miércoles, diciembre 17, 2008

FMI: desempleo + crecimiento negativo = ¿revuelta social?



• Aumentos salariales = ¿peligro para México?
• El caos del “catarrito”

La economía, mi estimado, es uno de los pilares fundamentales para dar garantías de que habrá paz. En escasos días se termina el año, y las noticias en nuestro país no podrían ser más escalofriantes oscilando en el rubro de la (in)seguridad pública que hace la nota roja… en los noticiarios internacionales, como ayer en CNN se estrenó la lindura de Untold Stories: Mexico´s Narco War, en donde los severos tubazos sobre la corrupción, la impunidad, la ola de ejecuciones, el descontrol, la infiltración y caos, básicamente están dando la vuelta al mundo regalando una espléndida imagen de este (des)gobierno que además está sufriendo los síntomas del pinche catarrito tan atinadamente pronosticado por el titular de Hacienda, Agustín Carstens, y su magnífica bola… de cristal.

Para aderezar el pesimismo y el peor escenario posible, my friend, con la novedad que los genios del FMI, taaaan preocupados por el colapso mundial financiero y los complicados efectos en los países menos desarrollados —que por cierto más han jodido con la aplicación de su recetario monetario–, salieron a vociferar en voz de su director gerente, Dominique Staruss-Kahn, que, con la pena compadres, pero las revueltas sociales como las vistas recientemente en Grecia, donde el detonador del agravio y el volátil enchilamiento ciudadano ocurrió a raíz del asesinato de un joven a manos de la policía, podrían propagarse a menos que el sector financiero global distribuya la riqueza de manera más equitativa.

El espeluznante vaticinio cae como anillo al dedo (de las manos limpias, of course) de lo que ya se considera como un posible contexto en nuestro país que se iniciará en el 2009, en donde el calderón sexenal recibirá los ingredientes faltantes para su tormenta perfecta… encarada desde el barco de gran calado que tanto se anima con la adversidad. Desempleo al alza, economía en números rojos hasta en un -1% (cortesía navideña de los especialistas del IMEF) y el tsunami rojo por la descontrolada violencia dan como primer resultado el abono ideal para el campo… pero de las revueltas sociales.

Que, según el simpático FMI no sólo 2009 será un año muy difícil (léase como start fucking panicking!) sino que, como no alcanzará el botín habrá motín en lugares populares alrededor del mundo, incluyendo las economías más avanzadas. Y de la manita salió también el OCDE, con José Ángel Gurría, a señalar que más de 20 millones de personas en el mundo se quedarán sin trabajo gracias a la peligrosa crisis financiera que aún dista de tocar fondo.

Y siguiendo con las buenas noticias de temporada, mi estimado, ayer para colmo del timing, también se anunció que en México caerá la inversión extranjera directa en un 40% que significa la friolera de 8 mil millones de dólares menos, a los que se le podría sumar la reducción en el envío de remesas, la reducción en los precios del petróleo —donde hay delicada tenebra con aquellito de la mentada cobertura — y la manía de andar utilizando las reservas del BdeM en divertidas subastas para mantener el peso a flote… ya bastante devaluado, pues.

En el entorno económico, el (des)gobierno de Felipe ha recibido entretenidas visitas de otrora prominentes empresarios, los que se cayeron con su granito, perdón, tabique electoral, para solicitarle que porfa… les eche una manita (se entiende que limpia) para salir del atolladero de las deudas. Lo agradable de esas amistades es que con todo y el problemón de los dineros domésticos, Felipe sí trató de hacer el bien… mirando a quién aunque no le alcanzó la chequera originando estupendos desaires.

Lo inédito es que con todos los pronósticos sobre el muy aciago 2009, en el Gymboree de Los Pinos les ha dado por la palabrería barata y los sonsonetes huecos en los discursos presidenciales que se juntan con los amagos de la Coparmex, que alerta sobre el peligro (¿para México?) de los aumentos salariales de más del 4%. Ajá.

La mala noticia es que ese numerito no alcanza para enfrentar la realidad diaria de millones de mexicanos cuando desde el (des)gobierno cunde el mal ejemplo de no apretarse el cinturón de su gasto corriente.

Con todo y las múltiples señales de alarma lanzadas por los especialistas y los sectores privados de que urge tener desplegado el Plan B para enfrentar el célebre catarrito… que ya desarrolla los síntomas de una gastroenteritis… letal.

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