación de espacios públicos, sino también trae consigo la invasión de nuevos territorios y la multiplicación de la violencia.

Dados los resultados obtenidos hasta el momento, es obvio que esta guerra -librada así- no va a producir una victoria contundente sino una violencia sin fin. Lewis Mumford, el historiador, tenía razón: la guerra es producto de una corrupción anterior y produce nuevas corrupciones.


'islas' de seguridad, "nueva estrategia contra la violencia"


Crean en Cd. Juárez 'islas' de seguridad, una nueva estrategia contra la violencia

CHIHUAHUA, Chih., 12 de noviembre— Elementos de la Policía Federal recorren las regiones más peligrosas de Ciudad Juárez, donde aplican un censo para obtener datos de sus habitantes. El objetivo: crear “zonas seguras”.

La estrategia busca generar “islas” de seguridad, es decir, colonias y vialidades que serán patrulladas las 24 horas del día y donde las fuerzas federales estarán en contacto permanente con los ciudadanos. El rastreo de datos personales, que ha causado desconfianza entre los juarenses, pretende ubicar a los residentes y cerrar el paso a los delincuentes.

El cuestionario se aplica en el sector Delicias, al surponiente de Ciudad Juárez, que es uno de los más conflictivos y violentos. Ahí están asentadas las colonias Villas de Salvarcar, Horizontes del Sur y Frida Kahlo, donde han ocurrido las peores matanzas de civiles a manos del crimen organizado.

Levantan censo en Juárez para crear zonas seguras

Decenas de elementos de la Policía Federal recorren desde la semana pasada colonias del surponiente de Ciudad Juárez, donde aplican un censo para obtener datos de sus habitantes y crear una “zona segura”.

La actividad policiaca levantó primero suspicacias entre este sector ampliamente habitado por familias de clase media baja, que han sido severamente atacados por la delincuencia y el crimen organizado y luego protestas públicas al considerar que se estaba vulnerando su privacidad.

En respuesta y para tratar de tranquilizar el temor y desconcierto causado por la movilización inusual de policías-encuestadores, la dependencia federal informó que se trata de una estrategia específica; “se está construyendo una zona segura en que la policía va a estar permanentemente las 24 horas del día y en contacto con los ciudadanos. La solicitud de los datos es para estar seguros de que las personas que tienen como vecinos no ocultan su identidad”.

Ese es uno de los principales problemas localizados en ciudad Juárez, que el crimen organizado ha permeado a todos los estratos sociales, ya sea con corrupción hacia el interior de las instituciones públicas, con dádivas a los particulares, atemorizando a los habitantes y sembrando droga entre los jóvenes.

Cientos de criminales se han confundido así entre miles de ciudadanos honestos, la mayoría en esta frontera, por lo que ha sido difícil combatir sus actividades ilícitas sin dañar colateralmente a víctimas inocentes.

Descifrado parte del problema, el delincuencial, la Policía Federal diseñó este cuestionario que se está aplicando en el sector Delicias, que es uno de los más conflictivos y violentos, donde están asentadas las colonias Villas de Salvarcar, Horizontes del Sur y Frida Kahlo, tristemente célebres por los asesinatos colectivos que ahí han ocurrido en contra de víctimas circunstanciales de la guerra entre cárteles de la droga.

Según la Policía Federal, “tras la puesta en marcha de esta estrategia especial, de la cual no se pueden dar detalles, estamos teniendo ya una disminución en los delitos de extorsión, cobro de piso y homicidio”, aseguró José Ramón Salinas, director general adjunto de difusión y análisis.

Y es que conociendo a los habitantes de una zona específica, sus actividades, posición socioeconómica, cualquier situación o movimiento extraño o atípico al perfil extraído de las encuestas, será motivo de una investigación policial, ya sin dañar o incomodar a los ciudadanos honestos.

Sobre la desconfianza o temor que este censo levantado por Policías Federales causó entre sus habitantes, el portavoz oficial indicó que los juarenses pueden negarse, en primer lugar, a contestar las preguntas hechas por los agentes federales, y que los quejosos, en segundo lugar, pueden también acercarse a la oficina de Asuntos Internos para que reporten cualquier situación irregular y también a la Mesa de Seguridad y en particular la Comisión de Confianza ciudadana que encabeza Gustavo de la Rosa Hickerson, visitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Para la Policía Federal es muy importante que en este punto del combate al crimen organizado apoyen a sus autoridades, que confíen en las estrategias planeadas, y trabajar de manera conjunta, “ya es hora de que la ciudadanía contribuya con la autoridad”, añadió el funcionario.

No obstante, echar a andar esta estrategia especial ha causado descontento entre este sector poblacional de Ciudad Juárez, quienes no tienen confianza en los policías federales por los sinsabores y malas experiencias que han tenido con algunos malos elementos, 45 de los cuales ya han sido consignados para fincarles una responsabilidad a sus acciones indebidas y corruptas.

Fuentes internas de la dependencia federal revelaron que el trabajo ha sido difícil, en tres sentidos. Primero, por la desconfianza que los jueranses tienen en sus autoridades, motivada porque no han sido atendidos desde hace años.

Segundo, derivado de la primera, que hay una apatía social por ayudarse mutuamente y cada ciudadano quiere salvarse a sí mismo sin comprometerse con su colonia o sus vecinos.

Finalmente, porque el crimen organizado, aún incrustado en la sociedad, trata de boicotear o hacer naufragas las estrategias encaminadas a su combate.

El censo habría de realizarse en al menos 20 colonias del norponiente y suroriente de Ciudad Juárez, la zona pegada al río Bravo, donde se localizan los niveles de marginación más agudos, pero también donde los índices delictivos son más constantes, justo donde se han dado las masacres más impactantes del país.


Censar a la población y vigilarla las 24 horas. ¿se aplicará a los sectores residenciales o sólo a barrios "conflictivos"? Medidas fascistoides que nadie detecta ni denuncia hasta que resulta demasiado tarde.



Villa y Zapata entrando al a ciudad de México

Oficio de papel. Miguel Badillo. 15 noviembre 2010

Fraude a Bancomext por 500 millones
Función Pública encubrió a culpables
Involucradas 12 empresas en el fraude
El nuevo relanzamiento de Compranet 

Hace cinco años, el 16 de noviembre de 2005, la Secretaría de la Función Pública, bajo el mando de Eduardo Romero Ramos, ejerció su facultad de atracción sobre varias auditorías e investigaciones que se llevaron a cabo en el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), cuyo titular era Héctor Reyes Retana, y que involucraban a unas 12 empresas en fraudes por 38 millones de dólares, algo así como 500 millones de pesos, al presentar documentación apócrifa para la obtención de créditos.

Eduardo Romero es un panista de Chihuahua que siempre estuvo cobijado y protegido por su paisano y antecesor en Función Pública, Francisco Barrio Terrazas. Fue él directamente quien ordenó al director General de Responsabilidades y Situación Patrimonial, Jesús María Robledo Sosa, enviar el oficio DG/311/2008/2005 al Órgano Interno de Control en el Bancomext, solicitándole la remisión del expediente original y todas sus constancias, mismo que fue enviado mediante el oficio 06/305/OIC-139/05, con fecha 23 de noviembre de 2005.

Esos casos con pruebas de evidente corrupción se han mantenido en el anonimato durante cincos años (el último año del sexenio de Vicente Fox y los cuatro que lleva el gobierno de Felipe Calderón). Por eso es relevante dar cuenta de ellos ahora, pues esos expedientes atraídos por el entonces secretario de la Función Pública fueron ocultados y guardados en los archivos de esa Secretaría de Estado para proteger a funcionarios corruptos y encubrir millonarios desfalcos cometidos por empresarios cómplices en perjuicio del patrimonio del Bancomext.

¿Cuántos casos más oculta la Secretaría de la Función Pública para proteger a funcionarios que en lugar de servir a la nación se han servido del presupuesto público para enriquecerse junto con amigos y familiares? ¿Cómo confiar en Felipe Calderón, cuando habla de honestidad y combate a la corrupción, si permite y avala estos abusos con el dinero del pueblo? Sin duda esto explica por qué hay millones de familias mexicanas sumidas, desde hace muchos años, en la pobreza extrema, mientras que los llamados servidores públicos se enriquecen cada sexenio.

En el FACE se fraguó  el fraude

El 27 de marzo de 2001, se solicitó al Consejo Directivo del Bacomext la autorización del esquema de Financiamiento Automático de la Cartera de Exportación (FACE), bajo el supuesto de que esta institución no asumiría riesgos crediticios en estas operaciones porque recaían en la aseguradora de crédito o en la empresa garante.

Pero omitieron informar al Consejo que la aseguradora únicamente indemnizaría hasta el 90 por ciento de la pérdida neta y sólo cubría el riesgo de mora prolongada, quiebra o suspensión de pagos del comprador, a pesar de lo cual el Consejo autorizó instrumentar el FACE.

El conflicto de interés radicó  en que los mismos funcionarios del Banco que habían hecho la propuesta al Consejo integraban la administración de la aseguradora de crédito.

La guerra de Calderón, propia o imposición de EU?


El propagandista de Los Pinos

Carlos Fazio


Amenudo, políticos, académicos y analistas señalan que la guerra de Felipe Calderón contra los malos ha fracasado y es necesario un cambio de estrategia. Suele argumentarse que es una guerra no calculada en sus alcances, sin planeación adecuada, carente de inteligencia de combate y contrainteligencia, y sin equipamiento adecuado para ese tipo de operaciones especiales basadas en la contrainsurgencia. Argumentos todos cuestionables.

Tal vez, dadas las disputas por parcelas de poder entre los jefes de las secretarías de Defensa, Marina y Seguridad Pública –encargadas de ejecutar las operaciones bélicas–, la ausencia de un mando conjunto operacional sea la crítica más acertada. Pero esa anarquía puede obedecer a un plan deliberado, cuyo objetivo es generar más caos, violencia y desestabilización, no ganar una guerra. Y al fin de cuentas, no es responsabilidad del comandante supremo, el presidente de facto surgido de un fraude de Estado, sino que obedece a una planeación exterior en las alturas de Washington, operativizada en el terreno por el embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual.

Se olvida que bajo el señuelo del combate a los cárteles de la economía criminal, la guerra antiterrorista de Felipe Calderón fue diseñada por el Comando Norte del Pentágono, en el marco de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN), durante la administración de George W. Bush. Y que antes de viajar a Bogotá y Washington como presidente electo, a interiorizarse de los contenidos del Plan Colombia y los aprontes de un proyecto intervencionista similar para México, Calderón había prometido un gobierno de mano dura.

Después, en un acto castrense cargado de simbolismo, en la medianoche del 1º de diciembre de 2006, Calderón asumió por televisión en la residencia oficial de Los Pinos. En un ominoso desfiguro, sustituyó a las cámaras del Poder Legislativo con cámaras de televisión, y recibió la banda presidencial de un cadete militar, en lo que configuró un golpe de Estado técnico. Asimismo, en su afán por mostrarse como un presidente fuerte, se rodeó de jefes castrenses dispuestos a imponer el ejercicio de la autoridad (almirante Francisco Saynez dixit), entre ellos generales formados en la tristemente famosa Escuela de las Américas del Pentágono.

En el marco de una presunta estrategia militar integral, el 11 de diciembre de ese año Calderón le declaró la guerra al hampa. Las batallas se iniciaron en Michoacán, adonde envió más de 5 mil marinos, soldados y policías. Después seguirían operativos similares en Sinaloa, Guerrero, Nuevo León, Tamaulipas y otros estados de la República, con la consiguiente militarización, paramilitarización y mercenarización del país, según el modelo de terrorismo de Estado practicado por Estados Unidos en Colombia y reproducido luego en Afganistán e Irak.

En octubre de 2007, desbocado en su optimismo, propagandista de sí mismo, Calderón dijo que había perdido la cuenta de los delincuentes detenidos y, exhibiendo una mentalidad autoritaria propia de regímenes totalitarios y dictatoriales, se atribuyó el monopolio del poder. Sin embargo, ante las crecientes dificultades para manufacturar un consenso en torno a su guerra –en el marco de una violencia y mortandad crecientes–, en marzo de 2008 recurrió al entonces procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, para que apelara al periodismo patriótico; a la responsabilidad de los medios en la lucha anticrimen, con el argumento de que el narco usa a la prensa para intimidar a la población.

Desde entonces, machaconamente, con periodos de saturación mediática, Calderón y su equipo insistirían en la matriz de opinión de que en materia de criminalidad el Estado no es el adversario, sino el aliado de la sociedad. Ergo, los malos son los narcos, no el gobierno. El 12 de mayo de ese año, durante una conferencia en Los Pinos, golpeando el atril con la mano, Calderón dijo que su expresión ¡ya basta! era una exigencia a todos los ciudadanos de no ser cómplices de la ilegalidad y demandó a los medios no compartir la estrategia de sembrar terror.

En fechas cercanas, junto a sus dislates for export –en mayo de 2010 presumió en Berlín que estaba venciendo a cinco jinetes del apocalipsis: influenza, narcoviolencia, crisis económica, sequía y caída de petroprecios–, Calderón ha insistido en que en la sociedad existe un problema de percepción en cuanto a los resultados de su guerra contra una ridícula minoría. En agosto último, con el afán de fabricar un consenso esquivo para manipular los temores subconscientes, lanzó los llamados diálogos por la seguridad (verdaderos monólogos del Ejecutivo) y, molesto por la advertencia de la Suprema Corte de Justicia de que la lucha antinarco debe apegarse a la ley, dijo que le empezaban a cansar las cantaletas sobre las flagrantes violaciones a los derechos humanos por parte del Ejército.

En octubre recuperó su vieja matriz maniquea de campaña: López Obrador es un peligro para México y, tras enredarse en explicaciones sobre su dicho de que ganó los comicios de 2006 “haiga sido como haiga sido”, arrancó noviembre con una nueva ofensiva mediática. Desde Mérida, en un foro funcional a los intereses ideológicos y de clase que representa: la asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (instancia que reúne a los dueños de los grandes diarios de América y divulga las matrices del imperio), con el mismo espíritu de cruzado y bajo la consigna conmigo o con los criminales, Calderón llamó a una alianza medios-gobierno contra el enemigo común (la delincuencia) y los conminó a informar sin hacer apología del crimen y no seguir la agenda de los malos.

Por último, en declaraciones a CBS, alardeó de sus juguetes bélicos y su búnker de inteligencia supersecreto, en Reforma 265, desde donde Washington dirige su guerra.

domingo, noviembre 14, 2010

Calderón, empleado del mes de E.U.



Calderón, el empleado del mes

Jorge Carrasco Araizaga


México, DF; 13 de noviembre (Apro).- La noche del viernes 12, Felipe Calderón se mostró ya no como alumno aventajado, sino como el empleado del mes de Estados Unidos. Nada sorprendente en perspectiva de la larga relación subordinada de los gobernantes mexicanos hacia Washington; pero de extrema gravedad por la connotación y consecuencias de lo que anunció.

En una entrevista con el noticiario nacional Evening News with Karie Couric, de la cadena CBS, dio cuenta a los estadounidenses de que en su “guerra al narcotráfico” echó a andar en México un Comando Central de Inteligencia que opera en un búnker simulado en un lugar de la ciudad de México.

Resulta no sólo ofensivo, sino grave que quien se dice presidente de todos los mexicanos menosprecie a sus gobernados y rinda cuentas a los televidentes estadounidenses de la manera en que, según él, está logrando que los narcotraficantes en México “pierdan territorio y mercado”.

En los cuatro años trágicos que van de su presidencia, el ocupante de Los Pinos ha gastado millones de pesos en una intensa propaganda para convencer a los mexicanos de que su decisión de embarcar al país en una sanguinaria confrontación que ha dejado ya más de 30 mil muertos –como si se tratara de una guerra civil– nada tiene que ver con su presidencia huérfana de legitimidad.

Mientras en México oculta y miente con su machacona propaganda, en Estados Unidos se presenta en la televisión para informar a los pagadores de impuestos de ese país que el dinero que le ha dado el Congreso estadounidense como parte de la Iniciativa Mérida “está bien gastado”.

No se puede entender de otra manera el anuncio del Comando Central de Inteligencia, que es una de los componentes de la Iniciativa Mérida, la versión mexicana del Plan Colombia.

Calderón presentó el comando como si fuera uno de sus logros: “Yo quería todos los juguetes; todo eso, todos los instrumentos necesarios para ser superiores a los criminales”, dijo según lo publicado por la prensa mexicana el sábado 13.

La gravedad de lo anunciado por Calderón también está en lo que omitió. A decir de esa versión, nada mencionó de la manera en que opera el ahora conocido Comando Central de Inteligencia.

Se trata de la Oficina Binacional de Inteligencia que negoció con Estados Unidos como parte del Plan Mérida para el establecimiento de un centro de inteligencia y espionaje en la propia capital mexicana.

No es la primera vez que agentes de Estados Unidos realizan esas labores en México. Desde mucho antes de Calderón lo habían hecho con la cobertura diplomática y con colaboradores en la política, el sector económico y líderes de opinión mexicanos.

Desde que oficialmente empezó a operar esa oficina binacional, el primero de septiembre pasado, los agentes estadounidenses actúan de forma abierta como si estuvieran en su territorio.

Pero no son sólo las tradicionales agencias de inteligencia, como la CIA, la DEA y el FBI, las que están operando desde el Distrito Federal; por cierto, en un edificio ubicado en el número 265 de la Avenida Paseo de la Reforma, a unos metros de la embajada de Estados Unidos, como se informa en la edición 1776 de la revista Proceso.

En el Comando Central de Inteligencia hay una marcada presencia de los servicios de inteligencia del Pentágono. En otras palabras, la inteligencia militar estadounidense está operando en el país gracias a que Calderón les abrió las puertas, a pesar de la natural resistencia de las Fuerzas Armadas mexicanas, incluida la Marina Armada de México, que ha sido la más proclive a la cooperación internacional, en especial con Estados Unidos.

Calderón ha cometido uno de los actos más claros de cesión de soberanía. Contrario al discurso neoliberal de los globalizadores, esta vez hay razones suficientes para asegurar que México ha entrado a un punto de no retorno.

Los servicios de inteligencia civiles y militares de Estados Unidos ya están en el mismo corazón político y financiero de México. Sus objetivos van más allá del narcotráfico, incluso de México.

Por ahora, tienen oficinas en Tijuana y Ciudad Juárez. Después se podrán establecer en el centro y el sur del país, siempre con el reconocimiento oficial, tal y como ocurre en Iraq y Afganistán, países ocupados por Estados Unidos.

En México no fue necesaria una intervención militar. Bastó que alguien sirviera de manera útil a los servicios de seguridad e inteligencia estadounidenses, que siempre quisieron operar a sus anchas en México. El empleado del mes tiene contrato hasta diciembre del 2012. Se irá en dos años, los agentes estadounidenses se quedarán mucho más.

jcarrasco@proceso.com.mx



El gobierno español, de socialista sólo le queda el nombre



Marruecos, España y el pueblo saharaui

Marcos Roitman Rosenmann


M
ientras la represión del reino alauita continúa, España mira para otro lado. Puestos en situaciones límites, el gobierno de Rodríguez Zapatero se decanta por una posición timorata. Los más de 4 mil 500 heridos, 2 mil detenidos y al menos una docena de muertos no son razón suficiente para cuestionar el régimen de Mohammed VI. La ministra de Relaciones Exteriores, Trinidad Jiménez, se estrena en el cargo como la portavoz de la ignominia.

En este desatino, emplea un eufemismo diplomático para no caer en el esperpento. Lamentan lo ocurrido, se entristecen y califican las muertes y la violación de los derechos humanos como un cúmulo de sucesos desacertados. Es la manera de bajar la cabeza. Marruecos es un socio estratégico y no le duelen prendas en apoyarlo. Por este motivo, pasarán por alto la mordaza informativa, la expulsión de periodistas. En este caso no se pedirán explicaciones ni se hablara de censura a la libertad de información. Un lacónico comunicado señalando que sería bueno que dejasen entrar a los informadores. Para el gobierno del PSOE y el principal partido de la oposición, no hay motivos de preocupación. Las vidas de los saharauis no están en peligro y se han magnificado intencionadamente las repercusiones de las acciones militares en El Aaiún.


¿Qué hay tras esta política? La respuesta es de Perogrullo. Son los intereses pesqueros, los acuerdos agrícolas y las buenas relaciones económicas entre los empresarios españoles y Mohammed VI. Debemos subrayar que España es la gran exportadora de armas al ejército marroquí. Armas que se están utilizando para el genocidio del pueblo saharaui. Asimismo, los vínculos que unen a Juan Carlos I con Mohammed VI son entrañables, ambos se consideran estrechos colaboradores personales. Sus negocios e intereses se solapan bajo la autocracia y la represión. En otras palabras, el gobierno del PSOE no va a molestar a los amigos del rey, porque sería un acto descortés. Los súbditos deben ser leales a la corona. Por consiguiente, es mejor dar credibilidad a las explicaciones de las autoridades marroquíes y hacer la vista gorda a las imágenes y declaraciones de los habitantes de El Aaiún.


Cualquier otra posición sería arriesgada. Así se renuncia a defender el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, aliándose con sus verdugos y postergando las demandas de democracia y referéndum en favor de la colonización marroquí. No hay voluntad política de pedir responsabilidades. Es más rentable ser compinche de un dictador, al cual se le considera un aliado en el Magreb. En Marruecos no hay motivos para pensar en un régimen despótico y tiránico. Quienes así lo califican son izquierdistas y enemigos de la democracia representativa. Todo coincide. El pragmatismo se adueña del proceso de toma de decisiones.

En este momento viene bien un ejercicio de política comparada. Mientras la monarquía alauita resulta ser intocable por razones de Estado, acusar a la República Bolivariana de Venezuela de apoyar a ETA le otorga, al gobierno del PSOE, excelentes plusvalías políticas. En este caso, no importa que las declaraciones de los detenidos no se ajusten a derecho, restando credibilidad a las denuncias.


La fiscalía general del Estado no tiene dudas y comienza una campaña donde se desprestigia, acusa y condena al presidente Hugo Chávez y a su gobierno. Así de paso se desestabiliza al gobierno venezolano. En este caso, prima el apoyo político y económico a una oposición golpista y antidemocrática. A las empresas que configuran el cártel español como el Banco Santander, Repsol, Iberdrola, Endesa o BBVA no les importa reducir sus beneficios a corto plazo. Su estrategia tiene en mente otro escenario en el cual no se contempla la permanencia del proyecto bolivariano en el poder. Cuando esto se produzca, el cártel recibirá su premio por financiar y haber dado cobertura a los partidos y dirigentes de la oposición.


Sin embargo, cuando hablamos de Marruecos la cosa cambia. Existe un acuerdo de principios. Ni ven ni hablan de las violaciones de derechos humanos y del derecho internacional. El autismo se hace presente y se corre un tupido velo. Mudos, sordos y ciegos ante las denuncias de torturas y la masacre del pueblo saharaui, la balanza se inclina en pro de la monarquía alauita. El chantaje de Mohammed VI es evidente: si España condena, nos enfadamos y rompemos la baraja. España tiene más que perder, esgrimen las autoridades en Rabat.

En España, donde la palabra democracia esta vaciada de contenido, la decisión está tomada. Es preferible ser socio de Mohammed VI y participar en el exterminio del pueblo saharaui antes que defender la dignidad, la justicia y la libertad. Es lamentable que el reino de España renuncie deliberadamente a convertirse en un país abanderado de las luchas democráticas en el Sahara occidental y acabe sucumbiendo a los cantos de sirenas de una de las tiranías más abyectas que existen en la actualidad. Esa es, lamentablemente, la realidad. Por suerte miles de ciudadanos de toda España se han manifestado y se manifiestan en apoyo del pueblo saharaui pidiendo una rectificación a un gobierno que les avergüenza. Ojala escuchen sus demandas.




Sobre la agresión marroquí al pueblo saharaui

“Una injusticia hecha al individuo es una amenaza hecha a toda la sociedad”: Montesquieu



El ejercito marroqui esta cometiendo una verdadera limpieza etnica, despues de destruir el campamento de Gdeim Izik. Algo horroroso. Muertos tirados en muchos lugares en Aaiun y las zonas al redador.No hay posibilidad en estos momento de identificar los muertos, ni saber cuantos son exactamente, sin hablar de los heridos o desaparecidos....hay muchas fuentes....la gente no puede salir...el ejercito persigue a los sahrauis hasta dentro de sus casas ....un estado de sitio que nunca se ha visto desde 75; por ello la zona esta cerrada a la prensa internacional y sitiada,personas torturadas y cadaveres en camiones del ejército.


1-ES INDISPENSABLE QUE LOS GOBIERNOS AMIGOS CONDENEN ESTA BARBARIE Y PIDAN A NACIONES UNIDAS HACER LO MISMO. PEDIR UNA COMISION INDEPENDIENTE DE INVESTIGACION

2-ES URGENTE ENVIAR OBSERVADORES PARA ROMPER EL BLOQUEO Y EL SILENCIO COMPLICE

3-SACAR DECLARACIONES Y COMUNICADOS DE CONDENA DE ESTE GENOCIDIO Y DE APOYO AL PUEBLO SAHRAUI EN ESTAS CIRCUNSTANCIAS


http://www.youtube.com/watch?v=rXDsIj6aX_8&feature=player_embedded
http://www.youtube.com/watch?v=fORL4_CTAJs&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=5v1asDyJWqw&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=In6gLQ7gJ74&feature=player_embedded
http://www.youtube.com/watch?v=-B3vspyrqSk&feature=player_embedded
http://www.youtube.com/watch?v=HCk2p0-ON1M&feature=player_embedded
http://territoriosocupadosminutoaminuto.blogspot.com/
http://saharathawra.com/

jueves, noviembre 11, 2010

Ya párenle


El siguiente texto de Pedro Miguel no tiene desperdicio. Nos unimos a su grito y exigencia porque nunca como ahora se respira el miedo y la muerte. Nadie está(mos) a salvo ni por las calles, ni en inmuebles públicos o privados, o en vehículos ni en parte alguna de este país. Señores, ya estuvo.


Ya párenle

Pedro Miguel

El que seamos estudiantes, periodistas, comerciantes, manicuristas, campesinos, médicos, maleantes, políticos, madres o padres de familia, monjas, contadores, cantantes, sexoservidores, transeúntes o policías, carece de relevancia. Ustedes dejen de asesinarnos, y punto.

Ya antes nos han mandado a decir, en narcomantas o en discursos en cadena nacional, que esta fiesta sangrienta es exclusivamente entre ustedes, que los muertos seguramente eran pandilleros, que la gran mayoría de los cuerpos pertenecen a sicarios, que el resto de los mexicanos no tenemos nada de qué preocuparnos.

Qué alivio: matar sicarios o pandilleros es una tarea (gubernamental o delictiva) tan legal y rutinaria como poner un sello de recibido a los oficios que se presentan en una ventanilla. Como si no existieran el Código Penal ni la Declaración Universal de Derechos Humanos, como si nadie hubiera descubierto aún la axiomática procedencia moral y social del precepto no matarás, como si Sócrates hubiese hecho gárgaras de cicuta sólo para divertir al público, como si Jesús no se hubiera dejado clavar en un madero, como si un puñado de ilustres no se hubiera tomado la molestia de reunirse en Querétaro para emprender la engorrosa tarea de redactar una constitución, como si los infractores fueran reses y no personas.

Pero nos han mentido: aunque aseguren que no asesinan a quienes no estén involucrados en los asuntos de la delincuencia organizada, han seguido apareciendo, despedazados, maniatados y apilados en montón, albañiles, turistas, adictos en rehabilitación y muchachos que festejaban algo; hemos debido enterrar a bebés cosidos a balazos porque el ejército o la policía los confundieron con capos de la droga; tenemos estudiantes muertos haiga sido como haiga sido y estudiantes vivos con los intestinos de fuera por efecto de las balas policiales; seguimos padeciendo secuestros de individuos –respetuosos de la legalidad, o no, qué importa– porque ustedes necesitaban algún insumo para su fábrica de culpables, o porque querían una lana, o porque hicieron un casting macabro para producir un video que después divulgarían en Youtube, o porque requerían un cadáver llamativo para colgar de él una cartulina con garabatos ominosos.

Felipe Calderón sugiere, con extremado descaro, que nos acostumbremos a las masacres, y José Francisco Blake Mora tiene el cinismo de pedirnos que nos armemos de paciencia ante nuestro propio exterminio. Pacientes no podemos ser ni para escuchar o leer semejantes obscenidades: la inmensa mayoría de los mexicanos no tiene ganas de morirse, ni siquiera de catarro, y menos para abonar esta sanguinaria confluencia entre los intereses económicos y los intereses políticos de unos y de otros.

Algunos de ustedes querrán una montaña de dólares; habrá el que se afane en cumplir órdenes de Washington; otros desearán subsanar inseguridades personales presentando al respetable una fachada de resueltos e implacables; alguno más deseará llevar a México –en función de sabe Dios qué cálculos torcidos y perversos– a la ingobernabilidad total, al estado de excepción y a la dictadura; otros aspirarán a las tres cosas. Pero dense cuenta de que matar es un mal negocio, así sea porque con cada persona que asesinan pierden a un potencial consumidor de droga, a un causante al cual esquilmar, a un televidente, a un votante, a un trabajador explotado, a un ser humano con el cual interactuar en el sentido que sea. Busquen otros métodos de negociación y quédense sosiegos en sus oficinas gubernamentales, en sus residencias de insolentes millones, en el bote, en sus aviones privados, en sus haciendas, en sus podios de cartón o en sus escondrijos.

Tras veintitantos años de neoliberalismo depredador (el auge de la delincuencia organizada es parte orgánica del modelo), el único lujo que les queda a los mexicanos, en su mayoría, es la vida. Tengan por seguro que, si no estuviéramos firmemente anclados a ella –incluso a esta vida, que ustedes se empeñan en volvernos miserable–, les habríamos ahorrado el esfuerzo y ya habríamos acudido en masa a cortarnos las venas en los zócalos de todas las ciudades del país. Ustedes, matones de todos los bandos, háganle como quieran, pero detengan el baño de sangre. Dejen de asesinarse entre ustedes y dejen de asesinarnos, y punto.

Entrevista a Daniel Estulin


Daniel Estulin, autor del Club de Bilderberg, libro donde devela las intrigas ocultas de los principales políticos y empresarios de nuestros tiempos y demuestra cómo el Club Bilderberg ha manipulado la «cultura» hasta convertirla en un instrumento de lavado de cerebro de masas, y cómo se ha servido de conflictos como el de
Kosovo o Afganistán para consolidar su monopolio en uno de los negocios más lucrativos de todos los tiempos: el tráfico de drogas.


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miércoles, noviembre 10, 2010

Vals con Bashir en La Pirámide




Continuamos con el Cine Club de La Pirámide,
la película que se proyectará es
“VALS CON BASHIR”.
están cordialmente invitados este
MIÉRCOLES 10 DE NOVIEMBRE a las 8:30 PM,
recuerden que es ENTRADA LIBRE.

¡No se la pueden perder! ¡Inviten a más personas! ¡LAS Y LOS ESPERAMOS!

Vals con Bashir (en hebreo ואלס עם באשיר - Vals Im Bashir) es una cinta de animación documental dirigida por Ari Folman, coproducción de Israel, Alemania y Francia; estrenada el 5 de junio de 2008 en Israel. Ese mismo año, ganó el Globo de Oro a la mejor película en lengua no inglesa y el César a la mejor película extranjera, fue nominada al Óscar a la mejor película de habla no inglesa y al BAFTA a la mejor película, cautivó a la crítica y al público de la pasada edición del Festival de Cannes, de Gijón. Este filme cuenta una historia de trasfondo bélico ambientada en la guerra del Líbano, en el triste episodio de las matanzas de refugiados palestinos en Sabra y Chatila en 1982.
SINOPSIS

Una noche en un bar, un viejo amigo le dice al director Ari que tiene una pesadilla recurrente en la que le persiguen 26 perros. Cada noche, el mismo número de animales.

Los dos hombres llegan a la conclusión de que tiene que ver con una misión que realizaron para el ejército israelí durante la primera guerra con el Líbano a principios de los años ochenta.

Ari se sorprende al darse cuenta de que no recuerda nada de ese periodo de su vida. Intrigado, decide ver y hablar con viejos amigos y antiguos compañeros dispersados por el mundo entero.

Necesita saber la verdad acerca de ese periodo y de sí mismo. Ari escarba cada vez más y sus recuerdos empiezan a reaparecer mediante imágenes surrealistas…